domingo, 7 de julio de 2019

JOAQUÍN CRUZ SOLÍS
(1930)

(www.artesacro.org)
Restaurador de obras de arte y escultor.

Inmerso ya en la canícula y a punto de tomar un breve descanso para volver con nuevas biografías en septiembre, pido disculpas por haber faltado a la, hasta ahora, puntual cita de final de mes. Pero, a veces, el trabajo se te echa encima y es difícil estar al día en todo aquello que uno se propone.

Trabajador incansable y orgullo de nuestra tierra es nuestro biografiado, hijo del mancharrealeño Fernando Cruz Muñoz y la andujareña Joaquina Solís Jurado, que vino al mundo a orillas del Guadalquivir un 27 de enero de 1930.

Joaquín Cruz Solís es algo más que un “restaurador” como arriba se ha indicado para intentar resumir en breves palabras su categoría profesional. Él, junto con sus hermanos Antonio y Raimundo, e Isabel Pozas Villlacañas (esposa de este último) han constituido en el panorama de la conservación patrimonial española voces más que autorizadas que, ante todo, han brindado su buen hacer a las cofradías penitenciales, y en especial, a las de Sevilla capital.


Detalle de una de las manos de Jesús de Pasíón, durante
el trabajo realizado por los Cruz Solís
(www.iaph.es)


Fue profesor de la facultad de Bellas Artes de Madrid, director del Instituto Central de Restauración y jefe del departamento de escultura del Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte. A los Cruz Solís se debe, entre otros, el levantamiento del organismo que lleva por nombre Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, cuya sede principal tiene asiento en el antiguo monasterio de la Cartuja en Sevilla. Su hijo, Marcos Cruz-Solís Casado (Madrid, 1965) sigue la estirpe familiar.

Joaquín, Antonio y Raimundo Cruz Solís en plena labor
de restauración de la talla de "El Cachorro"
(www.abc.es)

Su currículum apabulla por las intervenciones llevada a cabo. En Sevilla: Cristo de la Cofradía de la Quinta Angustia (1984), Cristo de la Buena Muerte (1985 y 1994), Cristo de la Fundación (1988), Cristo del Museo (1991), Jesús de Pasión (1996), etc. No obstante, se han ganado a pulso la fama de ser los “doctores” del Señor de Sevilla, Jesús del Gran Poder, siendo los responsables de dos importantes restauraciones: en 1983 y 2006. Pero ya a principios de la década de los setenta el equipo de los Cruz Solís logró recuperar para el patrimonio cofrade y andaluz al Cristo de la Expiración, popularmente conocido como El Cachorro, tras el incendio que sufrió el templo en 1973 y que calcinó por completo a la antigua Virgen del Patrocinio. Los méritos adquiridos después de tanta dedicación han motivado varios reconocimientos: la petición de la Medalla de Andalucía encabezada por la Hermandad de Los Negritos; la dedicación de un plaza denominada “Hermanos Cruz Solís” tras la basílica del Cachorro, en Triana; y el galardón del “llamador” que les concedió Canal Sur Radio en 2007.

Detalle del rostro de Jesús del Gran Poder
antes de la restauración de 2006
(www.lahornacina.es)


Fuera de Sevilla, hay que destacar la restauración de todas las imágenes de la Cofradía de “El Abuelo” de Jaén, Nuestra Señora de África de Ceuta, Cristo de la Caída de Úbeda, Nazareno de Puente Genil, Cristo de la Columna de Priego de Córdoba, Virgen del Mar de Almería, etc.

FUENTES:

VARIOS, Jaén, Sevilla, Gever, 1979; Tomo I.

ABC, 13 de enero de 1997




martes, 28 de mayo de 2019

SAN EUFRASIO

Imagen titular de la Cofradía
de San Eufrasio
(www.todocoleccion.net)

Patrón de Andújar

La figura de San Eufrasio se mueve entre la leyenda y la realidad, entre ha hagiografía y el rigor histórico. De entrada, su relación con Andújar es bastante equívoca, ya que es citado como obispo de Iliturgi y hoy sabemos a ciencia cierta que dicha población romana no estaba en nuestro entorno, sino en el llamado Cerro Máquiz, cerca de Mengíbar. No obstante, Andújar lo tomó como su guía en lo espiritual hace ya casi cinco siglos y de aquel tiempo a esta parte se ha constituido, por derecho propio, en otro nombre para la historia de la ciudad.

Nos cuenta la tradición cristiana que formaba parte de los siete varones apostólicos, junto a San Torcuato, San Tesifonte, San Indalecio, San Segundo, San Cecilio y San Hesiquio o Isicio, comisionados por el apóstol Santiago para difundir el Cristianismo por esta parte del mundo conocido, y ordenados obispos por los propios San Pedro y San Pablo en la mismísima Roma.

Óleo de Crespo que reproduce la consagración como
obispos de los siete varones apostólicos.
(albertosolana.wordpress.com)


De sus datos biográficos, poco sabemos. Se le supone nacido en Zaragoza, e incluso se apunta a la localidad de Sariñena. Tras su ordenación como obispo en el año 44, al año siguiente ya lo tenemos en la Hispania romana donde comienza a dar a conocer el Evangelio en la localidad de Acci (Guadix), junto al resto de sus compañeros. Allí se produce la división del grupo, encaminándose él hacia la Colonia Forum Iulium Iliturgitanum (Iliturgi), donde viviría hasta que fuera martirizado en el año 57.

San Eulogio de Córdoba dejó escrito que en el 618 se le edifica un templo en su honor, reinando entonces Sisebuto y ocupando la sede episcopal sevillana, San Isidoro. Ante la invasión árabe, los cristianos trasladan el cuerpo de San Eufrasio hasta Galicia. La tradición sigue contando cómo el burro que llevaba los restos se detuvo de pronto, siendo imposible que siguiera su marcha. Allí mismo se edificó una pequeña capilla que se convertiría después en la iglesia de Santa María de Mao o de Valdemao, dependiente entonces del monasterio de San Julián, en el actual término municipal de Incio, en Lugo, localidad con la que está hermanada Andújar.


Imagen venerada en Santa María del Mao
(www.todocoleccion.net)


La leyenda deja paso a la historia: hay constancia de que unos frailes del sur de la península se establecieron en la zona, portando un arca con objetos de culto y códices. En uno de ellos se hace constar que el primitivo fundador de la comunidad es un tal Eufrasio, que vivió sobre el siglo V. Aquí quizás radica el hecho de considerar a San Eufrasio como primitivo evangelizador, y posiblemente lo fuera, pero no en una fecha tan anterior. La fama del lugar como propicia para milagros se expande, llegando a ser nombrado San Eufrasio como co-patrón de Galicia. El templo se fue enriqueciendo y surgió una cofradía que se ocupa del culto al santo.

Iglesia de Santa María del Mao. Foto de Carlos Rueda.
(www.lavozdegalicia.es)

Dando un salto de siglos, llegamos al XVI donde Juan del Caño, canónigo y catedrático de Escritura en León, tiene conocimiento de este San Eufrasio, antiguo obispo de Iliturgi. Convencido el afamado polígrafo de que Iliturgi fue el germen de su patria chica, Andújar, se encamina al valle del Mao en 1571 para conocer de primera mano la fiesta del santo, el 15 de mayo. Envía cartas al ayuntamiento de su ciudad natal y logra que sus paisanos se interesen por el asunto. Se difunde la historia de San Eufrasio, su fama de santo milagroso y se le otorga su advocación al nuevo templo de los trinitarios, sito en las inmediaciones de la actual corredera Capuchinos, en lo que fue durante años el cámping. La nueva iglesia será bendecida en 1576. A partir de ese momento se tratará de obtener una reliquia del santo.

Monumento en la plaza del Cámping, que
recuerda la existencia en ese lugar del
antiguo convento e iglesia de San Eufrasio.


La labor de Francisco Terrones del Caño ante Felipe II logrará que esta reliquia llegue a Andújar veintiún años después, portada por el hermano de Terrones, Mauro. El recibimiento que le hace la ciudad es perfectamente descrito por el historiador local Terrones Robles. Al haber partido todo de una iniciativa del Cabildo, desde el principio las fiestas anuales correrán a cuenta del propio consistorio. En 1607 se introduce la canilla que se trajera de Galicia en un relicario de plata cordobesa, obra de Alonso de Bonilla. Desde 1641 se procesionará en unas andas junto a la reliquia de Santa Potenciana. Ambos serán, durante siglos, los patronos de la ciudad, y San Eufrasio, de la diócesis de Jaén desde 1604.

Portada de la edición facsímil
del libro de Terrones.
(www.historiadejaen.es)


Durante los siglos XVIII y XIX va decayendo la fiesta, en parte debido a que el convento de trinitarios sufre dos reveses: primero, la invasión napoleónica y después la desamortización de Mendizábal. La reliquia será trasladada al ayuntamiento y recibirá culto en San Miguel en fechas cercanas al 15 de mayo, con una pequeña procesión por la plaza de España. Ambas reliquias, la de San Eufrasio y la de Santa Potenciana, conocidas popularmente como “la mano blanca y la mano negra” fueron destruidas al principio de la Guerra Civil.

Por todos estos motivos, se pierde casi por completo la ligazón con San Eufrasio hasta que en la década de los ochenta, un grupo de vecinos de la barriada Huerta Maroto o de San Eufrasio, revitalizan el culto al predicador de Iliturgi. En 1991 se aprueban los estatutos de la nueva Cofradía de San Eufrasio que va a generar a su alrededor varios actos culturales y cultuales en el mes de mayo, culminando con la procesión del santo por las calles de Andújar.

Procesión de San Eufrasio. Foto: J. C. González
(www.andujar.ideal.es)


En 1996 se conmemoró el cuarto centenario de la traída de la reliquia a Andújar, se inauguró un monumento y fue nombrado alcalde mayor perpetuo. En el año 2005 se consigue una nueva reliquia y diez años después se bendice el nuevo templo de San Eufrasio.

San Eufrasio en el antiguo relicario que se conserva
en la capilla del Cristo de la Agonía.


En la localidad, las fiestas de septiembre llevan su nombre, así como el parque central del barrio, un colegio y una calle. Parte de las antiguas manifestaciones artísticas se han perdido con el tiempo, quedando en la actualidad, no obstante, en la ciudad varias esculturas en su honor, como las de la capilla de la Virgen de la Cabeza, otra en el santuario (de Navas Parejo) y dos en San Miguel (de Pariente Sanchís y González Orea, respectivamente). En cuanto a pinturas, es interesante la que forma parte del relicario que se puede contemplar en la capilla del Cristo de la Agonia, que podríamos fechar en el XVIII. Todos los historiadores clásicos de Andújar aluden al santo en sus escritos, comenzando por Antonio Terrones Robles, autor de la indispensable Vida, martirio, traslación y milagros de San Eufrasio. El aragonés Lupercio Leonardo de Argensola glosó el traslado de la reliquia en versos barrocos y el propio Rubén Darío lo cita, en uno de sus articulos donde elogia la religiosidad española y que lleva por título “Semana Santa”. Más recientemente, este nuestro legendario patrón ha servido de materia de ficción a José Javier Esparza en su novela El Reino del Norte, y a los autores del cómic La espada de San Eufrasio, con dos historias publicadas hasta la fecha.

(www.eshoradelastorta.com)



FUENTES:

GÓMEZ MARTÍNEZ, Enrique; Historia de San Eufrasio, patrón de Andújar y de la diócesis de Jaén. Andújar, Hermandad de San Eufrasio, 2010.

IGLESIAS ALMEIDA, Ernesto; “Una obra de la rejería tudense en tierras de Incio”, Boletín do museo provincial de Lugo, 3, (1987), pp. 53-56.

LEONARDI – RICCARDI – ZARRI (coord.); Diccionario de los santos. Vol. I. Madrid, San Pablo, 2000.

LÓPEZ RUBÍN, Pedro; San Eufrasio. Varón apostólico. Lugo, Imprenta provincial, 1994. Facsímil.

TERRONES Y ROBLES, Antonio; Vida, martirio, traslación y milagros de San Eufrasio, obispo y patrón de Andújar. Jaén, Diputación, 1996. Facsímil.

miércoles, 24 de abril de 2019

Joyas bibliográficas de Andújar (XII): El santuario de Santa María de la Cabeza, de José Luis Jalón García

Es ya una tradición en este blog intentar relacionar la entrada correspondiente al mes de abril con la Virgen de la Cabeza, bien a través de una biografía apropiada a la celebración mariana o, como es el caso, con el escaneo y subida de una de las muchas obras relacionadas con este culto centenario; aunque en este caso el autor se centre en el hecho de armas acaecido en la guerra civil del 36 al 39.
El trabajo está fechado en 1953 y conoció una segunda edición en 1956. Es el número 73 de una colección que bajo el título de "Temas españoles" trataba de ofrecer al lector lecturas sencillas y divulgativas en los más variados terrenos, aunque proliferan los de temática histórica. Tras el sello "Publicaciones españolas" se escondía en realidad la Dirección General de Progaganda, dependiente del Ministerio de Información y Turismo por lo que, como es evidente, el sesgo ideológico es bien palpable y aún más cuando se trata de narrar por enésima vez lo acaecido en el cerro de la Cabeza en aquellos aciagos días. 
No hemos encontrado más información del autor, al margen de que escribió otros dos números de la colección, relacionados también con cuestiones militares.
"Temas españoles" alcanzó las 548 entregas y no sobrevivió al final del franquismo. Su último número se publicó en 1978.






miércoles, 27 de marzo de 2019


RODOLFO CONESA BERMEJO
(1941)



Escultor y pintor.

Entre la ingente nómina de artistas que ha dado esta tierra, no podía faltar Rodolfo Conesa, nacido a la vera del Guadalquivir un 13 de enero del año 1941. Inició su aprendizaje a los quince años, trabajando la piedra en los talleres de Cruz Solís, Capuz y Planes. En 1964 ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y en 1966 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Un año después consiguió el accésit de Escultura de la Dirección General. En 1968 marchó pensionado a la Academia Española de Roma.

Fachada de la Real Academia Española en Roma
(www.aecid.es)

A partir de 1970 se implica en la carrera docente, cuando comienza a impartir clases de dibujo. Obtuvo la licenciatura de Bellas Artes en 1980 y el doctorado cinco años después con una tesis titulada La materia como valor esencial en la creatividad escultórica.

Es académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla (1991) y de la Nuestra Señora de las Angustias de Granada (2003). Ha sido distinguido con la medalla de la facultad de Bellas Artes de Madrid (2004) y la de la Universidad Complutense de Madrid en reconocimiento a sus servicios prestados (2011), ya que estuvo trabajando en dicha institución durante muchos años, ostentando diversos cargos: catedrático, vicedecano, director de departamento, etc.

"Descanso en ti"
(www.artmeplease.com)

Es ingente el número de exposiciones en las que ha participado: en ciudades italianas como Roma, Nápoles o Florencia (aprovechando su periodo formativo en la Academia Española) y después en ciudades como Madrid, Talavera de la Reina, Pontevedra, Budapest, Lisboa, etc.

"Familia unida"
(www.artmeplease.com)

Su obra se puede admirar en la facultad de Bellas Artes de Madrid, la Academia de San Fernando, la Academia de Bellas Artes de Roma, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Colección Caja Madrid, la Colección del Museo de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, etc.

Entre los muchos premios obtenidos habría que citar varios premios del Estado en Modelado y Talla Escultórica, el “Molina Higueras” de la Real Academia de San Fernando, el “Marco Pérez” de Talla Escultórica, el “Víctor de Bronce” al mérito profesional, el “Premio Ateneo” de Escultura de Madrid, la Medalla de Oro de Escultura del Premio Círculo 2 de Madrid, el primer premio del II Certamen Nacional de Escultura convocado por Caja Madrid, etc.

"Recostada"
(www.artelista.com)

Hay que mencionar de manera especial los modelos de algunas colecciones numismáticas en los que trabajó de 1977 a 1983: “Ciudades de España”, “Siete Sacramentos”, y algunas más con temas diversos: “Juan Pablo II Pont. Max.”, “Pablo Casals”, “Juan Ramón Jiménez”, “Federico García Lorca” y otras. Algunas de ellas fueron acuñadas por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid.

www.academiacolecciones.net


En cuanto a su relación con Andújar, hay que destacar que el primer premio conseguido en su carrera fue el de Dibujo en el Concurso de Bellas Artes convocado en 1951 en su localidad natal. Del homenaje a González Orea ya mencionado ha quedado constancia con algunas de sus obras expuestas en el museo que lleva el nombre del artista que fue su maestro. También diseñó el cartel de la Romería de 2005. Fue elegido en 1992 “Guadalquivir del año” por la revista mensual El Nuevo Guadalquivir que dirigía Alfredo Ybarra.

www.virgendelacabeza.net


De su obra se ha dicho que tiene una personalísima finura abstracta y que contiene recuerdos realistas, en especial, de la figura humana. También que explora en la abstracción con gran austeridad.



FUENTES:

VARIOS, Jaén. Granada, Editorial Andalucía, 1989. Tomo I.

VIRIBAY, Miguel; “La escultura y la pintura en Andújar (siglo XX). In Historia de Andújar II. Arquitectura. Escultura. Pintura. Costumbres y tradiciones populares. Literatura. Poesía. Música. Andújar, Ayuntamiento, 2009 (1ª edic.). Coordinador: Miguel A. Chamocho Cantudo.

“Diez artistas con Orea”, El Nuevo Guadalquivir, 21, octubre 1993, III. Cuadernos del Crisol.





sábado, 23 de febrero de 2019

JULIÁN PÉREZ DE VALENZUELA 
Y LÓPEZ

(1526 o 1530 – 1578)


Conquistador

El linaje andujareño de los Valenzuela parece no tener fin. Junto a la figura enorme de Francisco Pérez de Valenzuela, del que trataremos en otro momento, está su hermano Julián, menos conocido, aunque también tuviera su mención en dos importantes obras literarias que mencionaremos más abajo. Ambos Valenzuelas contribuyeron, y no poco, al fortalecimiento de lo que vino en llamarse Reino de Chile, cuyo principal impulsor fue Pedro de Valdivia.

Pedro de Valdivia, conquistador de Chile
(www.wikipedia.es)


Su año de nacimiento oscila entre 1526 y 1530. Fue hijo de Alonso Pérez de Valenzuela y Juana López. La primera noticia que de él tenemos es ya en tierras americanas, cuando contrae matrimonio en Lima con Gracia Díaz de Acevedo, hija de D. Andrés Díaz de Acevedo, gentilhombre de lanzas del virrey del Perú. De esta unión nacerían dos hijos: Alonso e Inés.

(De www.geneanet.net)


Vemos a nuestro militar participar en la batalla de Andalién (1550), en cuyo sitio se edificaría posteriormente la ciudad de Concepción. En uno de los fuertes que se edificaron para defender la incipiente población, el de Penco, tuvo lugar un hecho de armas en el que Julián se destacó por su defensa denodada frente a los indios mapuches.

Portada de La Araucana
(www.cervantesvirtual.com)


Alonso de Ercilla y Zúñiga en su famoso poema épico La Araucana (1569), y más concretamente en su canto XIX, elogia el arrojo de nuestro Valenzuela en la defensa de dicho fuerte:

Fue allí el primero que empezó el asalto
el presto Fenistón anticipado,
dando un ligero y no pensado salto
con el cual descargó un bastón pesado;
mas Valenzuela, la rodela en alto,
a dos manos el golpe ha reparado,
dejándole atronado de manera
como si encima un monte le cayera.

Bajó la ancha rodela a la cabeza
(tanto fue el golpe recio y desmedido),
y el transportado joven una pieza
fue rodando de manos, aturdido;
mas luego, aunque atronado, se endereza,
y volviendo del todo en su sentido,
pudo al través hurtándose de un salto,
huir la maza que calaba de alto.

Entró el leño por tierra un gran pedazo
con el gran peso y fuerza que traía,
que visto Valenzuela el embarazo
del bárbaro, y el tiempo que él tenía,
metiendo con presteza el pie y el brazo
el pecho con la espada le cosía,
y al sacar la caliente y roja espada
le llevó de revés media quijada.

El araucano ya con desatino
le echó los brazos sin saber por donde,
mas el joven, tentando otro camino,
arrancada la daga, le responde;
que con la priesa y fuerza que convino
tres veces en el cuerpo se la esconde,
haciéndole estender, ya casi helados,
                                                  los pies y fuertes brazos añudados.



Portada del Arauco Domado
(www.brown.edu)


El mismo hecho es relatado por Pedro de Oña en su Arauco Domado (1596), aunque sin entrar en tantos detalles:

Este era Fenistón, mozo valiente,
criado en la marcial y dura escuela,
muerto por verse dentro de la tela
con otro no de menos yerta frente:
más viérase con él difícilmente,
si al peligroso encuentro, Valenzuela,
señor de la destreza y de un navío,
no le saliera igual en gana y brío.

Trabóse entre él y el bárbaro membrudo
una mortal durísima batalla,
mas ni me dan espacio de contalla,
ni cuento cada cosa por menudo:
solo diré que el nuestro tanto pudo,
que a vista del ejército y muralla
dio con el indio muerto en el arena,
y luego a los demás la mano llena.

Julián de Valenzuela murió en tierras chilenas en el año 1578.


FUENTES:

VALENZUELA MATTE, Régulo; “Pérez de Valenzuela. Un linaje giennense en la conquista y poblamiento del Nuevo Mundo”, Elucidiario, 2 (septiembre 2006), 229-238.








martes, 29 de enero de 2019

ALFONSO DELGADO CASTILLA
(S. XIX – S. XX)



Profesor, poeta y dramaturgo


De nuevo es obligado recurrir al Diccionario bio-bibliográfico de Caballero Venzalá, obra que iniciara este eclesiástico marteño y que, por desgracia, nadie parece capaz de proseguir y concluir. En ella aparece este andujareño que debió nacer en la segunda mitad del siglo XIX y que falleció en San Sebastián en una fecha no anterior a 1931, pues de este año es la última referencia que tenemos de él vivo.

Hombre volcado en su profesión, la enseñanza, impartió clases en varios institutos y colegios del país. Hemos encontrado datos de su quehacer docente en Almería, Madrid y ante todo, San Sebastián, localidad en la que se asentó hasta el final de sus días. Al parecer, su especialidad fue la caligrafía, llegando a ostentar cátedra de esta materia. En este sentido hay que destacar su libro Caligrafía. Compendio de historia y teoría de la escritura, que logró alcanzar dos ediciones: 1925 y 1927.



Pero su vocación le llevó también a investigar los vericuetos pedagógicos de otras asignaturas. Fruto de ello son otras publicaciones suyas: Nociones elementales de Aritmética y Ejercicios elementales de dibujo lineal para uso de los niños en las escuelas de primera enseñanza. Este último aparece elogiado en la revista Blanco y Negro, de fecha 30 de enero de 1897, donde se recoge esta opinión: “Folleto tan útil como apropiado al público para el cual se ha escrito”.

Debió ser persona también versada en cuestiones musicales, pues su opinión se tiene en cuenta en algunas revistas de la época, como el artículo que bajo el título “Influencia de la música en la educación” apareció en el Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1918. . En 1902 ya había publicado El violín, apuntes históricos-físicos de este instrumento y biografías de violinistas célebres. En 1910 sale a la luz en su ciudad natal, en la imprenta de Agustín Bellido: Estudio comparativo entre Wagner y Beethoven.



Sus inquietudes también llamaron a la puerta del género dramático. Hemos encontrado dos aportaciones salidas de su puño y letra: Los ministros (en colaboración con Enrique Oláiz) se define como “juguete cómico-lírico en un acto dividido en tres cuadros”, al cual le pondrían música Félix M. Gil y Luis Foglietti; este último uno de los grandes compositores de zarzuelas del momento. Al parecer fue representada por la compañía de Emilio Duval en 1904. Del mismo tenor escribió Las credenciales, libreto al que también puso música Foglietti. Desconocemos si esta útima llegó a representarse. No obstante, Caballero indica que alguno de estos trabajos fue estrenado en San Sebastián en 1926, en el teatro del Hogar Andaluz.



Al parecer fue caballero de la Orden civil de Alfonso XII, premiado en exposiciones y certámenes con la medalla de oro y diplomas por trabajos caligráficos y literarios, y fue académico correspondiente de varias academias de letras y bellas artes.

Su relación con Andújar queda patente en algunos artículos que dejó en El Guadalquivir, el longevo periódico andujareño de principios del siglo XX.


FUENTES:

CABALLERO VENZALÁ, Manuel; Diccionario bio-bibliógrafico del Santo Reino. Jaén, Diputación-IEG, 1989; tomo III.

MARTÍNEZ ROMERO, Josefa; Instituciones culturales en el siglo XIX almeriense. Almería, Universidad-Instituto de estudios almerienses, 2001.

Revista Blanco y Negro, 30 de enero de 1997. www.abc.es





sábado, 22 de diciembre de 2018

Joyas bibliográficas de Andújar (XI): Leyendas y tradiciones iliturgitanas, de Carlos de Torres Laguna

A modo de regalo navideño, os traigo en este mes el libro cuarto de la "Historia de la Ciudad de Andújar y de su Patrona la Virgen de la Cabeza", que publicara D. Carlos de Torres Laguna en el año 1966. En él encontramos retazos de nuestra historia local, aderezados con el encanto de lo legendario y la prosa del ilustre arjonero que tanto indagó en nuestro pasado y fue inspiración para posteriores estudios históricos. Hay, también, una incursión en la poesía narrativa con el "Romance del pastor de Colomera" y un repaso a las atrocidades que en materia monumental ya entonces habían acaecido en la ciudad ("De la vieja Andújar que se va"). Algunas de estas leyendas, todo hay que decirlo, encuentran testimonio en las calles de Andújar merced a la labor de la asociación de Amigos del Patrimonio de Andújar como "Egilona" y "La serpiente". ¡Disfrutadlo!


Enlace para descargar: https://drive.google.com/open?id=1ivO3JEotEzqxyZ9AhDoqasmr8geDbv2N