domingo, 16 de junio de 2013

ANTONIO SIRVENTE DE CÁRDENAS

? - 1606


Jurisprudente.

De la vieja nobleza andujareña poco queda, a no ser que detengamos la vista en los blasones que aún perduran en las casas solariegas que nos han dejado la desidia y la piqueta. Pero, al margen de escudos, palacios y nombres de abolengo, hay otra herencia palpable en el caso que nos ocupa: esa joya que conserva la iglesia de Santa María La Mayor entre las muchas que puede enorgullecerse de poseer, y que no es otra que el cuadro de El Greco “La oración en el huerto”, obra que llegó hasta la ciudad de Andújar merced al empeño del personaje que ahora vamos a glosar: don Antonio Sirvente de Cárdenas.

Si hablamos de nobleza con reciedumbre he aquí un buen ejemplo en este entronque de Sirvente y Cárdenas que nos habla de una Andújar volcada en convertirse en una de las grandes urbes del valle, enviando a los hijos de familias pudientes lo mismo a guerrear que a formarse en latines y leyes (“el rojo y el negro” de Stendhal). En este caso, don Antonio escogió (o escogieron por él, vaya usted a saber) el camino de la jurisprudencia. Fue colegial en Cuenca y en Salamanca. De sólida formación, alcanzó la cátedra de Cánones en esta universidad. Durante el periodo 1583-1590 lo encontramos como oidor en Granada. De allí parte para Sevilla, donde será regente hasta 1597. Por último, alcanza uno de los puestos más preeminentes de la justicia española al ser nombrado presidente de la Real Chancillería de Granada, puesto que ocuparía hasta su fallecimiento. En relación con su óbito se barajan varias fechas: 1627, 1608 y 1606. Pero parece ser este último año el más certero al coincidir con documentación conservada acerca de su testamento. 

(De Wikimedia Commons)


Aunque vivió fuera de Andújar buena parte de su vida y falleció en Granada, en su tierra mantuvo siempre su casa: la vieja casona que fundara su abuelo, don Bartolomé Sirvente y cuya portada aún se conserva en el altozano de San Pedro (la conocida como casa de los Sirvente de Mieres). Tanto su abuelo como su padre participaron en la conquista del condado del Rosellón, y estaban ligados a la casa de Puig Cerdán, en Cataluña. Al parecer no obtuvo descendencia, pues en el testamento solo aparecen reseñados sus sobrinos. Fue también familiar de la Inquisición del Santo Tribunal de Córdoba y uno de los protectores de la Congregación de la Santísima Trinidad del Colegio de jesuitas.

Palacio de los Sirvente de Mieres
Enlazando con lo que decíamos al principio, quizás el hecho más reseñable de su vida, en relación con su patria chica, se produjo en 1605: ese año obtiene el patronato de la capilla mayor de Santa María, gracia que obtiene del obispo de Jaén don Sancho Dávila y Toledo. Don Antonio se aprestó enseguida a embellecer este importante espacio religioso, sin saber, a buen seguro, que unos meses después sería sepultado en él. Gran mecenas del arte y dueño de una nutrida colección de cuadros, donó a su capilla la nada desdeñable cantidad de cuarenta lienzos. Aparte, ocho de ellos (seguramente, los de mayor valía) servirían para el retablo que le fue encargado al tallista Sebastián de Solís. Como se sabe, de estos, solo sobreviviría a los sucesos del 36 la obra de El Greco porque se encontraba en proceso de restauración en Madrid. Enrique Romero de Torres nos ha dejado esta descripción de los mismos y la fotografía que abajo reproducimos: “Hay una Adoración de los Reyes y otra Adoración de los pastores, de regular mérito, pero lo más notable son dos medallones con el Señor de la Columna y un Ecce Homo, una Samaritana, precioso lienzo que parece de escuela veneciana y es sin duda de un gran maestro; Jesucristo ante Caifás, cuadro de original composición y brillante colorido, sobresaliendo una hermosa figura que hay de espaldas y a contraluz, a estilo de Remblandt. Un Enclavamiento y Jesús en el Huerto con los apóstoles, original del Greco”. Por cierto, quien primero difundió la existencia de tan valiosa obra fue el canónico de la catedral de Baeza, don José Juliá Feliú que reparó en ella estando predicando en el templo de Santa María en 1914. 

(De www.csic.es)


Aventura Manuel Caballero que quizás llegara a las manos de nuestro personaje la obra de El Greco por la amistad que mantuvo con don Bernardo de Sandoval y Rojas, gran protector de las artes. Sea como fuere, gracias a don Antonio puede ufanarse Andújar de poseer una de las primeras obras que sobre esta temática pintara el cretense, según los expertos. El resto de cuadros de la donación fueron administrados por sus herederos: sus sobrinos Juan Palomino y Alonso y Antonio Sirvente (este último, como nuevo patrono). A partir de 1614 comienza su venta en almoneda para poder hacer frente a los gastos del mantenimiento de la capilla. 

(De Wikimedia Commons)


No vio completada su obra don Antonio: el mismo año de su muerte se solicita permiso para la sacristía, las rejas de separación de las capillas contiguas son posteriores, y nos cabe la duda de si llegaría a ver terminado el retablo y las pinturas de la bóveda (encargadas al granadino Blas de Ledesma, y que están fechadas en el mismo año de 1606).

Fotografía: J. V. Córcoles de la Vega.
Publicado en Jaén, pueblos y ciudades nº. 16.


Al menos, en este caso, la acumulación de riquezas, aunque de forma aminorada, ha servido para que hoy las disfrutemos sus paisanos, cuatro siglos después.



FUENTES:


ARGOTE DE MOLINA, Gonzalo; Nobleza de Andalucía. Jaén, 1866.

DOMÍNGUEZ CUBERO, José; Monumentalidad religiosa de Andújar en la Modernidad. Andújar, Ayuntamiento, 1985.
DOMÍNGUEZ CUBERO, José; “La colección de pinturas de don Antonio Sirvente de Cárdenas, presidente de la Real Chancillería de Granada (1597 – 1606)”, BIEG, 153, 1, (1994), pp. 387-404.

HENRÍQUEZ DE JORQUERA, Francisco; Anales de Granada. Granada, Facultad de Letras, 1934.

TERRONES ROBLES, Antonio; Vida, Martirio, Translación y Milagros de San Eufrasio Obispo y Patrón de Andújar. Granada, 1657. Edición facsímil: Jaén, Diputación Provincial, 1996.


jueves, 16 de mayo de 2013

MIGUEL FUENTES DEL OLMO

(1940)


(De www.juntadeandalucia.es)


Escultor


Quiero contribuir con este pequeño grano de arena a la petición que se ha elevado al Ayuntamiento de Andújar para que una calle de la ciudad lleve el nombre de este hijo suyo, uno de los máximos exponentes del arte abstracto en la Andalucía de finales del siglo XX. Eso sí, me gustaría que su nombre no eliminara alguna añeja denominación del callejero, sancionada por el tiempo (nada que decir respecto de la sustitución de la impersonal “Argentina” por el recuerdo imborrable de ese hombre bueno y trabajador que fue José María González Jiménez, pero sí que tanto el altozano de Santa Ana como la calle La Plaza debieran haber sido respetados y que los nombres que ahora ostentan hubieran sido dados a otras vías de esta urbe nuestra, tan dada a estas ligerezas para con su herencia histórica).


Jorge Manrique (Segura de la Sierra) Foto: Antonio Somoza


Pero, a lo que vamos: Miguel Fuentes del Olmo tiene todos los requisitos para que Andújar se enorgullezca de este su preclaro hijo, nacido un diez de junio del año 1940. Aunque reside fuera de su ciudad natal, siempre ha llevado a gala su andujanía. Aún puede uno reconocer su estudio, sito en las proximidades de la calle Jaén, adornado con su peculiar sentido de la decoración cerámica. Reconocemos también su arte en el monumento de la Constitución (erigido en 1983, a la par que realizó el de Marmolejo), aunque vendría bien un mejor cuidado de su entorno. En la plaza Vieja nos encontramos con su “Romeo y Julieta” (2003), en un lugar donde servidor hubiera preferido una estatua dedicada al inmortal poeta y alcaide Pedro de Escavias, que el mismo Fuentes del Olmo habría realizado, a imagen y semejanza de su magnífico “Jorge Manrique”, que desde 1998 avisa a los forasteros que en la villa de Segura de la Sierra vino al mundo el autor de las Coplas a la muerte de su padre. Pero si desde la plaza Vieja nos aventuramos hacia las Vistillas o nos adentramos en el corazón comercial de la ciudad observamos dos de los muchos ejemplos de mural de hormigón en los que nuestro convecino es un maestro consumado: uno en la corredera San Bartolomé (1980) y otro en la calle San Antonio. Hay más “fuentesdelolmo” en Andújar: de hecho, en el hospital, en su capilla, ahí nos espera su “Tríptico de la Pasión de Cristo” (2009) y si descendemos hacia el camposanto, al igual que en otros once municipios de la provincia, podremos admirar el monumento erigido por la asociación para la recuperación de la memoria histórica (2004). La ciudad, pues, tiene al artista presente en sus calles y plazuelas, en algunos de sus edificios, en un sentido de la escultura, además, de tono espiritual cuyo otro soporte que no podemos dejar de citar es el recordado Antonio González Orea.


Romeo y Julieta


La muy cuidada web del artista nos informa que cursó estudios en la antigua escuela de Bellas Artes de San Fernando, en la madrileña calle de Alcalá. Allí se formó con los componentes de Arte Sacro: Argüello, Muñoz de Pablo, Piñeiro y Coomonte; todos ellos bajo la dirección del dominico Aguilar. En Sevilla realiza los primeros encargos por concurso. Posteriormente regresa a Madrid y colabora con Coomonte. En un nuevo retorno a su tierra andaluza aplica las vivencias sacras a obras de tipo civil. En 1982 oposita a plazas de instituto y consigue ser profesor numerario. En 1985 presenta en la Complutense de Madrid su tesis doctoral y ese mismo año consigue la plaza de profesor asociado en la Universidad de Granada. Dos años después, conseguiría la titularidad de la plaza. En 1989 es ya catedrático de escultura de la facultad de Bellas Artes granadina, donde además sería secretario y director del departamento de escultura. En el 92 se instala en Sevilla y logra la cátedra de modelado y composición en su facultad de Bellas Artes. Sería además allí vicedecano y coordinador del programa Erasmus. En 1998 dirige el grupo de investigación “Investigación de técnicas escultóricas” de la Consejería de innovación, ciencia y empresa de la Junta de Andalucía. 
 
 

Bloque de pisos en la corredera S. Bartolomé de Andújar

 


Edificio en calle San Antonio de Andújar


 



Sus obras están repartidas por la geografía nacional y también en el extranjero. Podíamos citar la portada del columbario de la parroquia de San Miguel de El Limonar (Málaga), el monumento al Sagrado Corazón de Arriate (también en la provincia de Málaga), la obra “Recogiendo aceitunas” destinada a la Casa Real, los vitrales de la catedral malagueña, el proyecto de monumento a Trafalgar para Cádiz, el monumento a Pedro Berruezo (jugador del Sevilla F.C.), los murales de la Casa Sindical de Jaén (1965), para el Edificio Neptuno de Granada (1971), la iglesia de los Salesianos en Granada y Córdoba (1973), el edificio Heron Corporation en Madrid (1978), la faculta de Teología de Granada (1979), etc.
Igualmente su práctica docente ha propiciado la publicación de varios artículos en revistas especializadas y ha escrito un nutrido número de libros. 

Monumento Sagrado Corazón en Pizarra (De www.pizarra.es)

En su momento recibió el premio “Carmen del Río”, el “Madrigal”, el primer premio de vidrieras de la nueva basílica del Rocío en Almonte, el primer premio del concurso nacional para el monumento al V centenario de la toma de Marbella... Es académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla y académico correspondiente de la Real Academia Nuestra Señora de las Angustias (Granada). Esta institución le concedió su medalla de oro en el año 2012. En el 2003 recibió la insignia de Alfonso X El Sabio. En el año 2010 la Junta de Andalucía lo condecoró con la medalla de oro al mérito en las Bellas Artes. En el 2013 recibió la medalla de oro de la Universidad Lusófona de Lisboa y en 2014 fue nombrado académico extranjero de la "Academia de Letras e Arte" de Portugal. Ese mismo año, el pleno del Ayuntamiento de Andújar le concedió la medalla de oro de la ciudad.


Relieve en Málaga. Foto: Fran Carriscondo.  
 
Así caracterizaban el arte de Fuentes del Olmo, hace ahora treinta años, Domínguez Cubero y Toribio García: “formalismo abstracto de envoltura cambiante, fuerte presencia de elementos procedentes de una concepción estética “clasicista” y un cierto contenidismo religioso cuyas raíces sobrepasan incluso el horizonte de la cultura cristiana occidental y abarcan incluso otras formas de pensamiento religioso de contenido místico. En efecto, su inspiración creadora le ha llevado a recorrer desde el lejano Oriente hasta las viejas culturas incas; sintetizando luego en su plástica lo que ha visualizado y percibido”.
 
El artista ha donado una serie de esculturas al museo que lleva su nombre y que se encuentra en las dependencias del Teatro Principal de Andújar.
 

 



FUENTES:
 
CASUSO QUESADA, Rafael (editor); Miguel Fuentes del Olmo. Obra mural y abstracción. 50 años del edificio sindical en Jaén (1970-2020). Jaén, UJA editorial, 2021. Colección Arte y Humanidades.

DOMÍNGUEZ CUBERO, J. Y TORIBIO GARCÍA, M.; “La escultura de Miguel Fuentes del Olmo y el arte sacro actual”, BIEG, 113, (1983), 95-97.

FUENTES, Miguel; Catálogo exposición sala de exposiciones de la Diputación provincial. Del 10 de abril al 6 de mayo de 1997.





viernes, 19 de abril de 2013

FRANCISCO CALZADO GÓMEZ
(1925-1994)




Escritor. Periodista.

Aunque la labor informativa de nuestro personaje no estuvo solo ligada a divulgar las excelencias del culto a la Virgen de la Cabeza, fue esta devoción popular la que centró gran parte de sus esfuerzos como escritor y como periodista. Nos parece, pues, apropiado cerrar este mes romero con una semblanza de su vida y su obra.

Nacido en Andújar el veinte de mayo de 1925 cursa estudios de Bachillerato Superior en el Colegio de San Agustín de Jaén y se licencia en Derecho en Sevilla. Obtiene el título de técnico en Radiofonía y Telecomunicación en Madrid, y más tarde el de procurador. Funcionario de Correos, fue jefe del servicio postal y telegráfico en su ciudad. Junto a otros paisanos inquietos, amantes de la cultura, creó el Ateneo de Andújar y ejerció el cargo de secretario durante mucho tiempo, así como el de director de esta institución. También fue secretario de la comisión organizadora del Año Jubilar en 1960. En 1963, cuando ya contaba con varias obras de investigación y de divulgación en su haber, fue nombrado consejero del Instituto de Estudios Giennenses. Alcanzó también cargo en el ayuntamiento como concejal de cultura y teniente de alcalde. Desde 1960 y hasta 1972 fue el cronista oficial de la ciudad de Andújar. Igualmente fue cronista de honor de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza. En 1994 el Ayuntamiento reconoció su trayectoria con un homenaje dentro de los actos del Pórtico de Romería de aquel año, concediéndole el primer galardón de romero de oro. En su faceta periodística, hay que destacar las corresponsalías de RNE, del diario Jaén, de Radio Popular, etc. Fue locutor de la emisora “La Voz de la Misión” (1957) y “La Voz del Santuario” (1959). Ambas experiencias radiofónicas condujeron a la creación de “La Voz de Andújar”, emisora de la que fue director. 



Sus colaboraciones periodísticas son incontables: Arriba, ABC, Blanco y Negro, El Alcázar, Paisaje, Heraldo del Santuario, Jaén, Ideal, El Nuevo Guadalquivir, etc. En el diario Jaén mantuvo una sección fija bajo el nombre de “Estampas serranas”. En 1975 dirigió el documental de NO-DO “Andújar y su Virgen de la Cabeza”.


Sus libros más significativos son: Año Santo en Sierra Morena (crónica de los actos celebrados con motivo de la recoronación canónica de la Virgen de la Cabeza en 1959-1960); El santuario y la romería de la Virgen de la Cabeza (publicación con textos en varios idiomas, por la que recibió la medalla al mérito turístico); La Virgen de la Cabeza y Sierra Morena (prologada por Matías Prats), y El enigma de la Virgen de la Cabeza (su último libro, donde repasa todo el misterio que rodea a la desaparición de la imagen de la Morenita tras los hechos luctuosos del santuario, y que merecería una nueva edición).


Su cámara fotográfica recogió algunos momentos de gran interés para la ciudad. De hecho, algunas de sus instantáneas sirvieron para ilustrar los carteles de romería de los años 1966, 1969, 1971, 1973, 1976 y 1978.

Fue también pregonero de las fiestas de la coronación de la Virgen de la Cabeza de Rute, de las fiestas del Madroño y de San Eufrasio.

Falleció en Córdoba el dieciséis de agosto de 1994. La ciudad de Andújar, en reconocimiento a su entrega, le dedicó la calle que es antesala de lo que fuera claustro del convento de franciscanos, junto a la céntrica plaza Rivas Sabater. Un lugar ideal para que la ciudadanía recuerde a alguien que gustó de estar en contacto con sus gentes y sus inquietudes.


FUENTES:

CABALLERO VENZALÁ, Manuel; Diccionario bio-bibliográfico del Santo Reino de Jaén. Jaén, Diputación, 1986. Tomo II.

MESA, Fernando; Carteles de las Fiestas y Romería de la Santísima Virgen de la Cabeza. Jaén, Caja Rural, 1989.




domingo, 7 de abril de 2013

ENRIQUE TORAL Y PEÑARANDA, 
IN MEMORIAM

(De bibliotecadeubeda.blogspot.com)

 Inauguramos abril con una noticia que nos entristeció a finales del mes pasado, en concreto el día 25: el fallecimiento del ilustre investigador don Enrique Toral y Peñaranda. Aunque no era natural de Andújar, creemos que tanto por vinculación familiar como por el interés que demostró hacia esta tierra debe tener su hueco en este blog. Lo primero viene dado por ser hijo de José Toral y Sagrista, afamado escritor andujareño. Lo segundo queda patente cuando, al repasar la relación de sus abundantes publicaciones históricas, sobresalen numerosos títulos que intentan ahondar en el pasado de Andújar, en especial el siglo XV y la poderosa figura de su alcaide, Pedro de Escavias. Por ambos motivos y por el cariño que siempre le tuvo a la patria chica de su progenitor fue nombrado en el año 2009 hijo adoptivo de la ciudad.

Nació en El Escorial hace noventa y tres años, fue abogado y funcionario del Ministerio de Justicia. Estuvo casado con Pilar Soler Infante (fallecida en 2009), también funcionaria de Justicia y tan interesada en la cultura como su marido. No en vano el nombre de la asociación que se fundara hace unos años para divulgar aspectos relevantes de la provincia de Jaén lleva el nombre de los dos.
Don Enrique era el último fundador del Instituto de Estudios Giennenses que quedaba con vida. A esa institución legó en su momento un importante archivo documental hoy conocido como “la sección Toral”.

Su labor investigadora es ingente. Cabe destacar De la pequeña historia de Jaén, Úbeda, 1442-1510, Ventura Ruiz Aguilera y Carlos de Peñaranda, etc. Innumerables también sus artículos publicados, sobre todo, en el boletín del Instituto de Estudios Giennenses; y sus trabajos de colaboración, sobre todo con el alcalaíno Francisco Toro Ceballos.

En lo que respecta a Andújar, tenemos que detenernos en: Pedro de Escavias (Notas para un estudio de su obra y vida en Andújar), estudio pormenorizado de documentos medievales donde el autor aclara algunos aspectos de la interesante trayectoria vital de nuestro ilustre paisano. También trata acerca del militar y escritor andujareño en “Nuevos documentos y noticias sobre el alcaide Pedro de Escavias”, publicado en el número 96 del BIEG. La figura de Gracián Quijano le cautivó y don Enrique es el autor de la antología que publicó el Instituto de Estudios Giennenses en 1996. Años después, en el 2008, la asociación Enrique Toral y Pilar Soler organizó una exposición-homenaje a esta autora de Andújar en el Teatro Principal. Y, como no podía ser menos, igualmente el legado creativo de su padre, de José Toral, motiva el libro De la vida del padre, publicado en 1990. No obstante, su publicación más señera en relación con nuestra ciudad es Andújar en el siglo XV (2009), pormenorizado estudio de aquellos tiempos convulsos en los que estos territorios jugaron un papel muy importante dentro de las luchas dinásticas de la corona de Castilla.
Otros estudios relacionados con Andújar son: “La concesión del Marquesado del Cerro de la Cabeza” (1977), “Azorín y los escritores jienenses José Toral y Sagrista y José Giménez Serrano“ (1990), y “Antonio Alcalá Venceslada: cartas y documentos” (2006).


Medievalismo, poesía, linajes, heráldica... toda una vida volcada en la pasión de la investigación histórica y literaria, toda una vida gozando con el pasado del viejo Reino de Jaén, toda una vida que se ha ido pero que ha dejado un legado de incalculable valor. Y siempre la Andújar de su padre en el recuerdo. Y así nos lo recuerdan quienes han escrito la noticia de su defunción, cuando apuntan que, al visitar la ciudad que fue amable reposo junto al milenario Betis, gustaba de visitar la parroquia de Santa María La Mayor, la iglesia donde recibió las aguas del bautismo su progenitor.

Personalmente, quiero con esta sencilla entrada rendirle tributo y agradecerle allá donde esté que se acordara de mí cuando en una fecha ya muy lejana publiqué en El Nuevo Guadalquivir un artículo sobre su padre y él llamó a Alfredo Ybarra para que me transmitiera su reconocimiento.


FUENTES:








jueves, 21 de marzo de 2013

ORFEBRES Y TALLISTAS EN LA SEMANA SANTA DE ANDÚJAR (II)




Hijo de Juan Fernández

De orfebreriahijodejuanfdez.
Álvaro Fernández Ramos viene a continuar una tradición familiar heredada desde su abuelo, Juan Fernández Gómez, y continuada por su padre y maestro Juan Fernández Barranco. Las tres generaciones de orfebres han contribuido a enriquecer notablemente este arte en Sevilla y fuera de ella. El abuelo fue quien realizó los varales de la Esperanza Macarena, el palio casi completo de la Hermandad de la Paz y el cuerpo de insignias de la Hermandad de la Sagrada Mortaja. A su padre se deben los candelabros de cola de la Paz, el palio de la Hermandad de la Lanzada e innumerables obras repartidas por toda España. El hijo comenzó su aprendizaje en 1988, relevando al padre al frente del taller en el año 2003.
Los varales de la Virgen del Rosario son de este taller sevillano, que también dejó su impronta en el paso de palio de la hermandad de la Sentencia.
(http://orfebreriahijodejuanfernandez.artecofrade.com)


Jorge Domínguez Conde

Una de las promesas de la talla religiosa cordobesa. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios Mateo Inurria. Fue discípulo de José Carlos Rubio Valverde. Se dedica igualmente a la restauración (Nazareno de Santisteban del Puerto, San Isidro de Cozvíjar en Granada), a la escultura moderna (“Triunfo de don Quijote”), y a la imaginería (San Marcos para Castro del Río y grupo escultórico que acompaña a Jesús Preso, también en Castro).
En la Semana Santa de 2012 la Hermandad de la Esperanza estrenó la primera fase del paso de Jesús Caído, obra de Domínguez Conde, aunque por el imperativo de la lluvia, la imagen no procesionó. En el 2014 la escena que representa este paso de misterio se completó con las imágenes secundarias del Cirineo y un soldado romano. Ha realizado también las cartelas del paso del Nazareno de San Miguel y su buen hacer también están detrás del nuevo paso de Nuestro Señor de la Paz de la cofradía de la Paciencia, que fue estrenado en el año 2014. En el año 2016 rehizo la figura del niño hebreo, añadiéndole un nuevo rostro.

Boceto para el paso de Jesús Caído


José Miguel Tirao Carpio

Artista de proyección nacional, Tirao Carpio se dedica tanto a la talla como a la imaginería. Del taller de este tosiriano han salido las imágenes, por ejemplo, de Jesús de la Sentencia (Oviedo), San Juan (León), María Santísima de la Amargura (Mengíbar), Nuestra Señora de la Esperanza (Oviedo)... Es autor de los pasos de la Hermandad del Rescate de Torredonjimeno, de Nuestra Señora de la Piedad de La Carolina, de la Humildad de Jódar o del Cristo de la Salud en Guadix. Su último gran proyecto es el del paso del misterio de la Lanzada de Jaén, incluyendo sus imágenes titulares y secundarias. En 2016 se bendijo su Resucitado, para una hermandad de Vélez-Rubio.
En Andújar poseemos el paso del Nazareno de San Miguel, popularmente conocido como el “Señor de los Señores”. Las cartelas, como se ha apuntado arriba, son de Jorge Domínguez Conde y el baquetón de Domingo Luque.

El Nazareno saliendo de San Miguel

Fernando Cruz Muñoz

Nacido en Mancha Real (1890) y fallecido en Madrid (1954), Fernando Cruz se asienta en la ciudad merced a su casamiento con una andujareña. Hasta hace poco se le atribuía todo el paso de Nuestra Señora de las Angustias, siendo por tanto el único que habría sobrevivido a los hechos de la Guerra Civil. Según parece, de Cruz Muñoz solo es la peana (fechada en 1929) que sirve de trono a la Virgen. Es autor del monumento dedicado al VII centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza. Asimismo, cuando recientemente fue restaurada y dorada la peana dieciochesca donde descansa el Cristo de la Columna de Santiago (labor que ejerció Rafael López Villar), se encontró en la base la firma de Fernando Cruz, que al parecer también actuó sobre esta pieza allá en la década de los cuarenta.
Nuestro autor es más conocido, todo hay que decirlo, por ser padre de los afamados hermanos Cruz Solís, prestigiosos restauradores de los que ya hablaremos en otra entrada.
(Domínguez Cubero, José; “Escultura novecentista en Jaén hasta el vanguardismo de los años sesenta. Maestros e iconografías”, BIEG, 204, (2011), 429-463).


Manuel Peral

Foto: José Reca (1956)
Con unas escuetas notas, Francisco Bellido Reca, nos recuerda, al relatar la historia de la Hermandad de los Estudiantes, que en los inicios de la misma se encargó al señor Manuel Peral “la construcción de una mesa de altar y posteriormente un retablo para los titulares, la adquisición de un nuevo paso para la Virgen [de la Amargura] y adaptación del antiguo al Santo Cristo”. Todos estos trabajos costaron la cantidad de 11.000 pesetas, allá por la década de los cincuenta del siglo pasado. Se alude también a que el Cristo de la Expiración desfiló al principio sobre el antiguo paso de Jesús Caído, que se salvó de los estragos de la Guerra Civil. Poco más podemos añadir y pedimos desde aquí más luz acerca de este maestro carpintero para completar los datos sobre los tallistas de Andújar.
En la actualidad, el Cristo de la Expiración aún realiza estación penitencial usando las tallas del antiguo paso (1948), complementadas con las de Nuestra Señora de la Amargura (1953). Suponemos que el pequeño paso que procesionó a Santa María Magdalena también sería obra de Manuel Peral.
(F. Bellido, A. Barrios, J.V. Córcoles [coord.], Estudiantes. 60 años en la Semana Santa de Andújar. Andújar, Cofradía de los Estudiantes, 2008).


Francisco Palma Burgos

Foto: José Reca (años cincuenta)


















Ya tratamos de este eminente imaginero el pasado año, cuando repasábamos brevemente la vida y obra de los artistas de la gubia que habían dejado su impronta en Andújar. Este malagueño, que trabajó a caballo entre su ciudad natal, Úbeda y Andújar (donde tuvo taller en el templo de Santa Marina), se dedicó por igual a la imaginería que al diseño y talla de pasos procesionales. En este sentido, hay que destacar el trono del Cristo de la Columna de la Hermandad de los Gitanos de Málaga o el de la Buena Muerte y Ánimas, también en Málaga. En Úbeda nos dejó los tronos de la Expiración, La Columna, la Entrada en Jerusalén y el Resucitado. Igualmente dejó en la ciudad de la Loma el baldaquino que cobija la imagen del Nazareno. En Jódar realizó el trono para la Oración en el Huerto.
En Andújar diseña el paso del Santo Entierro, cuya imagen también esculpe. El año pasado esta corporación religiosa del Viernes Santo estrenó unas cabezas de evangelistas, obra de los Hermanos Expósito Cortés, imagineros que merecerán más adelante una entrada independiente.


Paso de Jesús Resucitado
Manuel Aroz Lamarca

La nómina de tallistas cordobeses parece no tener fin. Añadimos ahora a este joven, nacido en 1982, técnico en artes plásticas y diseño en ebanistería artística. Suyo es el tallado del paso de Nuestro Padre Jesús del Amor y Entrega de Granada, el del Cristo Resucitado de Cañete de las Torres o el del Santo Entierro de Herrera en Sevilla.
En Andújar su paso para el Cristo Resucitado pone punto y final a la Semana de Pasión andujareña, como también nosotros lo hacemos a este repaso monográfico, no sin apuntar la aportación de otros muchos artistas, empezando por el diseñador y bordador Pedro Palenciano, y otros muchos que merecerán un estudio aparte en una próxima Semana Santa.




sábado, 9 de marzo de 2013

ORFEBRES Y TALLISTAS EN LA SEMANA SANTA DE ANDÚJAR (I)

Realizamos un somero repaso por aquellos artífices de nuestros pasos procesionales, de misterio o de palio, que trabajando la madera o el metal dan prestancia a la Semana Mayor.




Antiguo paso de la V. del Rosario
Antonio Quirós García

Los antiguos hermanos de la Paciencia aseguraban que la vieja corporación carmelitana era conocida a principios del siglo XX como la “cofradía de los carpinteros”, por la vinculación de este gremio a la escuadra de Nuestro Padre Jesús de la Paciencia. Al correr de los años, este hecho se une a la historia de la hermandad cuando del taller de los Mefre sale el paso del Cristo y lo mismo ocurre con el antiguo paso de la Virgen del Rosario. En 1987, Antonio Quirós ya había terminado parte de los respiraderos con los que, al año siguiente, procesionaría por vez primera la imagen de Castillo Lastrucci. Al pasar a ser llevada por costaleros, la junta de gobierno consideró que era mejor un paso de alpaca sobreplateada y así, las tallas de Quirós se adaptaron al paso del Cristo. Hoy en día se siguen usando para procesionar a Jesús de la Paciencia en la noche del Miércoles Santo, y también sirve de base para el Misterio de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén.
No acaba aquí la aportación de Antonio Quirós a la Semana Santa de Andújar, pues en 1999 es el autor del paso simbólico de la Santa Cruz, de la Cofradía del Santo Entierro, al que se une el arte de Rafael Toribio Fernández en sus cartelas.
Talló las andas que sirvieron desde 1954 para procesionar a la Virgen de la Cabeza de la ermita hasta que fueron sustituidas por las de Manuel López Pérez.
También hay que citar su vertiente de imaginero (Virgen de la Cabeza de Baena, 1988).


Francisco de Paula Rodríguez Mefre

Pero si hay una estirpe unida a la carpintería artística en Andújar es la de los Rodríguez Mefre. De su gubia salió el paso de Nuestro Padre Jesús de la Paciencia, que fue estrenado en 1927, a partir de un encargo del Conde de La Quintería, D. Rafael Pérez de Vargas.. Milagrosamente salvado en la Guerra Civil, volvió a las calles de Andújar en la Semana Santa de 1940, procesionando entonces al Cristo de la Agonía. Al año siguiente ya portó la nueva imagen de Jesús de la Paciencia, obra del imaginero Ruiz Olmos. Fue ampliado y restaurado en la década de los noventa y vuelto a dorar por Rafael López Villar. En la actualidad se siguen utilizando parte de esas tallas, combinadas con las del antiguo paso de la Virgen del Rosario. 


Taller Hijos de Fco. de Paula Rodríguez Mefre (Foto: Miguel Martínez)


Antonio y Francisco de Paula Rodríguez Medina

Guiados por su padre, se crea la empresa "Hijos de Francisco de Paula Rodríguez Mefre". De su taller salió el antiguo paso de Jesús Caído, cuyas tallas se han aprovechado para el Viacrucis del Martes Santo que todos los años organiza la Hermandad de la Esperanza, con la imagen del Cristo de la Providencia.
También cabe citar el antiguo paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder (1951) que actualmente procesiona en la localidad ciudarrealeña de Moral de Calatrava, sirviendo de trono al crucificado de la Buena Muerte.
Recientemente se ha difundido que el paso de las Angustias también procede del taller de los Mefre (años cuarenta), siendo la peana de la Virgen de Fernando Cruz, anterior a la Guerra Civil.
 En la fotografía que aparece más arriba (publicada en el libro que conmemoraba los 60 años de la Cofradía de los Estudiantes por gentileza de Rafael López Villar) podemos ver a Antonio Rodríguez Medina, a Rafael López Villar y a Antonio Quirós con un grupo de aprendices.


Paso del Nazareno (Blog Cofradía Veracruz)
José Carlos Rubio Valverde

Uno de los tallistas con más proyección en la actualidad es este cordobés, que aprendió el oficio de manos de su padre y de su abuelo, y que amplió estudios en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos “Mateo Inurria” de su ciudad natal. Estuvo un tiempo trabajando para la escuela taller de la diputación cordobesa, y en 1993 se independiza, creando su propio taller. De su estudio han salido los pasos, entre otros, de la Agonía de Córdoba, el Amarrado de Baeza, la Santa Cena de Jaén, el Descendimiento de Montilla, la Virgen de los Dolores de Bujalance, la Lanzada de Ayamonte, el Nazareno de Villacarrillo o la Expiración de Aguilar de la Frontera.
En nuestra ciudad ha trabajado, sobre todo, para la Cofradía de la Veracruz, tanto en el paso de la Virgen de los Dolores y San Juan (donde aprovechó tallas del antiguo trono de Jesús de la Columna, realizado en la posguerra, y de otro paso de la Semana Santa de Córdoba. Los candelabros son de Antonio Vega Sánchez) como en el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno (donde también ha intervenido el imaginero Luque Bonillo).
En la actualidad, sigue vinculado a Andújar pues trabaja en las nuevas fases del paso de la Virgen de la Soledad, bajo diseño de Pedro Palenciano Olivares.


Paso Oración en el Huerto (Foto: Juan A. Rodríguez)



Juan Carlos García López

En la Semana Santa de 2014 se estrenó el nuevo paso de la Oración en el Huerto. Su artista nació en 1983 en la provincia de Albacete, pero vive desde los dos años en Arjonilla donde su padre montó un taller de carpintería. Fue alentado por el arquitecto Luis Alonso Salcedo para que encauzase su vertiente artística. Así, pues, con dieciséis años marcha a Úbeda para estudiar ebanistería artística y diseño de muebles en la escuela de la “Casa de las Torres”. De vuelta a Arjonilla, trabaja con su padre y recibe clases de talla en madera por parte de Florencio Molina. Más tarde entra a trabajar con el escultor Manuel López, en Andújar, ampliando así sus conocimientos artísticos. Actualmente sigue trabajando en el taller familiar, alternando obras de ebanistería y otras de carácter religioso. Entre estas últimas, hay que destacar el paso de la Hermandad del Santo Entierro de Herrera (Sevilla), la peana de María Auxiliadora (Málaga) y una vitrina para la Basílica de la Virgen de la Cabeza.



José Antonio García Flores

(De www.tallistajoseantoniogarciaflores.com)


El nuevo proyecto de paso para el misterio de la Sentencia es obra de este joven tallista, nacido en Sevilla en 1987. Aprendió el oficio de la mano de Juan Antonio Camacho, discípulo del insigne Manuel Guzmán Bejarano. Fue alternando su aprendizaje en el taller con estudios en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla, donde tras cuatro años obtuvo el título en Ebanistería Artística y en Talla y Volumen. Con diecinueve años comenzó a trabajar en el taller de Guzmán Bejarano, participando en importantes trabajos, entre los que cabe citar: retablo para Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas en Triana, paso del Cautivo de Alcalá de Guadaira o los nuevos retablos para la remozada capilla de "El Abuelo" en Jaén. Ya con taller propio, algunos de sus trabajos son: paso de la Hermandad de la Columna de Cabra, paso de la Hermandad de la Flagelación en La Línea o el paso de la Hermandad de las Tres Caídas de San Fernando.




(Blog Costaleros de la Dolorosa)
Manuel de los Ríos Navarro

Afamado orfebre sevillano, que bebió del magisterio sabio de Fernando Marmolejo desde los once años, edad en la que empezó a trabajar en su taller. Se independizó diecisiete años después. Amplió estudios en la Escuela de Artes y Oficios de la calle Zaragoza (donde, por cierto, volvió a coincidir con Marmolejo, profesor en dicha institución). En 1971 monta su primer taller y en 1985 se incorpora a él su hijo mayor, Manuel de los Ríos Noguero. En 1991 haría lo propio el menor: Joaquín.
Entre sus obras destaca el paso del Cristo de Medinacelli de la Hermandad almeriense del Prendimiento, el paso de palio de la hermandad de las Penas de San Vicente de Sevilla, el de Nuestra Señora de la Soledad Coronada o los Servitas, también en Sevilla.
En Andújar disfrutamos del buen hacer de esta familia en varios pasos de palio: el de Nuestra Señora de los Dolores (de la Hermandad de la Oración en el Huerto), el de María Santísima del Buen Remedio (junto con el taller de Hijo de Juan Fernández, y bajo diseño de Dubé de Luque), el de Nuestra Señora de la Amargura (aunque los candelabros de cola son del taller de Orovio de la Torre), así como los varales del paso de la Esperanza.


Paso del Gran Poder (Blog Semana Santa Andújar)
Ramón Orovio de la Torre

Aprendió el oficio de la orfebrería en Sevilla, y de ahí partió hacia su patria chica, Torralba de Calatrava (Ciudad Real), para convertirse en un referente de esta bella artesanía religiosa. Sufrió un fuerte revés cuando el taller fue pasto de las llamas en julio del 2011, pero hoy en día la empresa sigue funcionando con vigor, llevando su arte a lugares tan dispares como Castro del Rio (Virgen de los Dolores), Ciudad Real (Flagelación), El Ferrol (Cofradía de los Dolores), Granada (Virgen de la Cabeza), Elche (Jesús Triunfante), Consuegra (La Esperanza), Jaén (paso de palio de la Cofradía de la Santa Cena), etc.
Suyo es el apartado orfebre del paso de Jesús del Gran Poder (sobre diseño de Pedro Palenciano Olivares. Las tallas son obra de Fernando Rodríguez, y las cartelas y querubines de Luque Bonillo), el paso de la Virgen del Rosario (con varales de Hijo de Juan Fernández) y el de Nuestra Señora de la Esperanza (varales de Manuel de los Ríos).

















lunes, 18 de febrero de 2013

JOAQUÍN ÁLVAREZ
(1713 - 1791)





Escritor jesuita

La presencia jesuita en Andújar ha propiciado a lo largo de la historia que muchos paisanos nuestros hayan descollado por su formación e intelectualidad. Ya hablamos hace unos meses de Alonso del Caño y del padre Juan de la Fuente. Y no acaba con Joaquín Álvarez la nómina de escritores jesuitas, ya que habrá que referirse también más adelante a Martín de Albarracín. Pero hoy preside nuestra entrada este andujareño que nació un 22 (ó 26) de julio de 1713 y que falleció en Rávena (Italia) el 15 de abril de 1791.

Ingresó en la Compañía de Jesús el 24 de marzo de 1731. Su formación la llevó a cabo, según parece, en el Colegio de San Hermenegildo de Sevilla (donde, por cierto, fue catedrático de Teología hasta su muerte Martín de Albarracín). En 1743 lo encontramos en tierras americanas, profesando los cuatro votos el 15 de agosto de 1747 en Quito. Fue profesor de Filosofía en la Universidad de San Francisco Javier (Panamá) de 1745 a 1747. Después lo fue de la Universidad Gregoriana de Quito (1747-1749) y más tarde enseñó Sagrada Teología en varios colegios de la Compañía. En 1767 fue desterrado, junto con toda su comunidad, merced a la Pragmática Sanción de Carlos III. En ese momento, el padre Joaquín era rector del Colegio de Latacunga (en la actual nación de Ecuador) y provincial de Quito. Como tantos otros jesuitas, pasó a Italia y allí siguió siendo provincial en el exilio. La muerte, como arriba queda indicado, le sorprendería en su destierro italiano. 

Colegio de Quito (birubao.blogspot.com)

El profundo conocimiento de la filosofía aristotélica le lleva a escribir varias obras, de carácter docente. Entre ellas hay que mencionar: Tripartitus Philosophiae Aristotelicae. Las dos primeras partes llegan a ser publicadas. De las otras dos solo nos han llegado sendos manuscritos (fechados en 1748 y 1749 respectivamente). También son suyos otros escritos sobre cuestiones filosóficas y teológicas: Tractatus de Sacramento Poenitentia, Tractatus scholasticus de Merito Theologico (1752), De essentia et attributis Dei (1753) y Tractatus Theologicus de Sacramentis in genere et in specie. 
 
Portada del sermón

No obstante, su obra más famosa es un sermón: Flor de lis tres veces considerada: lis nacida, lis vista, lis transplantada: nacida en Francia, vista en España, transplantada al Paraíso. Aparece publicado, junto con otros sermones, en Sevilla en el año 1742. Se trata de una sentida oración fúnebre que le encargó la ciudad de Carmona tras el fallecimiento en París de la que fuera reina de España, doña Luisa Isabel de Orleans. En aquella época Joaquín Álvarez pertenecería al Colegio de San Hermenegildo de Sevilla ya que en el preámbulo del sermón, recibe el elogio del padre Juan Bautista Tomati, maestro de Prima en ese mismo colegio. Se destaca de él su erudición y su preparación, a pesar de la juventud del orador. El sermón se divide en cuatro partes: primero, un poema introductorio dedicado a la difunta. Después, una presentación del tema que se va a desarrollar. En tercer lugar: el sermón en sí mismo, donde bajo el lema “Flores aparuerunt in terra nostra tempus putationis advenit”, nos habla de la finada como digna heredera de la familia real francesa (de ahí lo de la “flor de lis”), recibiendo una esmerada educación en Versalles (“lis nacida”), gozando de su estancia en tierras españolas, como consorte del Luis I (“lis vista”) y pasando sus últimos años en un convento francés tras enviudar a edad temprana (“lis transplantada”). Hay que valorar el tono casi hagiográfico de esta pieza oratoria, sobre todo si tenemos en cuenta que Luisa Isabel de Orleans ha pasado a la historia como una desequilibrada, famosa por comportamientos tan excéntricos que iban de pasearse semidesnuda por palacio o montar a caballo en camisón, a eructar y ventosear en público, sin reparo alguno. Según el doctor Vallejo-Nágera, este personaje de la historia fue el resultado de, no solo la famosa endogamia de los Borbones, sino también de una ausencia de educación idónea y de una gran falta de afectividad en su infancia. 

De laalacenadelasideas.blogspot.com

Se cierra el sermón fúnebre con un soneto latino, donde la que fuera reina de las Españas se dirige a todos aquellos que contemplan el fin de sus días. El poema lo traduce el propio padre Álvarez:

Quien quiera que tú seas, caminante,
sin honrar esa pira condolido,
sin escuchar las voces advertido
de sus ecos, no pases adelante.
Francia, de regias flores abundante,
regia flor me engendró: y en mí vertido
el raudal sacramente esclarecido
cristianísima flor o lis triunfante
lis con lis me enlazó felice fuerte,
Luisa con Luis Rey, flor hispana;
mas robó tantas glorias crudamente.
Si es la edad de la flor, y vida humana
el espacio de un día, hombre, advierte
que anochece también por la mañana.



FUENTES:


ÁLVAREZ, Joaquín; Flor de lis... In Google books.

CABALLERO VENZALÁ, Manuel; Diccionario biobibliográfico del Santo Reino. Tomo I. Jaén, Diputación, 1979.

DÍAZ DÍAZ, Gonzalo; Hombres y documentos de la filosofía española. Tomo I. A-B. Madrid, CSIC, 1980.

VALLEJO-NÁGERA, Juan Antonio; Locos egregios. Barcelona, Planeta, 1998.