domingo, 23 de febrero de 2020

Joyas bibliográficas de Andújar (XIII): 
Iliturgi, de Carlos de Torres Laguna.

Hacemos un alto en el campo de las biografías y nos acercamos a una de las obras que nos legó el médico e investigador Carlos de Torres Laguna (1904-1971), un arjonero afincado en nuestra ciudad que constituye uno de los pilares de la moderna historiografía local. Con esta obra, publicada en 1954, iniciaba un ambicioso proyecto bajo la denominación de Historia de la ciudad de Andújar y de su Patrona la Virgen de la Cabeza, que se vería complementado más adelante con: Andújar cristiana (1956), La Morenita y su santuario (1961), Leyendas y tradiciones iliturgitanas (1966) que ya fue publicada en nuestro blog y, de manera póstuma: Andújar a través de sus actas capitulares 1600-1850 (1981).



miércoles, 29 de enero de 2020

PEDRO DE VILLARREAL
(1543 – 1619)


Obispo

Entre los muchos andujareños que cruzaron la amplia mar océana para ir en busca de gloria y riquezas, o como es el caso de nuestro biografiado, para ocuparse de los asuntos espirituales, está Pedro de Villarreal, eclesiástico, que llegó a ser obispo y que protagonizó, como veremos más adelante, un curioso aunque peligroso enfrentamiento con cierto gobernador, en un episodio reiterado de tiras y aflojas entre el poder religioso y el civil.

Nació en Andújar sobre 1543 (aunque el Diccionario Biográfico Español sitúa su nacimiento en 1550). Estudió Teología gracias a la ayuda de su cuñado, el maestro de rejería Alonso de Morales, casado con María de Villarreal. Marchó a América con los hijos de su protector, sus sobrinos Pedro y Agustín. El primero llegó a ocupar importantes cargos civiles y el segundo se convertiría en fiel colaborador de su tío.

La antigua diócesis de Nicaragua
(Wikipedia)

La primera encomienda de don Pedro va a ser visitar las parroquias del arzobispado de Granada, dentro de la provincia administrativa de Nicaragua. El 22 de octubre de 1603 el papa Clemente VIII nombra a nuestro paisano obispo de León de Nicaragua, sede que llevaba tiempo vacante, siendo consagrado en Granada por el arzobispo Pedro de Castro el 31 de enero del año siguiente, antes de partir a su destino. En cuanto llegó, el cabildo de Guatemala, animado por Villarreal, solicitó que la diócesis fuera elevada a archidiócesis, añadiéndole las diócesis de Chiapas y de Comayagua, además de la propia de Nicaragua, que pasó de depender del arzobispo de Sevilla al de Lima aquel mismo año.

Vista aérea parcial de la ciudad de Cartago
(www.agoda.com)

Realizó la primera visita pastoral al territorio de Costa Rica entre enero de 1608 y enero de 1609 (primera de un obispo a la zona), con el objetivo prioritario de confirmar a unos mil creyentes. De ahí se trajo al joven Baltasar de Grado, el primero de aquella provincia que fue ordenado sacerdote. En el transcurso de esta visita se produjo el famoso enfrentamiento con el gobernador Juan de Ocón y Trillo, por el lugar que este debía ocupar en la iglesia mayor de la ciudad de Cartago, que vivió atónita esta pugna entre Villarreal y el gobernador. La verdad sea dicha, este gobernador gozaba de fama de déspota y corrupto, de tal manera que tiempo después la Corona lo castigaría por sus desmanes. Además, el patriciado cartaginés se hallaba dividido: unos lo criticaban por su gestión y otros lo apoyaban. En este estado de cosas aparece en escena el obispo, que también acarreaba fama de ser muy puntilloso en cuestiones de protocolo. El inicio del litigio se produjo en la primera misa que celebró don Pedro, cuando requirió al gobernador que se bajase del presbiterio, ya que no debía ocupar lugar alguno de preeminencia allí. A partir de este desaire tuvieron lugar durante todo el año que estuvo Villarreal de visita pastoral, varios desencuentros mutuos, amenazas veladas y no tan ocultas (con duelos, espada en mano, incluidos), denuncias por parte del gobernador ante la Audiencia, etc. Todo ello está profusamente detallado por el historiador Ricardo Fernández en su obra Crónicas coloniales de Costa Rica. Ahí podemos leer cómo el enconamiento del gobernador venía dado, sobre todo, por el carácter plebeyo del obispo. Tras leer aquellos acontecimientos, queda claro que el obispo supo mantenerse en su sitio, y en más de una ocasión, el gobernador, el cual no hacía caso de sus indicaciones, provocaba que el andujareño se volviese a la sacristía y se quedaba la feligresía sin oír misa. También es evidente que supo sacar de sus casillas a alguien acostumbrado a ser respetado por todos, de grado o por la fuerza: “A este obispito de Andújar (dijo en cierta ocasión) yo le haré quitar el obispado y lo tengo de embarcar en Suerre o en Talamanca, y yo propio lo tengo de llevar porque vaya más regalado y no se piense volver”.

Catedral de León, en Nicaragua
(Wikipedia. Fotografía de Brassmaster)



De vuelta a León le tocó vivir un momento trágico con el terremoto y la erupción de un volcán en 1610. Las autoridades decidieron abandonar el lugar, que a partir de entonces se conocería como León Viejo o León de Imabite, a un nuevo emplazamiento. El 11 de enero de 1611 Pedro de Villarreal autorizó el traslado a la nueva población, germen del actual León. Su decisión más trascendental fue levantar una nueva catedral, la tercera en una zona con importante actividad tectónica. No sería la definitiva, ya que esta llegaría, en un sexto proyecto, en el siglo XVIII,en lo que es la actual Real Basílica Catedral de la Asunción, uno de los templos más grandiosos de Hispanoamérica.

Habiendo sido promovido al obispado de Guatemala, antes de ocuparlo, falleció en Posta de Masaya. Sus restos fueron sepultados en Granada (Nicaragua).



FUENTES:

BLANCO SEGURA, Ricardo. “Pedro de Villarreal” In dbe.rah.es (Diccionario Biográfico español)

FERNÁNDEZ GUARDIA, Ricardo; Crónicas coloniales de Costa Rica. San José, Editorial Universidad Estatal a Distancia, 2006.

SANABRIA, Monseñor Víctor Manuel; Estudios historiográficos. San José, Editorial Universidad Estatal a Distancia, 2006.

TORIBIO GARCÍA, Manuel; “Los Villarreal, una familia de andujareños en la Nicaragua del siglo XVII”, Estudios de historia de Andújar. Andújar, Ayuntamiento, 1984; pp. 89-95.

VELÁZQUEZ BONILLA, Carmela; “La diócesis de Nicaragua y Costa Rica: su conformación y sus conflictos, 1531-1850”, Revista Historia, 49-50, enero-diciembre 2004, pp. 245-286.

www.es.wikipedia.org





martes, 31 de diciembre de 2019

PEDRO ANTONIO ACUÑA Y CUADROS
(1786 – 1850)

Wikipedia (retrato en el  Congreso de los
Diputados, obra de Ignacio Suárez Llanos.
Dominio público)


Político

Aunque nacido en Baeza, y más en concreto un trece de marzo de 1786, este político de gran trascendencia en los avatares del convulso siglo XIX, pasó gran parte de su vida en Andújar, donde fallecería un 9 de enero de 1850. Sus estudios primarios los realizó en el colegio de los padres Escolapios, la secundaria en Archidona y retornaría a su Baeza natal para ingresar en su Universidad.

Portada de la antigua Universidad de Baeza
(Wikipedia, fotografía de Zarateman)


Adscrito al liberalismo, fue diputado por Jaén en dos legislaturas. Su profesión era la de hacendado y estaba adscrito a la Milicia Nacional en Andújar. Su carrera política parece iniciarse cuando es nombrado procurador del Reino por la circunscripción de Jaén, en sustitución de Juan Manuel Subrie, en octubre de 1834. Representó a la provincia de Jaén, junto al Conde de Donadío, en la constitución de la Junta Suprema de las Andalucías, en Andújar, el 2 de septiembre de 1835. Fue reelegido en las elecciones de 1836 y, de nuevo consiguió su acta, en octubre de ese mismo año, tras el motín de los sargentos de La Granja.

El general Espartero, en cuya época se
desarrolla la mayor parte de la vida
política de Pedro Antonio Acuña
(Wikipedia, dominio público)
En 1837 fue elegido miembro de la comisión que se encargaría de redactar la nueva Constitución, que vería la luz el 18 de junio y de la cual será uno de los diputados firmantes. Ese mismo año conseguiría la cartera de Gobernación, aunque, como era habitual en nuestro convulso siglo XIX, tan solo ocuparía el cargo de ministro durante un mes y nueve días. Alternó representación política en el Senado y en el Congreso, llegando a ser presidente de las dos, al igual que vicepresidente, lo cual indica la preponderancia que logró alcanzar en la vida pública de esa época. Al finalizar la regencia de Espartero, Pedro Antonio abandonó la política y volvió a Andújar donde, según sus biógrafos, vivió de manera holgada merced a su pensión vitalicia de 30.000 reales y a las ganancias de sus propiedades agrarias.

Constitución Española de 1837 (www.senado.es)


Su línea ideológica corresponde con el llamado “liberalismo respetable”, de corte moderado,y fue defensor de la política desamortizadora para favorecer la división y el aumento de la propiedad.

En el terreno personal, contrajo matrimonio en 1806 en Arjona con Francisca de Paula Colmaestra y Navarro. De esa unión nacería un único hijo, Luis María, que sería alcalde Andújar en un breve periodo de 1840. Hasta nosotros ha llegado una biografía laudatoria, escrita por Luis de Solís y Manso, donde se defiende que era descendiente del obispo Acuña y propietario de una considerable fortuna en vinculaciones y señoríos en la actual provincia de Vizcaya, aunque el solar familiar procedía de Tuy (Pontevedra).


FUENTES:

CAZABÁN, Alfredo; “El presidente Acuña”, Don Lope de Sosa, (1917), pp. 113-115.

PÉREZ GARCÍA, Luis Pedro; Andújar y el largo siglo XIX. Andújar, IES “Ntra. Sra. de la Cabeza”, 2000.

PÉREZ NÚÑEZ, Javier; In Diccionario Biográfico Español.

PIÑERO JIMÉNEZ, Fco. y MARTÍNEZ ROMERO, J.; Giennenses ilustres. Jaén, Palomino y Jaén, 1954; tomo I.

SOLÍS Y MANSO, Luis de; Biografía del Excmo. Sr. D. Pedro Antonio y Cuadros. Biblioteca Digital Hispánica.

Wikipedia.





domingo, 1 de diciembre de 2019

JOSÉ URBANO SÁENZ DE TEJADA Y HERRERO
(1865 – 1940)


Banquero

En este blog no solo tenemos previsto que aparezcan tan solo andujareños de cuna, sino que igualmente deben tener su espacio aquellas personas que, aunque nacidas lejos de nuestro terruño, aquí encontraron acomodo y, en sus diversos quehaceres, contribuyeron a la historia de la ciudad. Es el caso de José Sáenz de Tejada, riojano de Logroño, donde nació en 1865. Al quedar huérfano de padre fue enviado a Andújar para que cuidara de él su tía carnal, doña Francisca Herrero, mujer de Isidoro Gil de Muro, ambos riojanos también. Gil de Muro regentaba en Andújar un próspero negocio bancario, cuyas riendas tomaría después su sobrino político. Se dice que ya ejercía como banquero en 1872, aunque parece una fecha excesivamente temprana y tal vez alguien confunde su ejercicio profesional con el de su antecesor o con el otro banco de Andújar: la banca Miñón, fundada justamente en ese año. Lo que sí es cierto es que en 1916 ya consta como dueño del banco, cuya dirección ostentaría hasta 1933. Diez años antes, ya había delegado algunas de sus funciones en su hijo Antonio.

Referencia al negocio bancario de José Sáenz de Tejada
en la publicación Ilustración financiera del año 1925
(www.bancaandalucia.blogspot.com)


Con el tiempo, la banca de José Sáenz de Tejada sería absorbida por la de Miñón Hermanos y dos de sus apoderados (Antonio Herrero Cortés y Luis Benayas Fernández) pasarían a esta. Por cierto, Antonio Herrero es autor de una curiosa Historia industrial y mercantil de Andújar (1978), estudiada por Garrido González y Chamocho Cantudo. En su obra, Antonio Herrero se refiere de esta forma al negocio de José Sáenz de Tejada:

“Podría repetir aquí los mismo elogios, emitidos con sus anteriores colegas, gozaba de igual prestigio en el ámbito local, daba una especial preferencia a las actividades y negocios propios, lo que no le hacía descuidar la prosperidad de nuestra ciudad.
Prestó muy excelente colaboración, con su apoyo económico a buen número de modestos industriales que con ella, dieron una mayor a sus negocios industriales y comerciales.
Igualmente, era muy dado a la protección de modestos agricultores, en sus épocas bajas o de siembras y recolección.
Cuando alcanzó una edad muy madura, cesó voluntariamente en su actividad de banquero, para dedicarse con más intensidad a sus propios negocios y a la explotación agrícola olivarera de bastante importancia”.

Publicidad de la fábrica de jabones de Sáenz de Tejada,
en el año 1919 (www.todocoleccion.net)


El propio Herrero nos detalla que, como negocios propios, tenía una fábrica de jabón y dos de aceite (una de ellas en Porcuna), dedicándose a su refinado y posterior exportación. Pero impulsó otras cinco de aceite, una de orujo, otra de harina, seis de jabón, una empresa mecánica y otra de coches y carros. Es interesante también saber el nombre de algunos de los trabajadores de la Banca Sáenz de Tejada: el hijo de don José, Antonio como apoderado, Santos Sabadié (apoderado y cajero), Juan Alfonso Montes Cañada, Luis Benayas Fernández y Antonio Galaso (auxiliares), y Antonio Torrús (cobrador). Tal cúmulo de actividad empresarial lo hizo acreedor de una importante fortuna que los expertos calculan en diez o doce millones de pesetas en el año 1920.

Noticia del enlace matrimonial entre el hijo de José Sáenz de
Tejada y la señorita Trinidad Rodríguez Montané
(www.bancaandalucia.blogspot.com)


Contrajo matrimonio con Mercedes Orti y Sánchez el 18 de agosto de 1895 en la parroquia de San Miguel. De esa unión nacieron dos hijos: Antonio, ya mencionado, y Cristina, quien sería más conocida por su seudónimo literario: “Gracián Quijano”. José Sáenz de Tejada falleció en Madrid, el 14 de noviembre de 1940 y fue enterrado en el cementerio de San Isidro.

Casa Tejada en la actual calle Jaén (www.idealista.com)


Curiosamente, la familia vivió en la actual calle Jaén, pero que durante muchos años fue denominada Gil de Muro.


FUENTES:

GARRIDO GONZÁLEZ, Luis Y CHAMOCHO CANTUDO, Miguel Ángel; “Reflexiones sobre el cambio productivo de la economía jiennense en el siglo XX al hilo de la Historia industrial y mercantil de Andújar, de Antonio Herrero Cortés”, BIEG, 185, (2003), pp. 183-228.

TORAL, Enrique; introducción a Antología. Poesía y prosa de Gracián Quijano. Jaén, IEG, 1996.

Revista Don Lope de Sosa, número 128 de 1920.

www.bancaandalucia.blogspot.com



viernes, 1 de noviembre de 2019

CRISTÓBAL CACHO DE SANTILLANA Y GONZÁLEZ
(Siglo XVI – 1642)


Jurisprudente

Volvemos este mes a cruzar el inmenso Atlántico para seguir los pasos de un andujareño que, como tantos otros compatriotas, decidió realizar su particular aventura americana, en este caso, guiándose por sus conocimientos en leyes.

Nació Cristóbal en una fecha indeterminada del siglo XVI. Fue hijo de Juan Cacho de Santillana y Mariana González de Alba. El primer dato que de él tenemos es el expediente de limpieza de sangre que presenta en el Colegio de Santa María de Jesús de Sevilla en 1592, para poder acceder a conseguir la licenciatura en Leyes. Antes de esto alcanzó el Bachillerato en la de Salamanca. En aquella incipiente universidad hispalense, que se encontraba situada en los aledaños de Puerta Jerez, pudo conseguir la cátedra de Digesto Viejo. La Audiencia de Sevilla lo aprobó para que ejerciera como abogado.

Expendiente de limpieza de sangre de
Cristóbal Cacho de Santillana
(Archivo Histórico Univ. de Sevilla)


Tentado por pasar a tierras de ultramar, fue candidato a una fiscalía en México, pero no obtuvo el puesto. Más adelante sí que consiguió el nombramiento de oidor de la Audiencia de Panamá el 30 de noviembre de 1599. Unos meses después, el 29 de marzo de 1600, consigue por fin embarcarse, con algunos criados, rumbo a su nuevo destino.

Capilla de Santa María de Jesús, en Sevilla, único resto de la
primitiva universidad hispalense
(Wikipedia, fotografía de Alfonso Pozo Ruiz).


En los años siguientes podemos rastrear cómo ocupa puestos de especial relevancia en lo que hoy es Perú. Ecuador y Panamá. Así es nombrado fiscal de la Audiencia de Lima el 4 de mayo de 1607, alcalde del crimen de la Corte el 22 de marzo de 1620 y oidor el 5 de mayo de 1629. De esta fase de su vida se conserva gran documentación, de la que se debe destacar un informe que envía el rey en 1620 para denunciar las penurias económicas por las que atravesaba el virreinato: “...y este reino ha menester muy grandes socorros, porque todas sus riquezas van en declinación al paso de la de los indios, los vecinos están pobres, el comercio y gremio de los mercaderes apretado, los premios se acortan, y hay muchos descontentos y ociosos”. Un año antes también advertía de los abusos cometidos por algunos comerciantes sin escrúpulos, lo que avala el comportamiento ético de Cacho de Santillana. Tal vez por ello, y como ya hemos visto con otro andujareño, Manuel de Castro y Padilla, ofreció sus conocimientos jurisprudentes para la fundación de varias poblaciones, aunque la que tuteló directamente parece ser la de San Félix, en la provincia de Chiriquí (Panamá), erigida el 20 de noviembre de 1607.

Un rincón de la población de San Félix
(Wikipedia. Fotografía de Shadowfox).


La importancia histórica de este andujareño estriba, ante todo, en la composición de su célebre Memorial (1622) donde desarrolla la protección jurídica de los aborígenes americanos, y que se convirtió en referencia para posteriores tratados sobre la defensa del indio.

Su último nombramiento fue el de presidente de la Audiencia de Quito, el 18 de abril de 1640, pero no tomó posesión del cargo ya que falleció antes, sobre 1642. En su testamento lega los 5000 pesos que recibió de la herencia de su hermano Diego (que llegó a ser corregidor de la provincia de Carabaya) en la fundación de un colegio o casa de huérfanos. Otro Cacho de Santillana, Juan (quizás padre de nuestro biografiado), crea en 1622 la obra pía que dio origen a la Casa de Niños expósitos, estudiada en profundidad por Enrique Gómez Martínez.

Aunque en el Diccionario Biográfico Español se dice que murió soltero, hemos descubierto la profesión de una novicia, Josefa Hermoso, con dieciséis años, natural de Lima e hija de Cristóbal Cacho de Santillana y Petronila Gómez, que toma los hábitos en 1645.


FUENTES

ACOSTA RODRÍGUEZ, Antonio et alii (coord.); La casa de la Contratación y la navegación entre España y las Indias. Sevilla, Universidad, 2003.

ACOSTA, Joaquín; Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada en el siglo décimo sexto. París, Imprenta de Beau, 1848.

HEREDIA HERRERA, Antonia (coord.); Catálogo de las consultas del Consejo de Indias (1605-1609). Sevilla, Diputación-CSIC-Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1984.

TERRONES ROBLES, Antonio; Vida, Martirio, Translación y Milagros de San Eufrasio. Jaén, Imprenta Real, 1657 [Jaén, Diputación provincial, 1996].

TORRES ARANCIVIA, Eduardo; Corte de virreyes. El entorno del poder en el Perú del siglo XVII. Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, 2006.

www.dbe.rah.es/biografías (Artículo de Mark A. Burkholder).







martes, 1 de octubre de 2019

MANUEL ÁLVAREZ TENDERO
(1913 – 1967)

Tomado de www.jomabona.blogspot.com



Sacerdote y escritor

Hay quien hace de su vida un eterno periplo y hay quien vive cerca de su terruño, por casualidad o convicción. De una forma u otra, nuestro biografiado de vuelta de vacaciones blogueras (aunque ya hayamos entrado en octubre), nació en Andújar pero pasó gran parte de su vida en la localidades vecinas, en especial en Arjona donde fue un referente de la cultura de este municipio y donde se recuerda aún la gran labor que allí hiciera, como ahora veremos.

Una de las primeras sedes del Pontificio
Colegio Español de San José en Roma
(De www.wikiwand.es)


Vino al mundo un treinta de marzo de 1913 y, empujado al servicio a la Iglesia realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Jaén. El 19 de octubre de 1930 ingresó en el Pontificio Colegio Español de San José, en Roma, de donde volvió a su seminario un año después por motivos de salud.

Inauguración del monumento a la Virgen de la Encina, en Baños
(De www.diegomuñozcobo.blogspot.com)


En el año 1941 se ordenó de presbítero, siendo destinado en Montizón y Baños de la Encina. Alli promueve en 1954 la construcción de un monumento a la patrona, la Virgen de la Encina, con motivo del Año Santo Mariano. Según recogemos de un programa de Semana Santa bañusco de hace unos pocos años, aún se celebra allí la función del Desenclavamiento en Viernes Santo por la tarde en la parroquia de San Mateo, que se ve acompañada por la interpretación de siete saetas flamencas que fueron compuestas en su día por Álvarez Tendero.

Monumento dedicado a Álvarez Tendero
en la ciudad de Arjona
(De www.redjaen.es)


En Arjona desarrolló una intensa labor pastoral hasta su fallecimiento el 16 de agosto de 1967. Pero también se integró abiertamente en la vida cultural de la cuna del rey Alhamar, llegando a ser redactor de la revista Arjona en su segunda época. Caballero Venzalá recoge alguna de sus obras como la titulada “Rosas de sangre”, publicada en la jienense Estudiantes y el romance que aparece en el libro Arjona y sus santos, publicado en Granada en 1972.

Cartel de una de las ediciones del certamen
literario Álvarez Tendero
(web ayuntamiento de Arjona)


De su paso por la vecina ciudad, ha quedado constancia en una plaza rotulada con su nombre y que está presidida por un monolito erigido en su honor. Pero quizás el mayor testimonio de la gratitud de los arjoneros hacia don Manuel, es que el prestigioso certamen literario que se celebra allí desde hace treinta y dos años lleva su nombre, convocado por el Ayuntamiento y que cuenta con la colaboración de los centros de enseñanza de Arjona y los antiguos alumnos de este cura sencillo pero comprometido con la cultura que hoy ha abierto este espacio en esta nueva andadura del blog.



FUENTES:

CABALLERO VENZALÁ, Manuel; Diccionario biobibliográfico del Santo Reino de Jaén. Tomo I. Jaén, Diputación provincial-IEG, 1979, pág. 81.

Programa de Semana Santa de Baños de la Encina. Año 2010.

www.diegomuñozcobo.blogspot.com

www.jomabona.blogspot.com



domingo, 7 de julio de 2019

JOAQUÍN CRUZ SOLÍS
(1930)

(www.artesacro.org)
Restaurador de obras de arte y escultor.

Inmerso ya en la canícula y a punto de tomar un breve descanso para volver con nuevas biografías en septiembre, pido disculpas por haber faltado a la, hasta ahora, puntual cita de final de mes. Pero, a veces, el trabajo se te echa encima y es difícil estar al día en todo aquello que uno se propone.

Trabajador incansable y orgullo de nuestra tierra es nuestro biografiado, hijo del mancharrealeño Fernando Cruz Muñoz y la andujareña Joaquina Solís Jurado, que vino al mundo a orillas del Guadalquivir un 27 de enero de 1930.

Joaquín Cruz Solís es algo más que un “restaurador” como arriba se ha indicado para intentar resumir en breves palabras su categoría profesional. Él, junto con sus hermanos Antonio y Raimundo, e Isabel Pozas Villlacañas (esposa de este último) han constituido en el panorama de la conservación patrimonial española voces más que autorizadas que, ante todo, han brindado su buen hacer a las cofradías penitenciales, y en especial, a las de Sevilla capital.


Detalle de una de las manos de Jesús de Pasíón, durante
el trabajo realizado por los Cruz Solís
(www.iaph.es)


Fue profesor de la facultad de Bellas Artes de Madrid, director del Instituto Central de Restauración y jefe del departamento de escultura del Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte. A los Cruz Solís se debe, entre otros, el levantamiento del organismo que lleva por nombre Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, cuya sede principal tiene asiento en el antiguo monasterio de la Cartuja en Sevilla. Su hijo, Marcos Cruz-Solís Casado (Madrid, 1965) sigue la estirpe familiar.

Joaquín, Antonio y Raimundo Cruz Solís en plena labor
de restauración de la talla de "El Cachorro"
(www.abc.es)

Su currículum apabulla por las intervenciones llevada a cabo. En Sevilla: Cristo de la Cofradía de la Quinta Angustia (1984), Cristo de la Buena Muerte (1985 y 1994), Cristo de la Fundación (1988), Cristo del Museo (1991), Jesús de Pasión (1996), etc. No obstante, se han ganado a pulso la fama de ser los “doctores” del Señor de Sevilla, Jesús del Gran Poder, siendo los responsables de dos importantes restauraciones: en 1983 y 2006. Pero ya a principios de la década de los setenta el equipo de los Cruz Solís logró recuperar para el patrimonio cofrade y andaluz al Cristo de la Expiración, popularmente conocido como El Cachorro, tras el incendio que sufrió el templo en 1973 y que calcinó por completo a la antigua Virgen del Patrocinio. Los méritos adquiridos después de tanta dedicación han motivado varios reconocimientos: la petición de la Medalla de Andalucía encabezada por la Hermandad de Los Negritos; la dedicación de un plaza denominada “Hermanos Cruz Solís” tras la basílica del Cachorro, en Triana; y el galardón del “llamador” que les concedió Canal Sur Radio en 2007.

Detalle del rostro de Jesús del Gran Poder
antes de la restauración de 2006
(www.lahornacina.es)


Fuera de Sevilla, hay que destacar la restauración de todas las imágenes de la Cofradía de “El Abuelo” de Jaén, Nuestra Señora de África de Ceuta, Cristo de la Caída de Úbeda, Nazareno de Puente Genil, Cristo de la Columna de Priego de Córdoba, Virgen del Mar de Almería, etc.

FUENTES:

VARIOS, Jaén, Sevilla, Gever, 1979; Tomo I.

ABC, 13 de enero de 1997