martes, 24 de abril de 2012


SUSANA ALONSO LEÓN
(1928 – 2012)





Poetisa

Nos van dejando poco a poco todos aquellos que conformaron esa ciudad nuestra que acababa de salir de la guerra y pugnaba por seguir siendo el pueblo ameno que siempre fue y encaminarse, no siempre con pulso certero, hacia la modernidad, con sus luces y sus sombras. Si hace unos meses dijimos adiós a Luis Aldehuela, este mes nos despedíamos de su cuñada, Susana Alonso León.



Susana Alonso, pintada por Luis Aldehuela
en 1943

Susana pertenecía a la Andújar que se sentía próxima al valle, gustosa de lidiar con el clima extremo que aquí nos azota tanto en invierno como en verano, orgullosa de su ser, de sus tradiciones, esa Andújar de altozanos frescos y agradables, de paredes encaladas, naranjos en flor y sentidas devociones. Susana transmitía alegría e ilusión cuando hablaba y cuando escribía esos poemitas que fueron apareciendo en diversas publicaciones, en especial los extraordinarios de Romería de los diarios provinciales y la revista Mirando al Santuario, órgano de la Cofradía Matriz.

Tomo del sentido artículo, publicado por Juan Vicente Córcoles poco después de su fallecimiento, algunos datos biográficos. Nació en Andújar en 1928. Fueron sus padres José Alonso y Encarnación León. Estudió en los Escolapios de Córdoba. Estuvo vinculada al baile y el teatro de la mano de Margarita Córcoles y de Joaquín Colodrero. Fue hermana mayor de la Virgen de la Cabeza en el señalado año de 1959, cuando la Recoronación Canónica de nuestra Patrona.

Fotografías extraídas del libro de Francisco Calzado, Año Santo en Sierra Morena.

Breves retazos que completamos imaginándonos el mundo artístico que en su casa fabricaría el eminente compositor, autor, entre otras piezas, del Himno del VII centenario, y que merecerá, en otro momento, entrada aparte. Aprovecho, no obstante, para lamentarme de que, en la remodelación de la casa familiar desapareciera el azulejo conmemorativo que recordaba que allí habitó don José. Las sombras de Andújar a las que antes me refería. El gusto por la música parece estar muy patente en la vida de Susana y de su hermana Pilar. Ambas, con el correr de los años, formarían parte del coro “Laudate Dominun”, siendo Susana su última directora, hasta la disolución del grupo en 1991; y Pilar, su organista oficial.

Y la vinculación con la Morenita está presente, por supuesto, desde el principio, al igual que otras devociones locales. Muy unida a la Cofradía Matriz, fue su hermana mayor junto a su marido, don José Luis Menéndez, como antes se ha dicho en una fecha muy señalada, asistiendo el matrimonio a los muchos eventos que aquí se celebraron, y que recogería Francisco Calzado en su libro Año Santo en Sierra Morena.

Susana Alonso en el traslado de la Virgen
de la Cabeza a su santuario, tras la recono-
ración, en 1960 (Foto: Penalva. Tomada del
pregón de Romería 2003)

En sus poemas, se destila una sencillez y pureza digna de admiración justamente porque nacen de un manantial de sentida inocencia:

Reina de la serranía
luz clara, sol y guía
 Bendice llena de amor,
a este pueblo que te aclama
que acude a Ti y que te ama
rebosante de fervor.

Muy unida desde su infancia y hasta su fallecimiento a su parroquia, al igual que su hermana y su cuñado Luis, Susana perteneció a Cáritas parroquial de San Bartolomé, fiel al espíritu cristiano que aprendió, a buen seguro, en su casa y en el colegio donde estudió. Mantuvo también contacto muy directo con la comunidad de monjas mínimas de San Francisco de Paula, cuyo cenobio se encuentra en la misma colación. Por todo ello, fue un gran acierto por parte de Alfredo Ybarra escogerla para que glosara el dibujo que realizó su sobrina Alicia Aldehuela para la colección “Rincones de Andújar” de El Nuevo Guadalquivir, y que no era otro sino una perspectiva de la torre de San Bartolomé, desde la calle Villegas.


Lámina nº 11 de la colección
"Rincones de Andújar"

Torre hermosa, torre centenaria de San Bartolomé...
Silueta inconfundible al divisarla desde lejos, junto con las otras torres hermanas, recortándose sobre el horizonte de nuestra Sierra Morena.
En ella anidaron cigüeñas y desafiando los vientos y el tiempo, eres testigo mudo de nuestra historia.
¡Si pudieras hablar!

Sus contactos con el teatro se patentizan, sin ir más lejos, en la representación que de la aparición de la Virgen de la Cabeza se desarrolló en el cerro en una lejana noche del 11 al 12 de agosto de 1960. El texto fue obra de Joaquín Colodrero, que también interpretó el personaje del pastor Juan Alonso de Rivas; el narrador: Luis Aldehuela, uno de cuyos lienzos servía de trasfondo del escenario; y nuestra biografiada, hacía el papel de la Virgen.

Tanto amor por la centenaria devoción andujeña, fue premiado con su elección como pregonera de la Romería en la edición del año 2005, pregón aún recordado por la claridad con que Susana abrió su corazón para expresar todo un caudal de sentimientos marianos.

Portada del pregón de Romería 2003
(la pintura es de Susana Alonso y reproduce
un grabado del siglo XVII)

Descanse en paz otra vecina del arrabal de San Bartolomé, otra iliturgitana de las de casta, pieza muy importante del mosaico que conforma una Andújar irrepetible. Una Andújar, si se me permite, no solo bella en sus esencias (cuando estas tienen a bien derramarse), sino en su exterior, como se puede comprobar admirando este bellísimo retrato, obra de Luis Aldehuela, y que tomo prestado del blog de mi amigo Fran Carriscondo.



FUENTES:

ALONSO LEÓN, Susana; "Alma Romera". XXXIX pregón de Romería en honor de la Santísima Virgen de la Cabeza. Andújar, Ayuntamiento, 2004.

ALONSO LEÓN, Susana; “A la Virgen de la Cabeza”. En “Los poetas cantan a la Morenita”, Mirando al Santuario, 8, (1994), pág. 70.

ALONSO RAMIRO, Juan Alonso; “50 años de cultos. Apuntes en torno a la Fiesta de la Aparición de la Virgen de la Cabeza”, Mirando al Santuario, 11, (2006), págs. 52-53.

CÓRCOLES DE LA VEGA, Juan Vicente; “Susana Alonso León” en “Hasta siempre”, sección del diario Jaén (domingo 8 de abril de 2012).



miércoles, 11 de abril de 2012

RAFAEL GÁLVEZ RUBIO
(1860 – 1910)

(De foroxerbar.com)



Músico

Otro andujareño más entregado al arte, en este caso, a la música, a la que amó desde su vocación de violinista. Nació nuestro biografiado un catorce de febrero de 1860 (1861, según otros investigadores) en la calle Hospitales (Ollerías) de Andújar. Al glosar su figura, se desliza la bella anécdota de que comenzó a apreciar el arte de Euterpe escuchando ensimismado el órgano de la parroquial de Santa María La Mayor, y uno no puede por menos de imaginárselo acudiendo con sus progenitores a alguna solemnidad religiosa, empapándose del arte que por los cuatro costados derramaba entonces nuestra “pequeña catedral”. Aunque no menor importancia tuvo el magisterio inicial de su padre, don Bernardino.

A los dieciséis años lo encontramos como alumno del Conservatorio de Música y Declamación de Madrid: en 1877 cursa el tercero de violín con Rafael Pérez; en 1866, el octavo con Jesús de Monasterio (una de las personalidades musicales más importantes del siglo XIX). 

Vive en Madrid hasta el año 1890, trabajando de “concertino” en diferentes coliseos y dedicado también a la enseñanza. Transmuta el violín por la viola, sin que se sepa a ciencia cierta la razón. Los entendidos en la materia resaltan sus intervenciones como solista en la orquesta del Teatro Real. En la capital de España formaría cuarteto con Fernández Arbós, José Agudo y Agustín Rubio; y difundiría la música de cámara junto a Sarasate, Monasterio y otros violinistas.

Un año después traslada su residencia a Barcelona, donde la Escuela Municipal de Música le encomienda las clases de viola y violín. Allí tendrá la oportunidad de difundir su especial forma de interpretar música a alumnos como Eduardo Toldrá (uno de los más señeros compositores catalanes del siglo XX), Enrique Casal y Francisco Costa. En la capital catalana se formaría el famoso Quinteto Albéniz, del cual formaría parte nuestro paisano. Amén del famoso compositor y pianista, volvemos a encontrarnos a los integrantes del cuarteto madrileño; en total, dos violinistas, un violonchelista y la viola de Rafael Gálvez. La fama de esta formación se extendió no solo por España, sino por el extranjero, documentándose, al menos, un concierto dado en Londres. Es antológica la intervención de estos cinco músicos en las cuevas mallorquinas de Artá , a la luz de las velas, el 13 de abril de 1894. 

Recordatorio de los conciertos dados por el Quinteto Albéniz en Palma de Mallorca
(De www.foroxerbar.com)


Hay constancia de que él mismo organizó un sexteto que obtendrá gran éxito en su gira portuguesa. Luis Cerezo recalca la existencia de una fotografía fechada el 16 de septiembre de 1898 donde tras la leyenda “A nuestro querido amigo, primeiro violeta do mondo, Rafael Gálvez”, aparecen las firmas de Emilio Sabater, Luis García, Ramón Fernández, José Rocabruna y Pablo Casal, el célebre violoncelista.

Se conserva, al menos, una partitura suya, Gloria al Somatén, en el archivo de la Associació Musical de Mestres Directors de Barcelona.

Tal excelso intérprete musical dejaría de existir en el mes de septiembre del año 1910, en Barcelona.



FUENTES:

CEREZO GODOY, Luis; “Músicos españoles del pasado. Rafael Gálvez Rubio”, Ritmo, 272, (1955), páginas 14-15.

MARTÍN MORENO, Antonio; Historia de la música andaluza. Sevilla, Editoriales Andaluzas Unidas, 1985.

RICART MATAS, J; Diccionario biográfico de la música. Barcelona, Iberia, 1966.

VARIOS, Jaén. Tomo I, página 354.



Mis agradecimientos a don Fernando López Vargas-Machuca y don Ángel Carrascosa, sin los cuales hubiera quedado bastante incompleta esta biografía.


jueves, 29 de marzo de 2012

IMAGINEROS EN LA SEMANA SANTA DE ANDÚJAR (II)



Manuel López Pérez [Poncio Pilato para el paso de Misterio de la Sentencia. Cristo Resucitado, 2006]
(Toro, Zamora, 1964)

Vive desde temprana edad en Andújar donde proliferan sus manifestaciones artísticas tanto religiosas (elementos ornamentales para la Basílica de la Virgen de la Cabeza, andas procesionales de la Morenita en Andújar, bronces del Rosario Monumental...) como urbanas (monumentos al teatro, al peregrino, al hortelano, a la jamuga, etc.).
Fue alumno de Dubé de Luque y estudió en la Facultad de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Modeló para la Cofradía del Descendimiento de Baeza un Cristo que ya no procesiona. También es autor de la pila bautismal de la Catedral de Jaén.



José Ramón Navarro Ruiz [Soldados romanos para el paso de Misterio de la Sentencia, 2004]
(Andújar, 1954)

Realizó sus estudios en las facultades de Sevilla y Madrid, cursos de doctorado y restauración en la de Granada. Es catedrático de Dibujo en el IES “Nuestra Señora de la Cabeza” de Andújar.
Ante todo, Navarro Ruiz, es pintor, habiendo dejado múltiples muestras de su arte, sin ir más lejos, en el mundo cofrade andujareño: lienzo para el estandarte de La Borriquita, de la Hermandad de la Paciencia; glorias para los techo de palio de algunas Dolorosas de Andújar, óleo de Cristo Yacente para la Cofradía del Santo Sepulcro... También ha sido cartelista de nuestra Romería.



Federico Coullaut-Valera Mendigutia [Jesús Caído, años 40]
(Madrid, 25.04.1912 – Granja de San Ildefonso, Segovia, 13.04.1989)

Provenía del mundo del arte: su padre fue Lorenzo Coullaut Valera, reputado escultor y primer maestro de su hijo; su tío-abuelo fue el escritor cordobés Juan Valera.
En Úbeda dejó las imágenes de la Oración del Huerto y Nuestra Señora de la Esperanza; en Cartagena, diversos grupos escultóricos para la Cofradía del Resucitado; en Hellín, el Prendimiento, la Oración del Huerto, el Nazareno, etc.
Dentro de la escultura civil hay que destacar el monumento a Pío Baroja en Madrid, o al de Felipe II también en la capital de España.





Jorge Domínguez Conde [Cirineo y soldado romano para el paso de Jesús Caído, 2014].
Véase: http://nombresparalahistoriadeandujar.blogspot.com.es/2013/03/orfebresy-tallistas-en-la-semana-santa_21.html


Enrique Pariente Sanchís [Ntra. Sra. de la Esperanza, 1946; Cristo de la Expiración, 1947; Jesús Nazareno (Señor de los Señores), 1949].
(Valencia, 01.01.1903 - 03.01.1987).

(Del libro de Leo Tallada)

La valiosísima investigación llevada a cabo por el ubetense Leo Tallada, que puede seguirse con deleite en su libro Enrique Pariente, el artista a la sombra de su obra (Úbeda, Didacbook, 2015), ha permitido sacar del olvido a este imaginero valenciano y poder atribuirle sin ningún género de dudas tanto la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza (relacionada hasta ahora con la fábrica de José Merlo, quien actúo en realidad como intermediario) y el Santísimo Cristo de la Expiración (al que erróneamente se atribuyó durante mucho tiempo a José Garcés, en verdad retablista y no imaginero, aunque también trabajase para Merlo y quien, a buen seguro, se encargó de traer la imagen a Andújar, de ahí el equívoco). También es suya la talla del Nazareno conocido como Señor de los Señores, cuyo rostro posee la impronta inequívoca de este artista. Podemos asegurar, siguiendo el trabajo de Tallada, que en nuestra ciudad también dejó el San Miguel que preside el altar mayor de su parroquia, el busto de San Eufrasio (en la misma iglesia, como San Isidro), Santa Cecilia y Santa Teresa de Jesús (en Santa María). Nos atrevemos también a adelantar que muy posiblemente la imagen de Jesús Nazareno Rescatado que se venera en la ermita de la Virgen de la Cabeza saliera de sus manos, ya que guarda gran similitud con el Nazareno de San Miguel.
En la provincia de Jaén podemos admirar otras obras de Pariente como el Cristo de la Buena Muerte de Úbeda (origen de las pesquisas llevadas a cabo por Leo Tallada) y el Cristo de la Expiración de Arjona. Otros dos señeros crucificados son el de la catedral de Segorbe y el Cristo de los Labradores de Faura (Valencia).




Antonio Illanes Rodríguez [Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, 1953]
(Umbrete, 09.10.1901 - Sevilla, 02.05.1976) 

Otro de los grandes nombres de la imaginería sevillana. Inició su formación artística en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla, donde estudió con Francisco Marco, a quien consideró su maestro. Disfrutó de una beca de estudios en París y fue reconocido por su contribución a la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929.
Aunque su obra más conocida es la religiosa, también descolló en la imaginería profana. Fue académico de la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y autor de varios libros. Artista muy valorado en su época, por su estudio pasaron gentes muy variadas: poetas, nobles, e incluso actrices como Rita Hayworth.
Se deben destacar, entre otras muchas, las imágenes para la Hermandad de la Lanzada, los dos Titulares de la Hermandad de la Paz, el Cristo de las Aguas, Nuestro Padre Jesús de las Penas, etc. (todas ellas en Sevilla).




Víctor González Gil [Nuestra Señora de la Amargura, 1952. Santa María Magdalena, 1952]
(Talavera de la Reina, Toledo, 30.03.1912 - Madrid, 12.01.1992)

De familia humilde, fue pensionado por el ayuntamiento de su ciudad para poder estudiar en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Toledo y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Muy pronto fue reconocido por diversos críticos de arte como un joven prometedor. Fundó la revista Rumbos, donde publicaría varios artículos de arte y literatura, revista en la que colaboraron escritores como Miguel Hernández y el poeta talaverano Rafael Morales.
La guerra le impide tomar posesión de una plaza de profesor de dibujo. Para ganarse la vida comienza a dedicarse, tras el fin de la contienda, a la imaginería religiosa, definitivamente establecido en su estudio madrileño.
Artista de variado repertorio, en su obra se incluyen grabados, dibujos, medallas, retablos, pasos de Semana Santa, bustos..., aunque, por imperativo de la época en que vivió, fue la talla de imágenes para templos la que más fama le dio.
Tuvo que luchar denodadamente con la administración franquista hasta conseguir su plaza de profesor de dibujo en 1966, jubilándose en 1982. Su vocación docente va más allá de los muros de los institutos en los que enseñó y se dedica a hacer máscaras para carnavales, fotografías, grabaciones en vídeo, etc.
En Madrid fue un asiduo de la tertulia del café Pombo y también del café Gijón, introduciéndose poco a poco en la vida artística y literaria de la capital de España. Sus inquietudes intelectuales le llevan igualmente a interesarse por la filosofía.
Su obra religiosa se conserva en Madrid, Talavera de la Reina, Santisteban del Puerto, Plasencia, Tenerife, Chilluévar, etc. En Andújar, en la misma parroquial de San Bartolomé, el retablo de la capilla de las Ánimas también es obra suya.



Francisco Palma Burgos [Cristo Yacente, 1949. Nuestra Señora de la Victoria en su Soledad, 1950].
(Málaga, 1918 - 1985)


Malagueño, del barrio de la Victoria e hijo del también artista Francisco Palma García, de quien aprendió el bello oficio de la pintura y la escultura. Se sintió desde el principio seguidor de Mariano Benlliure. Completó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Málaga. En 1940 fue nombrado académico de Bellas Artes de San Telmo de Málaga.
Fue completando su formación con continuos viajes a Italia, donde asiste a los cursos de Bellas Artes de Américo Bartoli. Desde fecha muy temprana dispone de taller en Málaga y en Andújar, donde trabajó, por lo menos durante un tiempo, en la iglesia de Santa Marina, cerrada al culto tras los hechos del 36.
Aunque falleció en Málaga, fue enterrado en Úbeda al día siguiente, celebrándose un multitudinario entierro, y siendo escoltado por los estandartes de las distintas cofradías de la ciudad. Fue amortajado con un hábito de la Hermandad de la Noche Oscura, de la que fue fundador y cuyo Titular talló en 1966. La Escuela de Arte de la ciudad de la loma lleva el nombre de “Francisco Palma Burgos”.
En su dilatada trayectoria artística hay que destacar el Cristo de la Buena Muerte y Ánimas (o “Cristo de Mena”), el de la Sangre, el de la Humillación y Perdón..., todas ellas en su Málaga natal; la Oración del Huerto y Jesús del Perdón en Jaén; el Cristo de la Buena Muerte de Beas de Segura; el Santo Entierro, Virgen de los Dolores del Nazareno, el Señor de la Columna, la Entrada de Jesús en Jerusalén, y varios tronos procesionales, todo esto en su amada Úbeda. En Andújar también parece ser obra suya el retablo de San Miguel.



Hermanos Expósito Cortés [bustos de los Evangelistas en las andas del Santo Sepulcro, 2012]

Aunque más adelante se les dedicará una entrada extensa, como hijos de Andújar que son, queremos citar aquí a Juan Francisco (20.11.1972) y Santiago Expósito Cortés (08.11.1977), licenciados en Bellas Artes y escultores. De su ya abundante obra hay que destacar sus deliciosas miniaturas de imágenes tanto de Pasión como de Gloria, pero también los ángeles pasionistas del trono del Cautivo de Granada y la Oración del Huerto de Liria (Valencia).


Talleres “El Arte Español” [Nuestra Señora de los Dolores, de la Archicofradía de la Oración en el Huerto, 1951]

A modo de addenda incluimos aquí a estos talleres, de los cuales salieron la Dolorosa de Capuchinos, que los Miércoles Santos acompaña a Jesús en su Agonía del Huerto. Poco hemos encontrado acerca de ellos, por no decir nada. Tan solo una leve referencia en Internet como uno de los espacios dedicados a la imaginería religiosa que proliferaron en la inmediata posguerra y que, o bien tenían contratados a artistas o bien se encargan de buscarles a ellos encargos, tal y como ocurría con la casa Merlo de Valencia.





domingo, 25 de marzo de 2012



IMAGINEROS EN LA SEMANA SANTA DE ANDÚJAR (I)


En vísperas de nuestra Semana Mayor, dedicamos esta entrada especial a repasar someramente la vida y obra de los imagineros que han dejado parte de su herencia artística entre los muros de nuestros templos y que, llegado este tiempo de azahar e incienso, nos deleitan con la contemplación de Cristos, Dolorosas e imágenes secundarias.

Al margen de las Angustias, única imagen procesional que se salvó de la Guerra Civil, tras la contienda fratricida y con el resurgir cofrade que hemos vivido a partir de la década de los ochenta, Andújar se ha dotado de un interesante conjunto de piezas devocionales que exponen el arte de imagineros de distinta procedencia y enfoque: tenemos esculturas de sevillanos consagrados y pertenecientes a distintas generaciones, jóvenes promesas y afianzados artistas cordobeses, testimonios del buen oficio de talleres valencianos y madrileños de posguerra, ejemplos aislados de autores tan dispares como el extremeño Blanco Pajares o el multidisciplinar González Gil, etc.

Lo que sigue es tan solo un repaso somero y falto seguramente de un mayor ahondamiento en las biografías de los autores aquí expuestos, pero suficiente, creemos, en la vertiente divulgativa que tiene este blog.



José Antonio Lucena [Nuestro Padre Jesús de la Salud, 2019]
(Vélez-Málaga, 01.05.1985)

(De www.vivirjaen.es)


Cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios de San Telmo (Málaga). Al finalizarlos, creó su propio taller en Benamocarra. Hay obras suyas repartidas por buena parte de la geografía nacional, e incluso una imagen de una Dolorosa existe en Cuba. Se podían destacar el Cautivo de Canillas de Aceituno o Nuestra Señora de la Esperanza de la Hermandad del Nazareno de Casarabonela. Trabaja también intensamente la escultura para devociones particulares. En cuanto a la restauración, habría que citar la del Nazareno de Arjona, entre muchas otras.

La nueva imagen del Nazareno de la Salud culmina el proyecto del grupo parroquial de La Ropera, para que un paso de misterio acompañase a Nuestra Señora de los Dolores en su desfile procesional del Viernes de Dolores. Fue bendecida en la parroquia de San Bartolomé de Andújar el 23 de febrero de 2019 y presidirá el Viacrucis oficial de la Agrupación, que tendrá lugar el 8 de marzo.


Antonio Baena López  [San Juan del grupo parroquial de La Ropera, 2019]
(de Facebook)
(Santaella, 1988)

Joven imaginero que se dedica, sobre todo, a esculpir imágenes de pequeño tamaño. En 2014 talló para la Cofradía del Resucitado de Monturque, la imagen de Santa María Magdalena.





Manuel Luque Bonillo [Dolorosa y San Juan de la Veracruz, 2006]
(Córdoba, 02.01.1972)

Una de las jóvenes promesas de la moderna imaginería cordobesa. Tras pasar por las aulas de los Maristas y la Universidad Laboral Onésimo Redondo, en 1988 ingresó en la Escuela de Artes y Oficios Mateo Inurria. A los diecinueve años pasó a formar parte como aprendiz del taller de los escultores Antonio Bernal y Francisco Romero. Desde 1995 tiene taller propio.
Su primera obra fue Nuestro Padre Jesús de las Penas (Puente Genil). Su obra escultórica se reparte por toda Andalucía (en especial, Córdoba), Extremadura, Galicia y Canarias: Grupo escultórico del Resucitado para La Laguna (Tenerife), Misterios de Jesús ante Anás y Presentación al pueblo (Montilla), Resucitado (Beas de Segura)...
En Andújar tiene también las figuras que jalonan el artístico trono de Jesús Nazareno, igualmente para la Cofradía de la Veracruz. Dentro de su vertiente como restaurador, muy recientemente ha tratado intensamente la imagen del Cristo de la Columna.



Jaime Babío Núñez [Nuestro Señor de la Paz, para la Hermandad de La Paciencia, 2002]
 (Sevilla, 03.06.1973)
En el propio blog del artista nos encontramos conque comenzó a trabajar con Dubé de Luque en 1992, en cuyo taller permaneció hasta 1998. En el año 2000 realizó el curso de conservación y restauración del patrimonio.
Obras suyas son el Nazareno de la Sentencia para la Laguna (Tenerife), las Angustias de Tarifa, las imágenes secundarias de la Oración del Huerto de Yecla, o el Santísimo Cristo de la Caridad también para Tarifa.




Manuel Martos Leiva [Figuras secundarias de la Borriquita, de la Hermandad de la Paciencia, 2009-2011]
(Úbeda, 1979)

Joven artista ubetense que últimamente se dedica más a la restauración de obras de arte. Esculpió la Virgen de las Lágrimas de la parroquia de San Nicolás, de su ciudad natal, que después fue sustituida por otra imagen, obra de Castellano Tamarit para la nueva cofradía que procesionó a su Titular por vez primera en la Semana Santa de 2013.


Juan Blanco Pajares [Nuestro Padre Jesús de la Columna de la Veracruz, 1944]
(Don Benito, 1898 – Castilleja de la Cuesta, 1984).

Se formó como imaginero en “Talleres del Arte”, de Madrid. De vuelta a Don Benito comenzó a hacerse un nombre que truncó el estallido de la Guerra Civil. Al finalizar la contienda bélica se estableció en Castilleja de la Cuesta.
Del taller sevillano saldrían obras como el Misterio de la Hermandad de Ferroviarios para Mérida, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Rosario de Villacarrillo, y muchas otras imágenes en colaboración, algunas de ellas, con escultores como Illanes o Buiza.


“De profesión artista: Don Juan Blanco Pajares”, Lignum Crucis (boletín de la Veracruz de Andújar) año 2009, págs. 12-15.


Francisco Romero Zafra [Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Veracruz, 1997]
(La Victoria, Córdoba, 25.03.1956)

El mismo artista se define como “autodidacta” en su página web. Comenzó su labor profesional en 1990. Ha participado en varias exposiciones colectivas.
Sus obras se extienden por varias provincias andaluzas, Valladolid, Badajoz y Tenerife. Por citar solo unas pocas: Nuestro Padre Jesús del Perdón (Córdoba), Nuestra Señora del Carmen (Bujalance), Jesús Resucitado (Martos), Nuestra Señora de las Penas (Úbeda), Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado (Cádiz), María Santísima de los Siete Dolores (Sevilla)...

La Cofradía del Gran Poder procesiona por las calles de Andújar una Dolorosa de pequeñas dimensiones (Nuestra Señora del Rosario), también de Francisco Romero, con motivo de la festividad de las cruces de Mayo.





Efraín Gómez Montón [Cristo de la Providencia, de la Hermandad de la Esperanza, 1958]
(Benaguasil, Valencia, 08.11.1924 – Playa de Cullera, Valencia, 02.08.2008)

Fue discípulo de Enrique Galarza, su principal maestro. Estudió y se licenció en Bellas Artes por la Escuela Superior San Carlos de Valencia. Se especializó en imaginería religiosa. Su obra está repartida entre las más importantes manifestaciones artísticas de Semana Santa de España y el extranjero.
De sus manos salieron la Santa Cena de Vitoria, la Entrada de Jesús en Jerusalén de Gandía, la Oración del Huerto de Alcázar de San Juan, el Cristo de Medinaceli de Totana, etc.







Luis Aldehuela Gómez [Jesús en su Agonía del Huerto y Ángel confortador, 1948]
(Andújar, 02.03.1920 – Granada, 04.11.2011)
En una entrada anterior ya nos dedicamos a repasar la vida y obra de nuestro querido paisano, recientemente fallecido. Andujareño de pura cepa ha pasado a la historia como uno de los mejores pintores de tema venatorio.
Calificado por muchos como el pintor de la sierra, otro buen ejemplo de su maestría con la gubia es el San Antonio de Padua que se venera en la parroquial de San Bartolomé.
Realizó un proyecto de Cristo yacente para Alcalá La Real que no llegó a prosperar.



José María Cerero Sola [Apostolado de la Oración en el Huerto, 1990]
(Escacena del Campo, Huelva)

En la Semana Santa de 2014 la Cofradía del Huerto ha estrenado las figuras de San Juan, San Pedro y Santiago, adquiridas recientemente a la Hermandad del Rosario de Alcalá de Guadaira. Proceden del paso procesional de la Oración en el Huerto que desfila por las calles de esta localidad sevillana en la tarde-noche del Domingo de Ramos. Las imágenes son de José María Cerero Sola, que recibió las enseñanzas artísticas del afamado escultor de Alcalá de Guadaira, Manuel Pineda Calderón (1906-1974), y que fue su ayudante durante 22 años. Fueron ejecutadas en 1990 para acompañar a Jesús y al Ángel confortador, obra, justamente de su maestro. Al margen de las obras en que participó ayudando a Pineda, hay que citar, dentro de su creación personal, la talla de Nuestra Señora de la Oliva (1983) para la Hermandad de la Borriquita de Alcalá de Guadaira, la restauración del Cristo descendido de la Cruz y Nuestra Señora de la Amargura de Dos Hermanas (1982), Cristo yacente (1991) que estuvo procesionando durante un tiempo en Escacena, restauración de la Dolorosa de la Hermandad del Nazareno también de Escacena (1976), y ante todo la nueva talla de la Virgen de Luna (1959), patrona de su localidad natal.
Ha estado, además, muy vinculado al mundo cofrade alcalareño, siendo hermano fundador de la Hermandad del Cautivo. El recinto ferial de su localidad natal, Escacena, lleva su nombre.

(www.guadairainformacion.com)

Amadeo Ruiz Olmos [Nuestro Padre Jesús de la Paciencia, 1941]
(Benetúser, Valencia, 1913 - Madrid, 1993)

Hijo de Francisco Ruiz Olmos, también escultor, queda huérfano en 1914. Su madre decide trasladarse entonces a Sedaví (Valencia), su localidad de origen, junto a sus tres hijos. Siendo muy joven consigue su primer empleo como escribiente. Más tarde ingresará como aprendiz en un taller de muebles, de donde pasará al taller de un escultor. Su formación académica la realiza en la Escuela de Artes y Oficios y más tarde, en la Academia de San Carlos, después. Durante la Guerra Civil se traslada a Córdoba, y una vez terminada la guerra, termina su formación en la Academia de Bellas Artes de Sevilla. En 1954 consigue la cátedra de Profesor de Dibujo en la Escuela de Artes y Oficios Mateo Inurria.
Recientemente se ha publicado un libro (Vida y obra de Amadeo Ruiz Olmos) en el cual su autor, Pablo Jesús Lorite Cruz, repasa exhaustivamente la ingente producción de este autor, entre la que hay que destacar, de un lado, la imaginería religiosa (Jesús atado a la Columna de Baeza, Ecce Homo de Úbeda, Santa Cena de Úbeda, María Santísima de los Dolores de Puente Genil, etc.) y de otro, la escultura urbana (monumento a Maimónides, escultura de San Rafael, mausoleo de Manolete, etc., todas ellas en Córdoba).




Antonio Castillo Lastrucci [Nuestra Señora del Rosario, 1964]
(Sevilla, 27.02.1882 – 29.11.1967).

Uno de los grandes maestros imagineros sevillanos de siglo XX. Fue discípulo de Antonio Susillo y alumno de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla. En 1915 marcha a París para ampliar estudios y después a Madrid. Monta su primer taller de trabajo en la sombrerería de su padre y más adelante, una academia de escultura.
Su primer trabajo de envergadura fueron las imágenes del paso de Misterio de Jesús ante Anás (la popular hermandad de la Bofetá), realizadas en 1922. Un año después se instala en un taller definitivo del cual saldrían auténticas obras de arte destinadas a los más diversos rincones de España y el extranjero.
Además del grupo escultórico citado, de sus manos han salido obras tan señeras como el Cristo de la Buena Muerte de Córdoba, Nuestra Señora de las Angustias Coronada de Guadix; y en Sevilla: el Misterio de Jesús de la Sentencia, el Misterio de la Hermandad de San Benito, las tres imágenes de la Hermandad de la Hiniesta, etc.



Antonio Dubé de Luque [María Santísima del Buen Remedio, 1983. Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, 1987]
(Sevilla, 1943-2019)

Otro de los nombres clave en la imaginería sevillana de la segunda mitad del siglo XX. Pintor en su origen, pronto se dedicaría al noble ejercicio del cincelado, que va a alternar durante toda su vida con el diseño de enseres cofrades (por ejemplo, el paso del Buen Remedio) y la confección de innumerables portadas de boletines y carteles de Semana Santa para Sevilla.
De sus manos han salido la imagen de la Soledad de la Cofradía de los Servitas sevillana, María Santísima de la Alegría en Écija, Nuestro Padre Jesús y María Santísima de la Paz en Jaén, el Prendimiento y la Santa Faz en Córdoba, etc.




jueves, 8 de marzo de 2012

BARTOLOMÉ HERRERA CLEMENTE
(1890 – 1982)



Pintor. Ceramista.

Andújar, como semillero de artistas, no nos deja de sorprender. Y fuera de un elogio vano, es esta una realidad palpable cuando repasamos las múltiples facetas de la Andújar que sirve a las distintas musas. La sorpresa, por ejemplo, viene hoy de la mano de Bartolomé Herrera, autor casi autodidacta, pero dotado de una fina sensibilidad y una pericia que ha legado a la posteridad un abultado número de obras que deberían tener mejor consideración por parte de todos, al igual que el recuerdo de su persona, rotulando, ¿por qué no? alguna calle con su nombre.

Uno de tantos cuadros, de tema venatorio, que pintó para
los salones de las casas andujareñas.
El hecho de haber sido un ceramista y pintor que trabajaba sin descanso para encargos muy diversos (sobre todo, dentro de la temática de la Virgen de la Cabeza y su aparición al pastor de Colomera), lo ha encasillado, de alguna manera, dentro del gremio de artesanos sin una valoración justa, pues no siempre es desdeñable la cantidad cuando a ella va unida la calidad, como es el caso. Por doquier aparecen cuadros de la Morenita que llevan la firma de B. Herrera, o algo más escueto, B.H., como el ejemplo que aparece debajo de este párrafo, cuadro de azulejos que me ha visto crecer y madurar en mi casa familiar de la calle Colladas. Habría que recorrer los patios que nos quedan en Andújar para ir catalogando estos sentidos testimonios de su arte. Incluso en el cementerio municipal se puede rastrear al maestro en diferentes representaciones religiosas, también el de la Virgen, como en el cuadro que se puede admirar en la calle San Bernardo.

Cuadro de azulejos en calle Colladas, 9

Nació en Andújar un quince de septiembre de 1890. Su formación inicial se debe a García del Valle, del que ya hemos hablado en este blog. Podemos colegir, además, que si García del Valle era profesor de la Escuela de Cerámica que dirigía Manuel Aldehuela, Herrera también bebería de las fuentes de don Manuel. No son muchos los datos biográficos que podemos aportar: en 1918 la revista Don Lope de Sosa recoge que había realizado una copia de un San Francisco de Asís de Ribalta. Durante muchos años trabajó para la célebre fábrica “Iliturgi”, la popularmente conocida como “El Barrero”. Gracias a esto sus trabajos cerámicos fueron conocidos fuera de España, ya que los encargos de esta fábrica también procedían de más allá de las fronteras peninsulares. Alfredo Ybarra confirma, entre otros, un trabajo suyo para Italia.

A falta de un cómputo más detallado de su obra pictórica, tanto en lienzo como en azulejo cerámico, podemos destacar: la decoración ornamental de la hornacina del Cristo de la Providencia, en la calle Alhóndiga; un lienzo en la escalera de la parroquia de San Miguel; el Cristo atado a la columna que posee la Cofradía de la Vera Cruz de Andújar y que puede ser admirado justo enfrente de su capilla, en la parroquial de San Bartolomé; una Santa Cena para el colegio de San José y que después sería trasladado al refectorio del convento de Mínimas...

Hornacina del Cristo de la Providencia.


La firma del artista, en los azulejos del Cristo de la Providencia.



Cristo de la Columna en S. Bartolomé.
Cuadro de azulejos en el cementerio de Andújar.

Pero, como antes se ha apuntado, su carácter de artista poco considerado por parte de entendidos y público en general, y esta insana inclinación nuestra a destruir lo antiguo, confudiéndolo con lo viejo (si es que “lo viejo” es inservible), ha impedido a las generaciones del presente seguir admirando su San Nicolás de Bari, en la entrada de la plaza de abastos, derruido en una de tantas reformas de este edificio. Igualmente desaparecieron las seis pinturas que orlaban el antiguo retablo del altar mayor de la Divina Pastora.

Lienzo en la escalera de la casa rectoral de la capilla del
Cristo de la Agonía.

Dentro del panorama provincial, hemos localizado tres obras suyas: un San Antonio de Padua, en la jienense plaza de los Jardinillos; una representación franciscana en el convento de las Bernardas de Jaén; y un San Francisco de Asís, en la barriada del mismo nombre, en Siles. También Manuel Almansa nos ofrece en su blog De escuadras a tramos otros buenos ejemplos del arte de Herrera (http://deescuadrasatramos.blogspot.com.es/search/label/Azulejer%C3%ADa%20religiosa).

Azulejo en Jaén,
en la plaza de los Jardinillos.
Azulejo en Siles (Jaén),
en la barriada de San Francisco.
A falta de concretar más datos acerca de su vida y de su obra, hay que acabar diciendo que solo le sobrevivió un hijo, José Herrera Blanco, y que falleció el seis de marzo de 1982, hace ahora treinta años.

Hecha queda la propuesta de evitar su olvido con el nombre de una calle, y con la catalogación de su ingente obra, la obra de un andujareño sencillo que nos remite a lo más íntimo y profundo de nuestro ser. El AMPA del colegio público "Capitán Cortés" lleva su nombre.

La iniciativa de recogida de firmas en change.org que ha llevado adelante, con gran tesón, José Antonio Cáceres Expósito, ha fructificado en el acuerdo del pleno del ayuntamiento de Andújar que ha decidido que la hasta ahora denominada calle Juan de Austria (donde residió el artista buena parte de su vida), lleve ahora el nombre de Bartolomé Herrera Clemente. Queda pendiente su declaración como hijo predilecto de la ciudad.

La comunidad educativa del colegio Inmaculada Concepción "La Salle" restauró en 2026 y puso en valor el cuadro cerámico que representaba a Nuestra Señora de la Estrella, patrona del colectivo lasaliano, colocándolo en la fachada del centro educativo, después de haber estado varios años en el interior del recinto.





https://www.change.org/p/5319554/u/22307751?utm_medium=email&utm_source=petition_update&utm_campaign=239345&sfmc_tk=PUwE5JcpjiVntZMAD65s84atEbRDwbH0cP%2f0G6GBYk%2b3574KomL0%2bIdpmdM7NRo%2f&j=239345&sfmc_sub=297238186&l=32_HTML&u=43701020&mid=7259882&jb=1

https://www.youtube.com/watch?v=GyrPHhQqUIQ&feature=youtu.be



FUENTES:

REVISTA DON LOPE DE SOSA.

VARIOS, “Andújar” In Jaén. Pueblos y ciudades, 16, (1997), pág. 317.




miércoles, 22 de febrero de 2012

GRACIÁN QUIJANO
(FRANCISCA CRISTINA SÁENZ DE TEJADA Y ORTI)
(1896 – 1974)



 Escritora

Sí, es cierto, no abundan en este blog los nombres de las féminas. Pero ya sabemos que las mujeres siempre han estado arrinconadas a lo largo de la historia, en un segundo plano, consideradas como el “reposo del guerrero”, y se ha repetido hasta la saciedad aquello de que detrás de “todo gran hombre hay una gran mujer”, pero poco más. Han sido, pues, muy pocas las que han logrado alcanzar peldaños en la consideración social y la fama. De todo esto sabía muy bien nuestra biografiada, mujer de gran temple, que hubo de luchar contra los imperativos de su tiempo y forjarse un nombre nada más y nada menos que como autora literaria. Quizás por ello la conocemos más por su seudónimo (de ecos indudablemente masculinos) que por su nombre de pila. Y quizás también por ello mismo ha tardado bastante el ayuntamiento de su ciudad natal en hacerle el reconocimiento que merecía declarándola hija predilecta con carácter póstumo.

Nació Francisca Cristina Sáenz de Tejada y Orti un veintiocho de julio de 1896 en la calle Jaén de Andújar. De su infancia nos queda el testimonio personal plasmado en la obra La segunda de mis siete vidas (1959), donde refleja además el panorama de aquella ciudad moruna que aún conservaba parte de su pasado artístico y costumbrista. En 1926 ya encontramos poemas firmados con su seudónimo. Su biógrafo, Enrique Toral y Peñaranda, destaca la escasa incidencia que tendría en la Andújar de entonces que una señorita perteneciente a una de las familias más acomodadas del pueblo se dedicara a escribir poemas, por más que estuviera emparentada con Alcalá Venceslada y hubiese contado con el asesoramiento del escritor andujareño Rafael de Valenzuela. Al menos sí contaba con el apoyo de su madre, doña Mercedes Orti, y, en parte, de su padre, don José Sáenz de Tejada. 
 
 
(Tomado de la web de la asociación española de pintores y escultores)

 
En aquella época gusta de aislarse en el jardín que tenía la familia junto a la entonces Nacional IV, jardín que algunos hemos conocido como delicioso bar de copas en el tórrido verano andujareño. En sus escritos lo denomina su “Yuste”, aludiendo al ansia de misticismo que mueve su pluma en aquella juventud suya, donde también ansiaba la llegada de un compañero de viaje en su vida que nunca se materializó en alguien de carne y hueso.

Portada de la primera edición (1940)

El apoyo familiar, la evidencia de que Paca Tejada no se daba mucha prisa en buscar pretendiente (al contrario de lo que era normal entonces en la alta sociedad), y el mecenazgo del escritor Federico García-Sánchiz, hicieron posible que publicara su primer libro en “La Puritana” de Andújar en 1934: Mujeres. Un año después ve la luz Meccano (cuentos de humor). También sus escritos aparecen en El Guadalquivir, muchas veces sin firma.

La Guerra Civil la pasa en San Sebastián, donde sigue publicando cuentos y poesías. Comenza a usar entonces el seudónimo de “Padre Pareja”, sobre todo en la colección de relatos Tres en uno.

Portada de la primera edición (1945)

En 1940 la familia se instala en Madrid y allí publica su tercer libro: La piedra en el lago. Ese año muere su padre, al que le dedicaría su siguiente libro, el poemario Ofrenda (1942). Dos años después aparece otra novela, La vida incompleta; y en 1945, Cante jondo, de raíces neopopulares:


Tres horas inolvidables
en la cruz de mis recuerdos,
como tres clavos sangrantes.
Al cruzarse nuestros ojos;
cuando dijiste ¡Te quiero!
Y hoy, que quisiera olvidarte.

A partir de este momento su actividad literaria es imparable. Entra en contacto con un círculo de mujeres afincadas en Madrid muy interesadas por la cultura y publica, entre otros: Mujeres hispánicas (1945), Canciones de Fijitsubo y Poemas del Capitán O-Yuki (1946), El lago de los cisnes negros (1948), Poemas del puro amor (1950)... No olvida su relación con la provincia de Jaén y aparecen artículos suyos en la revista Paisaje.

En 1954, el fallecimiento de su madre sume a nuestra autora en una profunda tristeza a la que hay que añadir algunos apuros económicos. Se repuso de ambas vicisitudes: siguió escribiendo, e incluso se adentró en el modelado de figuras de barro. De ella se decía lo siguiente en plena década de los sesenta: “Dueña de una exhuberante fantasía y de una gran facilidad, cultivó todos los géneros literarios. Gran parte de su obra está caracterizada por el andalucismo racial y temperamental de la autora y en algunos casos aflora en ella una subterránea vena de orientalismo”.

Portada Antología de la escritora (1996)

Fue nombrada consejera del Instituto de Estudios Giennenses y académica correspondiente de la de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Letras de Córdoba.

Gravemente enferma, y tras despedirse de su Andújar, la muerte se dio cita con ella en Madrid un 18 de octubre de 1974.


FUENTES:

GRACIÁN QUIJANO, Cante jondo. San Sebastián, Gráficas Fides, 1945.

TORAL Y PEÑARANDA, Enrique; Gracián Quijano. Antología. Poesía y prosa. Jaén, Diputación provincial de Jaén – Instituto de Estudios Gienenses, 1996. Colección Poesía.

UTRERA ÁLVAREZ, Diego R.; Andújar en el recuerdo... Tomo 2: Andujareños ilustres, mapas y documentos. Andújar, Plaza Vieja, 2011.

VARIOS, Enciclopedia biográfica de la mujer. Barcelona, Garriga, 1967; tomo II.