jueves, 17 de marzo de 2016

Joyas bibliográficas de Andújar V: Revista Capirote.


Portada de la revista Capirote

Mucho antes de que las cofradías de Pasión andujareñas despuntaran dentro de la realidad social de la ciudad, no ya solo con sus desfiles procesionales, sino con sus actos cultuales y culturales, con sus actividades religiosas y lúdicas, con su intensa vida interna y externa que no se circunscribe solo a la Semana Santa, sino que abarca ya todo el año; antes de esta eclosión que hoy ya es parte sustancial de la ciudad, existieron indicios de que algo estaba cambiando en esos grupos humanos que acababan de atravesar esa tremebunda década de los sesenta donde las túnicas ya no se guardaron con bolas de alcanfor pues nadie iba a vestirlas al año siguiente, donde los pasos quedaron arrumbados en alguna cochera para irse pudriendo la madera de sus tallas poco a poco, donde las viejas o no tan viejas corporaciones pasionistas se rendían ante otros tiempos, otras modas, otras sensibilidades. 

Una de esas cofradías que salieron de su letargo fue de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, pionera de muchas cosas, sobre todo, de sacar a la calle un boletín de información anual, algo que hoy es habitual en la mayoría de hermandades. Esta joyita que traemos hoy aquí tiene ese regusto de lo hecho con cariño pero con las limitaciones de un tiempo no demasiado lejano, pero donde desconocíamos Internet y la informática estaba en mantillas. Incluso el formato también nos resulta añejo, ya que la revista está conformada con folios clásicos, por decirlo de algún modo, y no el habitual A-4. Les invito a consultar este número 0 (que sepamos, no hubo continuación) editado en abril de 1981 y donde nos encontramos las firmas de Enrique Gómez, Alfredo Ybarra, Eduardo Alvarado, Juan Carlos Toribio, Diego Lomas y Manuel Toribio. Las ilustraciones, por cierto, son obra de Francisco Hoyos y del hoy afamado Manuel López. 

Hemos de concluir diciendo que este escaneo se ha podido hacer gracias a que don Miguel E. Mármol Aldana, cofrade, entre otras de la Hermandad del Gran Poder y flamante pregonero en esta Semana Santa de 2016, ha tenido la deferencia de regalarnos un ejemplar que viene guardando con celo y cariño desde que salió a la calle hace ya treinta y cinco años. A él nuestro agradecimiento y reconocimiento.

Póster que iba separado del resto de la
revista.


miércoles, 24 de febrero de 2016

ÁNGEL DE GREGORIO SPINO
(1879-1944)

 www.geneall.net

Pedagogo, periodista y literato.


Si Ángel De Gregorio viviese hoy sería considerado como un adalid del emprendimiento, vocablo tan moda en estos tiempos donde la corrección política lingüística parece darle un barniz al viejo y denostado término de empresario. Se hace difícil seguirle la pista al cambiar continuamente de residencia y tratar de abarcar tanta actividad que lo mismo lo lleva a interesarse por la pedagogía que a establecer relaciones comerciales en Sudamérica. Esto es, pues, tan solo un esbozo a falta de una mayor concreción en su dilatada vida, algo de lo que disfrutaremos en tiempo muy cercano gracias a la biografía que de nuestro paisano prepara su nieta, Alicia María Canto De Gregorio, profesora de la Universidad Autonóma de Madrid, la cual ha tenido a bien puntualizar algunos datos de esta entrada.

Rivello, cuna de los antepasados de Ángel
(tomado de Wikimedia Commons, por licencia C.C.
Autor: Archenzo).

Procedía su familia de Italia, en concreto de la localidad de Rivello, en el sur del país. Nació en Andújar un cuatro de febrero de 1879 y fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa María La Mayor. Doña Alicia Canto facilita el importante dato de que el padre de Ángel, Pasquale De Gregorio, era relojero y recorrió buena parte de la geografía andaluza instalando relojes en edificios públicos, teniendo su base de operaciones en Córdoba. Quizás residiera en Andújar momentáneamente para hacerse cargo del reloj municipal o de la torre que preside la plaza de Santa María. Hay constancia de que en tierras italianas estudió Filosofía y Letras, donde alcanzó el doctorado. En 1901 parece que reside en Valencia, ejerciendo el oficio de periodista (anoten bien: será su primer oficio, pero desde luego no el único ni el definitivo, si es que alguno tuvo). En los próximos diez años también vivirá en las islas Canarias y de ahí dará el salto a Sudamérica, donde parece que se convirtió en empresario. En 1912 nos lo encontramos de nuevo en España, concretamente en Barcelona, donde es propietario de la primera academia comercial por correspondencia.

En 1918 registramos que preside el Centro Andaluz de la capital catalana, un interesante foco de reivindicación andalucista que tuvo como presidente de honor a Giner de los Ríos y como socios a Manuel Morales (el alcalde la ciudad condal en aquel año) y Alejandro Lerroux (diputado a Cortes por la circunscripción de Barcelona). Y decimos que será un bastión de reivindicación de lo andaluz pues en 1919 ondeará en dicho Centro la bandera blanca y verde. Sus simpatías con la ideología de Blas Infante parece que se extiende con el tiempo pues cuando años después reside en Cuba, traba allí una muy buena relación con Francisco Cuenca, un almeriense y andalucista convencido que colaboraba con el Centro Andaluz de La Habana y que lo incluye en su Teatro andaluz contemporáneo (1937). Quizás estas veleidades andalucistas explican que el nombre de Ángel De Gregorio Spino aparezca como encausado por el Tribunal Especial para la Represión del la Masonería y el Comunismo, en los primeros años de la posguerra española. Su iniciativa empresarial barcelonesa tiene una clara relación con su anterior experiencia americana según se desprende de su obra: Academia hispano-americana del comercio (sociedad anónima). Primera escuela de vendedores, viajantes y comerciantes que se estableció en España el año 1918, bajo los auspicios de ilustres personalidades del comercio, de la industria y de la banca, publicada en Barcelona en 1918. Esa misma Academia publicará una obra que adentra a De Gregorio en el mundo de la pedagogía: el Prontuario de Ortografía.

www.iberlibro.com


Nuestro inquieto paisano pasa de Barcelona a Madrid donde parece dedicarse con más brío a su pasión periodística, usando varios seudónimos como Aníbal Hispano, Juan d'Alcalá o Gastón de Urgel, aunque también tendrá tiempo para la creación literaria. Así, publica en 1920 el drama Sugestión (otro título que hemos registrado es Madrastra), en 1921 la comedia La única verdad (que se estrenó en el Teatro Español de Madrid el 28 de abril de ese año), y en 1923 la novela ¡¡Casado con mi madre!! Pero no terminaba de estar recluido en una sola ciudad y hay constancia de que vivió también en París por aquellos años. Además, su nombre consta como miembro de la Cámara de Comercio de Salamanca, al menos en 1921. Atento a las novedades literarias, probó fortuna también en un género muy en boga en aquellos años: la novela cinematográfica, que trataba de prolongar el éxito de algunas películas transformando los guiones en folletines que iban dirigidos, sobre todo, a un público femenino. Algunos títulos de este género antecedente de la moderna mercadotecnia cinematográfica son: Aventuras de un yanqui, El Conde Duque de Toledo, Error judicial, Reparto de millones o Las cinco pasiones capitales. Esta última aparece publicada en La Habana, en 1925, ciudad a la que había llegado un año antes.

Una de las muchas publicaciones cinema-
tográficas de principios del siglo XX
(www.todocoleccion.net)

A estas alturas, conviene aclarar que este inquieto andariego no realizó esta aventura vital solo, sino que, casado con la cordobesa Ascensión Sedeño Giménez (1894-1976) recorrió medio mundo con ella y los tres hijos que fueron naciendo a lo largo de estos años. Su mujer, muy concienciada por el papel social de las amas de casa fundaría muchos años después una asociación nacional que pretendía defender sus derechos. De los tres hijos del matrimonio, alcanzaría un papel relevante en la lucha por los derechos de la mujer la jurista Ascensión De Gregorio Sedeño, que continuaría la obra iniciada por su madre (1917-1993). Para ampliar datos referentes a estas dos grandes mujeres remitimos a las correspondientes entradas que de ellas existen en el Diccionario Biográfico Español, obra de su nieta e hija respectivamente: Alicia Mª. Canto.

En La Habana residiría la familia hasta finales de 1935. Durante este periodo, y siguiendo siempre las valiosas indicaciones de su nieta, viajó a Nueva York y a otras capitales sudamericanas por cuestiones de negocios. Cabe decir que otros de sus hermanos también estuvieron residiendo en Argentina, Brasil y otros país del cono sur. Su querencia por los países hispanoamericanos se constata de nuevo al ver su nombre recogido en una guía sobre las relaciones consulares y diplomáticas entre México y España.

Su última obra literaria de la que hay constancia es la novela La pasión de la venganza, publicada en Madrid en 1933. Y allí, en la capital de España moriría en el año 1944.



FUENTES:


ANDRADE, Edgar y CASTILLO, Pablo; Relaciones consulares y diplomáticas México-España. Siglo XX (guía documental, vol. II). México, Secretaría de Relaciones Exteriores, 1989.

CHICHARRO CHAMORRO, Dámaso; “Panorama literario giennense, 1900-1960 (primera parte: 1900-1936)”, BIEG, 204 (2011) pp. 187-207.

DOMINGO CUADRIELLO, Jorge; Los españoles en las letras cubanas durante el siglo XX. Diccionario bio-bibliográfico. Sevilla, Renacimiento, 2002.

GARCÍA DUARTE, Francisco; El ideal de Blas Infante en Cataluña. Granada, Centro de estudios históricos de Andalucía, 2007.

VALLADARES REGUERO, Aurelio, Guía literaria de la provincia de Jaén. Jaén, Diputación provincial, 1989.

Colaboración muy especial de la nieta de Ángel De Gregorio, doña Alicia Mª. Canto De Gregorio, con la cual nos mantenemos en contacto para enriquecer aún más esta biografía.



domingo, 24 de enero de 2016

VENERABLE FRAY JUAN DE SAN ANTONIO
(c. 1582 – 1624)



Mártir franciscano


Hace unos meses recordábamos en el blog al venerable fray Gómez de San Luis, franciscano andujareño que encontró la muerte en Japón en 1637. Hoy lo hacemos con otro hijo de Andújar, franciscano también, que fue inmolado unos años antes, dentro de la exterminación exhaustiva que se llevó a cabo desde aquella fecha gloriosa para el martirologio cristiano del 5 de febrero de 1597, cuando San Pablo Miki y sus compañeros hallaron la muerte en una colina frente a la ciudad de Nagasaki.

Recreación de una ejecución pública por razones de fe en Japón
(Wikipedia, creative commons)


En verdad nuestro biografiado se llamaba Juan del Caño Notario y era hijo de Francisco del Caño e Isabel Notario. Fue hermano del doctor Alonso del Caño, al que ya le hemos dedicado unas líneas en una entrada anterior. Su nacimiento cabe situarlo sobre 1582. Comenzó a estudiar en Baeza y allí decidió seguir la senda de San Francisco de Asís, tomando el nombre de San Antonio porque, según él, había sido este santo el que lo había llamado a ser religioso. En 1601 acabó el noviciado y tras ser ordenado sacerdote, pidió marchar al Japón.

Fachada del antiguo convento de San Francisco
de Baeza (Jaenpedia, creative commons)


La evangelización de aquellas remotas tierras era un objetivo que se habían autoimpuesto algunas órdenes religiosas. En 1549 San Francisco Javier fue el primer religioso que llegó a Japón. El santo jesuita hablaba con admiración de aquel pueblo, alabando su inteligencia y costumbres. La compañía de Jesús obtuvo del papa Gregorio XIII la exclusividad evangelizadora y comenzaron su actividad con el apoyo de Portugal y el permiso de las autoridades niponas. Otras órdenes, entre la que se encontraban los franciscanos también ansiaban llevar allí el mensaje de Cristo. Pero los jesuitas hacían valer el permiso pontificio y además recelaban de los métodos de la orden seráfica, que vinculaba la evangelización más a los pobres y no tenían en cuenta ciertos acuerdos comerciales entre los japoneses y los portugueses. Los franciscanos debían conformarse, pues, con extender el Cristianismo por Filipinas y no pisar suelo japonés. Allí, a la antigua colonia española llegó nuestro paisano en 1605 y estuvo predicando el Evangelio a los nativos por espacio de tres años, en su propia lengua.

Retrato de Hideyoshi, de 1601
(Wikipedia, dominio público)


El shogun de Nagasaki, Toyotomi Hideyoshi, pretendió que los españoles que vivían en Japón le pagasen un vasallaje. El embajador de Manila envió a varios franciscanos que residían en Filipinas para que negociaran con Hideyoshi. Era conocida la buena disposición de algunos religiosos para estas cuestiones y, además, uno de ellos conocía la lengua. Esta es la ocasión propicia que aprovecha la orden de San Francisco para iniciar su labor evangelizadora en Japón. Los jesuitas continuaron con su catequesis, ligada a los hombres de poder y con la permisividad de las autoridades japonesas que deseaban tener buenas relaciones comerciales con Europa; mientras que los franciscanos se dedicaron a los más menesterosos, abriendo varias hospitales y leproserías. Este acercamiento a la gente sencilla fue lo que alarmó al poderoso Hideyoshi que, en 1587, prohíbe el culto público al Dios cristiano. Los jesuitas acatan la orden, aunque continúan con su labor catequética en la sombra. Los franciscanos, en cambio, la desoyen y no ocultan su religión. A raíz de esto, se produce el primer martirio colectivo: 6 franciscanos, 3 jesuitas y 17 laicos japoneses fueron mandados crucificar diez años después.

Libro que relata la persecución religiosa en
Japón a lo largo del XVI y el XVII.


Esto no detuvo en absoluto el crecimiento del Cristianismo en Japón ni las ganas de muchos religiosos de arribar a aquellas tierras para seguir extendiendo su fe. En 1608, fray Juan de San Antonio pudo por fin pisar tierras niponas y se dedicó con afán a su labor durante dieciséis años. Por desgracia, en 1613 se inicia otra oleada de asesinatos de religiosos y laicos cristianos que tendrá su culmen en 1637. Entre esos años se calcula que murieron unas 205 personas, amén de los mártires de 1597. Uno de esos sacrificios humanos estará protagonizado por nuestro paisano quien, al parecer, fue apresado en Nagasaki y, como no pudieron conseguir que abjurara de su fe, lo crucificaron en aspa y lo mataron a arcabuzazos. Esto sucedió en el mes de junio de 1624, según varias fuentes consultadas, aunque en el Diario histórico, político, canónico y moral publicado en 1731 se consigna 1633 como el año de su sacrificio. Sus reliquias se trasladaron a Manila, donde fueron veneradas. Su fiesta se celebra el 8 de junio.



FUENTES:


ÁLVAREZ DE LA FUENTE, José; Diario histórico, político, canónico y moral. Madrid, Tomás Rodríguez, 1731.

GUTIÉRREZ CARRERAS, Pilar, Los primeros mártires de Japón. Nagasaki, 1597 (conferencia pronunciada en la hospedería de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, 16 de febrero de 2014).

SICARDO, P. José; Cristiandad del Japón. Madrid, Francisco Sanz, 1698.

TERRONES ROBLES, Antonio; Vida, Martirio, Translación y Milagros de San Eufrasio Obispo y Patrón de Andújar. Granada, 1657. Edición facsímil: Jaén, Diputación Provincial, 1996.

TORRES LAGUNA, Andújar cristiana. Andújar, La Puritana, 1956.

VILCHES, P. Francisco de; Santos y santuarios de Jaén y Baeza. Madrid, Domingo García y Morrás, 1653. part. I, cap. 69.



lunes, 21 de diciembre de 2015

ANTONIO GONZÁLEZ OREA
(1925 – 2004)



Escultor, pintor.

Resulta muy difícil condensar en unos pocos párrafos la obra y la proyección humana de uno de nuestros grandes artistas. La frialdad de los datos poco tienen que ver con el espíritu cálido de la persona que intentan dibujar. Lo intentaremos.

Seguimos, ante todo, la biografía que publicara Enrique Gómez Martínez sobre nuestro paisano, fruto de unas charlas con el escultor en su casa-estudio de la Silera, abandonada hoy como tantas cosas que están relacionadas con la cultura en Andújar. Ahí se nos descubre a Antonio rememorando aquella formación inicial suya en la escuela nacional de José Alcalde o cursando el bachillerato en Puerta Madrid, amén de recibir clases particulares de Arias Abad. A los dieciocho consiguió un trabajo en el ayuntamiento, en el negociado de abastos. Tras la guerra civil, obtuvo su primer premio artístico: el de la obra sindical de artesanía de Jaén por una escultura de María Magdalena. Gracián Quijano, la afamada escritora andujareña, lo anima a que se dedique al mundo del arte. Consiguió una beca del ayuntamiento para poder matricularse en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) en el año 1946. En 1951 obtuvo el primer galardón de la Fundación Carmen del Río, de la Academia de Bellas Artes. Este es el momento en que empieza a codearse con el mundillo artístico de la capital de España y a conocer a gente de alcurnia que valora su obra, apoyado siempre tanto económica como anímicamente por Gracián Quijano, o lo que es lo mismo, Paca Tejada.

San Francisco de Asís, en el colegio
de franciscanas de Andújar
(tomado del libro de Enrique Gómez)
De regreso a Andújar, es contratado para enseñar dibujo y modelado en la SA.FA. Allí permanecerá veintidós años, y entre sus muros será el mentor de grandes artistas como Rodolfo Conesa, Miguel Fuentes del Olmo, Claviejo, Miguel Varela, etc. De su estudio en la fundación jesuítica saldrán obras tan emblemáticas en la producción de Orea como la Virgen del Silencio (o de la Paz) del santuario de la Virgen de la Cabeza, el monumento al capitán Cortés para Valdepeñas de Jaén, las esculturas para el noviciado de los jesuitas en la sierra de Córdoba (y, sobre todo, la que es una de sus obras más significativas: la Inmaculada “del silencio”), San Eufrasio y Máter de la Iglesia para la parroquia de San Miguel de Andújar, o la corona de la recoronación de la Virgen de la Cabeza en 1960.

Número extraordinario de la revista de la
Guardia Civil, dedicado a la inauguración
del monumento del santuario.
Él mismo reconoce, en palabras de Gómez Martínez, que su creatividad disminuyó cuando abandonó las escuelas profesionales y se instaló en el taller de la calle Silera, de donde saldrán, no obstante, notables obras de arte. Son los años setenta y un norteamericano lo tienta para viajar a Hollywood y diseñar decorados, oferta que rechaza. Al principio de esa década obtiene el primer premio nacional de bellas artes decorativas y la medalla en la exposición nacional de bellas artes. En 1980 se embarca en el proyecto de la Universidad Popular de Andújar y es coordinador de los talleres de esmalte, dibujo, talla y repujado de metales. Cinco años más tarde convalidó sus estudios por la licenciatura de Bellas Artes y entra a formar parte del claustro de la facultad granadina de Bellas Artes. En 1987 consiguió el doctorado por la Complutense, tras defender una tesis centrada en su propia obra. En 1989 es nombrado catedrático honorario de universidad, y en 1990 debe jubilarse forzosamente, muy a su pesar.

Monumento a la batalla de las Navas de Tolosa, en La Carolina
(tomado del libro de Gómez Martínez).

De nuevo, vuelta a Andújar; aunque en este caso, su espíritu se ha visto contrariado por tener que dejar su cátedra. En estos años, hay que destacar su nombramiento el 28 de febrero de 1993 como hijo predilecto de la ciudad. Es una oportunidad que aprovecha el ayuntamiento para organizarle un homenaje, que consiste en una mesa redonda sobre su trayectoria artística y una exposición colectiva, donde se pueden admirar tanto obras suyas como la de algunos de sus discípulos. Por estas fechas es nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Santa Isabel de Hungría, de Sevilla. En 1999 se crea el Museo de Artes Plásticas Antonio González Orea, en la capilla de lo que fuera convento de Capuchinas. A partir de 1994 se celebrará una bienal de escultura que llevará su nombre. En 2002 se rotula una calle de Andújar en una nueva muestra de homenaje, aunque quizás lo oculto de la vía urbana no se corresponde con la categoría del homenajeado. Una de sus últimas obras para Andújar fue el monumento a Espinosa de los Monteros, en plena plaza de la Constitución (2003). En Andújar, además, tenemos su Santiago Apóstol en la parroquia de La Lagunilla, San Eufrasio en las Viñas de Peñallana, las esculturas de Marcos Criado tanto para la ermita de la Virgen de la Cabeza como para el altozano que lleva el nombre del mártir trinitario, el diseño de la capilla del colegio de franciscanas, la capilla del sagrario para la Divina Pastora (y la escultura que preside el presbiterio de ese mismo templo), el crucificado del altar mayor de San Bartolomé, los relieves para el nuevo rosario monumental del santuario y la figura central del monumento de la Constitución (que, por cierto, necesitaría de cierto adecentamiento y mejor iluminación), Cristo central del mural de Cristo Rey, pastor Juan de Rivas en el santuario...

Cartel para la fiesta de espigas y bodas de
diamante de la Adoración Nocturna de
Andújar, en 1961.


Quizás la obra más famosa de Orea sea la que conmemora la victoria cristiana en las Navas de Tolosa y que podemos admirar en la vecina localidad de La Carolina. Junto a esta amplia nómina escultórica, cuya extensión sería imposible abarcar en el espacio de las entradas de este blog, hay que citar la vertiente pictórica de don Antonio, y muy especialmente los carteles que diseñó con motivo, por ejemplo, del Año Santo Mariano 1959-1960, la fiesta de las espigas de 1961, el IV centenario de la traída de la reliquia de San Eufrasio a Andújar (1996-97) y la Romería de 1995. En pintura mural tenemos dos importantes ejemplos: uno en el colegio Infanta María Teresa de Madrid, de huérfanos de la Guardia Civil, y otro en la capilla del poblado de San José de Escobar.

Interior del museo González Orea, en Andujar
(www.jaenparaisointerior.es)


Su obra se puede admirar, además, en multitud de templos (como en la capilla mayor de la SA.FA. De Úbeda), museos como el Reina Sofía y el de Arte contemporáneo de Madrid (en el extranjero: en Milán, Roma, Bruselas, etc.), y varias colecciones particulares.

"Retrato en Otoño", obra de Ramiro Megías López
que ganó con ella el primer premio de la bienal de
escultura de 2002. Representa a González Orea y
está situada en el altozano de la Marquesa, muy
cerca de la casa del artista.

Nacido en Andújar un 5 de agosto de 1925, vino la muerte a visitarlo el Jueves Santo del año 2004, día señalado para alguien que vertió en sus obras un caudal tan amplio de espiritualidad que hoy día sigue admirando y sobrecogiendo.


FUENTES:

GÓMEZ MARTÍNEZ, Enrique; Biografía de Antonio González Orea, escultor. Andújar, Ayuntamiento, 2003.

MESA RUEDA, Fernando; Carteles de la romería de la Virgen de la Cabeza. Jaén, Caja Rural, 1989.

VARIOS, Jaén. Sevilla, Gelver, 1986. Tomo I, pág. 330.


YBARRA LARA, Alfredo; “Galería de personajes. Antonio González Orea”, El Nuevo Guadalquivir, 2, (mayo 1992), 13.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Joyas bibliográficas de Andújar IV: Rosario monumental (Sonetos)


La conmemoración del VII centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza estuvo jalonada de varios actos, entre los cuales cabe destacar la inauguración en 1928 del rosario monumental que además, supuso la clausura de aquel año histórico. Se trataba de un proyecto ideado por el andujareño Antonio Alcalá Venceslada que, con gran paciencia y tesón, logró involucrar a varios poetas andaluces para que, basándose en cada uno de los misterios del santísimo rosario, compusieran un soneto que después iba a ser situado en monolitos que acompañaran al devoto en su ascensión al templo.  



Junto a cada pieza poética, el joven escultor José Luis Vassallo Parodi (Cádiz, 1908 - Madrid, 1986) reprodujo una escena alusiva a cada misterio. Por desgracia, el conflicto bélico arrasó con esta bella iniciativa, y tan solo se salvó el último de los bronces, que aún se puede contemplar en el último tramo de la calzada central y que reproducimos aquí:


Antiguo misterio del Rosario fotografiado en 1933
(Archivo fotográfico Susana Alonso)



Hubo que esperar a 1964 para que volvieran a erigirse los nuevos hitos, en este caso debidos al talento de Antonio González Orea (Andújar, 1925 – 2004).  En el año 2000, con motivo del cincuenta aniversario de la creación de la parroquia del santuario, el también escultor Manuel López Pérez (Toro, 1964) devolverá a esos monolitos aquellos sonetos primitivos que quince hombres y una mujer habían dejado para la posteridad a principios del siglo que iba a expirar.

(De http://stmavirgendelacabezaderute.blogspot.com.es)


Presentamos hoy aquí la primera edición de estos sonetos, que fue publicada en la imprenta del hospicio de hombres de Jaén en 1928. Existen también, al menos, otras tres publicaciones que recogen estos poemas: una, de 1985, bajo el auspicio de la Real Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza y la peña El Madroño; la más reciente, de 2001, publicada por la comunidad trinitaria del santuario, con estudio introductorio de Francisco Manuel Carriscondo Esquivel (Andujar, 1970) y Francisco Fuentes Chamocho (Andújar, 1943); y una tercera, que se entregó con el ejemplar correspondiente del periódico mensual El nuevo Guadalquivir, en la década de los noventa.






La nómina de poetas que contribuyeron a hacer realidad este proyecto es la siguiente:

  • Rafael de Valenzuela Sánchez-Muñoz (Andújar, 1857 – Zaragoza, 1909)
  • Francisco de Paula Ureña (Torredonjimeno, 1871 – Madrid, 1936)
  • Luis Carpio Moraga (Baeza, 1884 – Martos, 1937)
  • José A. Moreno Cortés [sin datos]
  • José Muñoz San Román (Camas, 1876 – Sevilla, 1954)
  • Narciso Díaz de Escovar (Málaga, 1860 - 1935)
  • Marcos Rafael Blanco Belmonte (Córdoba, 1871 - 1936)
  • Rodolfo Gil y Fernández (Puente Genil, 1872 – Valencia, 1938)
  • Alfredo Cazabán Laguna (Úbeda, 1870 – Jaén, 1931)
  • Ricardo León y Román (Barcelona, 1877 – Galapagar, 1943)
  • Cristóbal de Castro (Iznájar, 1874 – Madrid, 1953)
  • Felipe Cortinas Murube (Los Palacios, 1883 – Sevilla, 1961)
  • María del Pilar Contreras de Rodríguez (Alcalá la Real, 1861 - Madrid, 1930)
  • Eduardo de Ory (Cádiz, 1834 - 1939)
  • Antonio Alcalá Venceslada (Andújar, 1883- Jaén, 1955)

domingo, 25 de octubre de 2015

MARTÍN DE ALBARRACÍN
(1670 – 1732)

Escritor jesuita

La presencia en nuestra ciudad de la Compañía de Jesús dejó a lo largo de la historia no solo el fruto de su labor educativa, sino la incorporación a su dilatada nómina de escritores a algunos de nuestros paisanos. Ya hemos traído a este blog los nombres ilustres de Agustín de Quirós, Joaquín Álvarez, Juan de la Fuente y Alonso del Caño. Queremos ahora rescatar de la nebulosa del pasado a este andujareño, nacido un dos de mayo de 1670 y que, según nos informa el valioso (aunque, por desgracia, inconcluso) diccionario de Caballero Venzalá, ingresó en la Orden de San Ignacio de Loyola el 20 de abril de 1683. Profesó el cuarto voto (es decir, la obediencia al Papa propia de los jesuitas) el 15 de agosto de 1703.

Bóveda en la antigua casa de jesuitas (fotografía tomada
de www.historiandujar.com)

Su formación intelectual le sirvió para ejercer el magisterio de la Retórica, la Filosofía, la Teología y la Sagrada Escritura en diversos colegios de su congregación. Fue vicerrector de los de Málaga y Andújar. El último cargo que desempeñó fue el de catedrático de Teología del Colegio de San Hermenegildo de Sevilla, ciudad donde le sobrevino la muerte un 6 de enero del año 1732.

Fachada de la antigua fundación que los jesuitas tuvieron en
Sevilla (fotografía de Alfonso Pozo Ruiz.Wikipedia)

No se nos escapa, por supuesto, que su apellido entronca con uno de los linajes más nobles de la ciudad, que resuena en el campo de la milicia desde la conquista de la ciudad a los árabes. En Andújar aún pervive este patronímico relacionado con la fachada que se conserva en la plaza de Santa María, y que fuera, antes, en época medieval, la entrada del concejo.

Portada de la conocida como casa de
los Albarracín, en una postal de los
años cincuenta.

Su obra más importante es de carácter filosófico y se trata de: Commentarii Tractatus in Aristotelis Stagiritae philosophiae principis Libros de Ortu e Interitu Opus Immaculatae Deiparae necnon Sancto Hermenegildo regi et martyri huius Collegii (Hispalensis), que se conserva en la biblioteca de la Universidad de Salamanca.

También se recogen otros escritos como la Carta de edificación en la muerte del padre Francisco de Ariza, fechada en Andújar, el 20 de julio de 1728; cinco poesías publicadas en la obra de Fernando Cansino, Meliori Prometheo; una aprobación al Sermón que a la fiesta de Todos los Santos predicó el padre Martín de Uceda (20 de julio de 1725); y una censura para Atilano de Acevedo y sus Máximas polyticas, económicas y singulares, deducidas de diferentes reglas y preceptos generales para conservación y aumento de la nobleza (13 de abril de 1731).


FUENTES:

CABALLERO VENZALÁ, Manuel, Diccionario bio-bibliográfico del Santo Reino. Tomo I. Jaén, Diputación, 1979.

DÍAZ DÍAZ, Gonzalo; Hombres y documentos de la filosofía española. Tomo I: A-B. Madrid, CSIC, 1980.

URIARTE-LECINA, Biblioteca de escritores de la Compañía de Jesús. Tomo I. Madrid, 1925





miércoles, 23 de septiembre de 2015

JOSÉ RECA GALASO
(1924 - 2015)

(De Andújar en el recuerdo, tomo II)



Periodista

El pasado 25 de junio nos dejó Pepe Reca, emblema del periodismo iliturgitano. Sus pequeños e inquietos ojos fueron testigos de las mil vicisitudes que su ciudad fue bandeando con el paso del tiempo a lo largo del pasado siglo, y su cámara fotográfica recogió todos esos momentos que alimentan la nostalgia del tiempo que nunca más retornará. Porque don José forma parte de esa Andújar irrepetible, de cal y geranio, de adoquín y empedrado, del Tívoli y el Español, de Larita y El Bolero. Su hija, Isabel, con gran amabilidad, corrige y amplia los datos que habíamos ido recogiendo de este periodista de casta que alternó la prensa escrita y la radiofónica con igual pericia, y que, además, por añadidura, fue una buena persona. Doy fe.


(Cristo de la Expiración por la plaza de Sta. María en la década
de los años cincuenta en una instantánea de José Reca.
Archivo municipal de Andújar)

Nacido un 26 de marzo de 1924, desde pequeño parecía abocado a dedicar su vida a dar testimonio de lo que aconteciera a su alrededor: su madre se ganaba la vida con un puesto de periódicos que él repartía. También desde muy joven se aficionó a la fotografía y su objetivo fue recogiendo los variados acontecimientos que vivió la ciudad durante la segunda mitad del siglo XX. Suyo fue el reportaje gráfico acerca de los actos de la Recoronación de la Virgen de la Cabeza, y suyas las múltiples instantáneas sobre la Romería y la Semana Santa, archivo que fue donado por el autor hace años al ayuntamiento de la ciudad. Una de sus fotografías se convirtió en el motivo central del cartel romero de 1965. Trabajó como profesional para varios periódicos y agencias, y su obra sirvió para ilustrar varias publicaciones, como el libro de Torres Laguna, Andújar cristiana. También colaboró en el año 2011 en la exposición colectiva "La romería en el tiempo", que fue organizada por la concejalía de cultura y de la que apareció el correspondiente catálogo.

(www.andujar.es)

(Del libro de Fco. Calzado,
Año Santo en Sierra Morena)

Comenzó a colaborar con el diario Ideal en 1940, testigo que después recogería su hija Isabel. Alternó su fidelidad con el diario jienense con colaboraciones con otros medios impresos y con la agencia EFE, convirtiéndose en corresponsal de la misma desde 1943. Se especializó en prensa deportiva, sobre todo en el Iliturgi C.F. De sus amores. En relación con este tipo de periodismo, hay que reseñar también sus publicaciones en África deportiva.


(Una antigua imagen del Iliturgi C.F.,
tomada de www.palabradefutbol.com)

Su voz también se dejó escuchar en las ondas del país: de 1960 a 1981 en Radio Jaén, en Radio Andújar desde su fundación en 1982, Radio Sevilla, La Línea, Guadalquivir... son algunas de las emisoras en las que trabajó de manera incansable.




Los que lo conocimos lo suponemos abrumado por los merecidos homenajes que recibió en el último tramo de su vida. Fue nombrado hijo predilecto de Andújar y una calle, en las cercanías de la piscina municipal, lleva su nombre. En el año 2008 fue agasajado por sus compañeros de la prensa en un entrañable acto. El 27 de octubre de 2012 la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza le otorgó su medalla de plata e inauguró una exposición en la sede de la calle Vendederas con varias de la fotografías que guardaba con celo y que retrataban diversos momentos romeros.


(www.ideal.es)

Descanse en paz el hombre de menudo talle, de gran corazón y de eterna sonrisa. Y que Andújar nunca olvide su trabajo y su legado.


FUENTES:

MESA RUEDA, Fernando, Carteles de las fiestas y romería de la Santísima Virgen de la Cabeza. Jaén, Caja Rural, 1989.




Muchos de estos datos han sido corregidos y aumentados por su hija Isabel. A ella y a su hermana Ana Teresa, en especial, va dedicado este humilde apunte biográfico.