martes, 30 de diciembre de 2025

 

100 AÑOS DE LA CAPILLA DEL 

SANTO CRISTO DE LA AGONÍA

(1925-2025)

 

Fachada de la capilla y casa rectoral (antigua tarjeta postal)

 

    Terminamos el año con un acontecimiento que, por fortuna, no ha pasado desapercibido en los ambientes culturales y religiosos de la ciudad. El centenario de esta capilla, alzada por obra y gracia de los condes de La Quintería, ha merecido la atención de la asociación de Amigos del Patrimonio de Andújar (con un conferencia del profesor Luis Pedro Pérez) y de la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza (que, dentro de su “Semana de la Esperanza” programó una charla impartida por Antonio M. Aceituno y el que suscribe).

 

Interior del monumento (Foto: Antonio M. Aceituno Sánchez)

 

     Las obras se comenzaron en 1923 y la bendición se produjo el 21 de mayo de 2025 con la asistencia del arzobispo de Granada, los obispos de Jaén y Ciudad Real, y el gobernador civil de la provincia, amén del ayuntamiento bajo mazas. Por desgracia, hasta el momento actual no ha sido posible descubrir el arquitecto que ideó el conjunto, pero en todo caso, la edificación bebe de la moda entonces tan imperante del neogótico, con otras influencias artísticas que van de ciertos guiños al arte árabe hasta el barroco. Aunque la capilla ha perdido algo de su prestancia con el correr de los años, aún conserva ese halo de espiritualidad recargada que tanto gustaba a la nobleza que intentaba de esta forma seguir manteniendo su estatus social en un mundo que ya contemplaba otros modos y maneras. 

 

D. Rafael Pérez de Vargas

 
Dª. Elvira Pérez de Vargas

    Bajo la capilla se haya la cripta, toda de mármol blanco donde en el mismo año inaugural son trasladados los restos mortales de los padres del conde D. Rafael Pérez de Vargas y Quero, cuya figura ya fue glosada en una entrada anterior. Curioso personaje de nuestra historia local que en esta década de los veinte del siglo pasado vive su momento más dulce: consigue levantar este sensacional mausoleo (quizás para eclipsar a su cuñada, la condesa de Gracia Real, que unos años antes había sufragado la nueva ermita de la Virgen de la Cabeza, en la calle Ollerías, justo al lado del palacio de los condes de La Quintería), es alcalde de la ciudad en el momento histórico de la dictadura de Primo de Rivera, teniente de hermano mayor de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza (con el añadido de que le toca vivir de cerca como máximo representante del ayuntamiento y de la institución mariana, los actos conmemorativos del VII centenario de la aparición), es nombrado hijo predilecto de su ciudad natal…y posee una de las grandes fortunas provinciales. 

 

Santo Cristo de la Agonía (Foto: Antonio M. Aceituno Sánchez)

 

    El nuevo templo estará unido a la parroquia de Santa María La Mayor por una enorme puerta y reja, realizada esta última por José G. Mauricio, de Linares. El conjunto está presidido por la imagen del crucificado del Santo Cristo de la Agonía, que sigue la estética del Cristo de Limpias, devoción que tenía gran auge en esta época. En 1929 se le añadieron una Virgen y un San Juan para emular el calvario de la imagen burgalesa, imágenes de las que no hay noticia. Este crucificado fue procesionado en 1940 sobre el paso del Señor de la Paciencia, al no estar terminada aún la imagen para esa fecha, y a principios del siglo XXI por los cofrades de la Esperanza en su tradicional Viacrucis del Martes Santo. En los laterales del altar mayor existe una Santa Elvira, que alude a la condesa, y una imagen mariana con Niño, que procede del desaparecido retablo barroco de la capilla del Cristo de la Columna de Santiago. En otro altar contemplamos la imagen dieciochesca de la Virgen del Carmen, pero en su origen había una Virgen de la Cabeza, hoy en la parroquia de S. Bartolomé. A ambos lados de este otro retablo contemplamos a los arcángeles Rafael (por el conde) y S. Miguel (que alude al primitivo patrón de Andújar). También existen un Sagrado Corazón de Jesús, una Virgen de Fátima y un cuadro de S. Pedro Póveda, colocado más recientemente. Los altares son obra de José Gerique Chust, artista valenciano. 

 

Vidrieras (Fotos: Antonio M. Aceituno Sánchez)

    Quizás el elemento más interesante del conjunto sean las monumentales vidrieras, obra de los talleres Maumejean y que representa: en el centro, el escudo de la orden de Alcántara a la que perteneció el conde, y a ambos lados: S. Agustín y Sta. Rosa, recordando a los padres de D. Rafael, y S. Luis rey de Francia y Sta. Ana, progenitores de la condesa. Sobre las vidrieras y también en la reja de acceso y en el coro campea el escudo de los Pérez de Vargas, casa nobiliar a la que pertenecían ambos cónyuges. Anexa a la capilla se encuentra la sacristía y, en su momento, la vivienda del capellán, que durante años sería Francisco de Paula Torres León. En el piso superior, había otra vivienda, en la que vivían los santeros y un suntuoso despacho para el conde, desde el que se accede al campanario y a un balcón que da a la capilla: desde ahí el matrimonio asistía a los numerosos oficios religiosos que se celebraban: al margen de la misa dominical y los cultos del ciclo litúrgico, se celebraba misa especial para Sta. Elvira y S. Rafael, celebración especial para la festividad del Perpetuo Socorro y quinario en honor del Titular de la capilla.

 

Antigua imagen del relicario (Gómez Martínez, Andújar 1890-1970)

 

    Por desgracia, su muy completa colección de relicarios se ha perdido, al ser repartidos entre los herederos del conde. Podemos observar en una fotografía antigua cómo se destaca entre todas esas reliquias la del báculo que perteneció a S. Francisco de Paula. También había un lignum crucis y una bella escultura con el Niño Jesús acompañado por la Virgen María y S. José. Afortunadamente se conservan las puertas que representan en su interior a S. Eufrasio, Sta. Potenciana, S. Bonoso y S. Maximiano. 

 

El relicario, actualmente (Foto: Antonio M. Aceituno Sánchez)

 

    Entre los hitos de la historia de la capilla cabe destacar la indulgencia que otorga el papa Pío XI a los fieles que acudan a ella los días 2 y 3 de mayo de 1928, la misa oficiada por el obispo de Ciudad Real en 1929 o la del propio Pedro Póveda en sus visitas a la ciudad, y la anexión en 1932 a la basílica de Santa María La Mayor de Roma. 

    En 1928 la cripta fue abierta de nuevo para recibir el cuerpo de la condesa, Elvira Pérez de Vargas y Pérez de Vargas, y de nuevo tras la Guerra Civil para dar sepultura al hermano del conde, Ramón, deán de la catedral de Jaén que fue asesinado en los primeros días de la contienda. También están enterrados allí los padres de la condesa y el propio conde, fallecido en 1953. Antonio M. Aceituno sospecha que uno de los nichos vacíos albergó el cuerpo del capitán de la Guardia Civil Santiago Cortés cuando fueron exhumados sus restos de la fosa común, antes de ser trasladados al santuario de la Virgen de la Cabeza.

 

Cripta de la capilla (Foto: Antonio M. Aceituno Sánchez)

 

    La capilla no sufrió daño alguno en la guerra y tras el fallecimiento del conde tan solo se recuerda la misa de la doce de la mañana de los domingos, algún concierto en tiempos más recientes y haber sido la capilla ardiente del que fue párroco de Santa María, Fernando Caballero González en 1983. Desde la década de los ochenta es la capilla sacramental de la parroquia.



FUENTES:

CASUSO QUESADA, Rafael Antonio; Arquitectura contemporánea en Andújar (1920-1950). Andújar, Ayuntamiento, 1990.

GARZÓN DEL NIDO, Manuel; Cosas, casos y costumbres de Andújar. Andújar, el autor, 2002.

GÓMEZ MARTÍNEZ, Enrique; Andújar 1890-1970. Madrid, Ediciones Amberley, 2010.

PÉREZ GARCÍA, Luis Pedro; Andújar monumental. Andújar, Alcance, 1996.

PÉREZ GARCÍA, Luis Pedro; Andújar 1900-1936. Monarquía, Dictadura, República. Jaén, IEG, 2005.

RUBIO FERNÁNDEZ, Santa María La Mayor de Andújar. Datos para la historia de una parroquia. Andújar, el autor, 2002.

Ejemplares de El Guadalquivir (1925-1930).

Revista D. Lope de Sosa: año 1925

www.gw.geneanet.org.


domingo, 30 de noviembre de 2025

 

JOSÉ OCAÑA TEJERO 

“EL SILLERO”

(1929-2025)

 

(Diario Jaén, 13.10.2025)

 

Artesano y cantaor


Se nos ha ido recientemente uno de los últimos artesanos de Andújar, heredero de esa antañona sabiduría del trenzado de la anea o enea, en este caso usada para fabricar el asiento de esas sillas donde, a buen seguro “El Sillero” se sentó en más de una ocasión para templar su garganta y emocionar a la concurrencia con su otro gran don: el cante flamenco.

José Ocaña Tejero vino al mundo en Andújar, el 7 de febrero de 1929, cuando la ciudad había traspasado la euforia del VII centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza y el conde de La Quintería estaba a punto de terminar su largo mandato como alcalde. Una Andújar que se pavoneaba del arte y encanto que ofrecía al visitante pero donde las desigualdades sociales eran bien patentes. En ese ambiente se crió nuestro biografiado, quien fue al colegio para aprender lo básico y ponerse enseguida a trabajar en la dura España de la posguerra. Se dedicó a la albañilería y a la labor artesanal antes citada que le otorgó ya para siempre su sobrenombre, labor que aprendió de su padre. Su virtuosismo con el trenzado de esa humilde planta acuática lo llevó a trabajar para El Corte Inglés. Juan Vicente Córcoles, en una emocionada crónica necrológica, informa que cada día era capaz Pepe Ocaña de confeccionar ocho o diez sillas, cuando se pusieron de moda para las cocinas más innovadoras. Como suele ocurrir con tantos oficios, una máquina sustituyó su labor y se fue al traste el trabajo. En 1966 emigró a Alemania y allí estuvo siete años trabajando por las mañanas en una fundición y por las tardes en un vivero. Casó con Dolores Luque, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos.

 

(Fotografía: Enrique Moya)

 

Como cantaor flamenco, ganó un concurso en Granada en el año 1942. Se centró en el fandango y en la saeta. En este último palo siempre habrá que recordarlo cantando a los pasos de la Soledad y el Cristo de la Expiración, devociones ligadas a su barrio, y también lo recuerdo a la salida de Nuestra Señora de las Angustias. Bernardo Estepa, recordado como señero flamencólogo de nuestra ciudad, solía escribir al vuelo saetas improvisadas que rápidamente eran cantadas por Pepe “El Sillero” en esa tarde-noche del Viernes Santo, día grande donde los haya en la Semana Santa de Andújar más tradicional. 

 

En un acto de la peña flamenca "Los Romeros"

(página web de la peña) 


 

Fue uno de los fundadores de la peña flamenca “Los Romeros”. De hecho, el 17 de mayo de 2013 su peña le concedió el título de “socio de honor” junto a otros socios fundadores como Antonio Gómez del Moral y Alfonso Puentes Ruiz. Su afición lo llevó a viajar a otros lugares para imbuirse del cante jondo en festivales como Pegalajar, Jódar, Porcuna o Montilla.

 


 

Tengo grabada en la mente verlo en su taller, al final de la calle La Quinta, lindando con el paseo de las Vistillas, en el barrio de San Bartolomé, su barrio y el mío; barrio que, como reza la sevillana de "Ecos de Sierra Morena", siempre ha estado ligado al arte. Me permito acompañar a este sencillo pero sentido homenaje las fotografías que en su día le hiciera Enrique Moya, plenas de gran sensibilidad, donde el claroscuro refuerza mucho más el trabajo de este gran artesano al que siempre recordaremos.

Falleció en su ciudad natal el 9 de octubre de 2025,



FUENTES:

CÓRCOLES DE LA VEGA, Juan Vicente; “José Ocaña Tejero, ‘El Sillero’, de Andújar. Gran artesano y mejor persona”, Jaén, lunes 13 de octubre de 2025, pág. 12.

https://enriquemoyafotografia.blogspot.com/

https://losromeros.wordpress.com/

Agradezco a su hijo Juan Carlos el haberme aportado algunos de los datos que aquí aparecen.

jueves, 30 de octubre de 2025

 

JUAN DE MORALES

(2ª mitad S. XVI - 1ª mitad S. XVII)


Poeta


        Buceando en el diccionario histórico español (empresa loable donde las haya) nos encontramos con este autor barroco que según Francisco Rodríguez Marín fue natural de Andújar. Es cierto que en una de sus composiciones dice haber venido al mundo a orillas del Guadalquivir: “No creas que mis versos, por ventura, / habrán de perecer como su dueño, / del Betis hijo y de su margen verde…”, pero seguramente manejaría más datos el ilustre investigador sevillano al margen de esta referencia al valle del río grande andaluz. Al parecer fue presbítero, ordenándose como tal en 1584. Posteriormente lo encontramos en Granada cursando Teología, obteniendo la licenciatura en 1600. Y poco más sabemos de su vida. 
 
 
(www.iberlibro.es)

 

         Su obra conocida tampoco es muy abundante. En total: cinco composiciones, cuatro de las cuales las encontramos en la fundamental Flores de poetas ilustres, compendio de la lírica que emanaba de la denominada escuela antequerano-granadina, antología que fue realizada por el poeta Pedro Espinosa en 1605. De esos cuatro poemas, el más celebrado es la égloga de Tirsis y Coridón donde, por cierto, vuelve a elegir al río Betis como escenario de esos amores bucólicos, propios de la literatura pastoril. La expresión poética está tachonada, como no podía ser menos, de referencias mitológicas, pero el grado de complejidad no llega a la poesía gongorina que irrumpirá después con fuerza. Es la única obra del andujareño que fue impresa una segunda vez: en el tomo I del Parnaso Español de Juan José López de Sedano (1768). 

 

Escena pastoril (Wikipedia)

 

        “Al señor de Guadalcázar” es una extensa composición laudatoria, donde de nuevo aparecen personajes mitológicos para engrandecer a quien ostentaba este señorío, en tierras cordobesas, con especial referencia a un tal Gonzalo, que podría ser Gonzalo Fernández de Córdoba y Biedma, a quien Enrique III le concedió por vez primera la preeminencia sobre esta villa en el siglo XIV. En el momento de la publicación del poema, el señor de Guadalcázar era Diego Fernández de Córdoba, quien conseguiría convertirse en el primer marqués de Guadalcázar en 1609. Para terminar, tenemos dos poemas de menor extensión: por un lado el soneto que comienza así: “Jamás el cielo vio llegar piloto”; de otro, la traducción de la oda décima del libro segundo de Horacio, en el cual aparece el tópico literario de la aurea mediocritas; es decir, alabar el permanecer siempre en un término medio, sin destacar ni arriesgarse: “Vivirás más seguro / si en alto mar, Licinio, no navegas, / y si al peñasco duro / de peligrosa playa no te llegas, / huyendo cautamente / la inclinación del ábrego inclemente…”.

 

(www.amazon.es)

        En 1611, Juan Antonio Calderón realiza otra compilación poética: la Segunda parte de las Fores de poetas ilustres de España. En ella aparece la quinta y última poesía conocida de nuestro autor, el “Himno a Nuestra Señora”, donde tras una extensa alabanza a la Virgen María, con referencias al Antiguo Testamento, se descubre que la divinidad ha intercedido para que la lluvia riegue los campos y, en agradecimiento, los devotos se comprometen a adornar su altar y sahumar su efigie. No me resiste a transcribir el poema completo y, dejando volar la imaginación, puede uno elucubrar conque estos endecasílabos bien pudieran estar dirigidos a la Señora de la Cabeza. Sin ir más lejos, en 1605 se aprobó por parte del Cabildo que la Morenita bajara a Andújar para realizar rogativas que trajeran consigo el final de la sequía.


¿Quién me dará la voz y el instrumento

para cantar, María, tu alabanza,

si le desmiente al vuelo el pensamiento?

Mas, pues que tu favor todo lo alcanza,

llegando a él, cual vid al olmo asida,

pondré dichoso fin a mi esperanza.

Tú fuiste, antes criada que nacida

erario donde estuvo el gran Tesoro

con que se rescató la humana vida;

Tú, sobre nubes recamadas de oro,

el sol en torno y a tus pies la luna,

estás sentada con el Dios que adoro.

De allí remedias la cruel fortuna

del hijo de Sión, porque a tu ruego

no puede haber dificultad alguna.

Y si vieras, la espada vuelta en fuego,

echar al Padre Adán de su regalo,

creo que le alcanzaras perdón luego.

No viera, a semejanza de hombre malo,

Jerusalén su Dios no conocido

colgado por mis culpas en un palo.

Si el pueblo de Israel casi vencido

el capitán asirio degollado

fue del asedio y cerco redimido.

Por Ti el linaje humano condenado,

vencido un capitán más poderoso,

fue del incendio eterno libertado

y tanto fue tu hecho más famoso

que el de la Santa Viuda, Virgen pura,

cuanto el contrario fue más poderoso.

Caminando Moisés en coyuntura

que el gran calor y sed en el desierto

entretenía el fin de su ventura,

de las entrañas de un peñasco yerto,

por orden del Señor, sacó una fuente,

con que resucitó su pueblo muerto.

Tú siempre, y más en la ocasión presente,

que la tierra de sed negaba el fruto,

con agua resucitas a la gente,

la cual agradecida, por tributo,

con voto se te obliga, de contento,

a no tener jamás el rostro enjuto.

Y por tu religión y sacramento

no se verá sin humo tu incensario

ni tu divino altar sin ornamento.

Lámparas encendidas de ordinario

tendrás, y colgarán a tu memoria

imágenes de cera en el sagrario,

y mis canciones cantarán tu gloria.



FUENTES:

TORRES LAGUNA, Carlos de; Andújar a través de sus actas capitulares (1600-1850). Jaén, IEG, 1981; pág. 39.

VALLADARES REGUERO, Aurelio; “Andújar en la literatura de los siglos de Oro (XVI-XVII). BIEG, 198, (julio-diciembre 2008), 139-164.

dbe.rah.es (Diccionario biográfico español de la Real Academia de la Historia).

martes, 30 de septiembre de 2025

 

CARLOS DE TORRES LAGUNA

(Arjona, 1904 – Andújar, 1971)

 

(Fotografía publicada en el último tomo de su Historia de Andújar)

 


Médico e historiador


    La historiografía local debe mucho a este médico arjonero, afincado en Andújar durante varias décadas, que tuvo una curiosidad innata por el pasado en general, y en especial por el de su ciudad de acogida. Con respeto, pero también con espíritu crítico de necesaria revisión desde los postulados actuales de la investigación histórica nos acercamos a los cinco títulos que englobó bajo el denominador común de “Historia de la ciudad de Andújar y de su patrona la Virgen de la Cabeza”. A saber: Iliturgi (1954), prologado por Antonio Alcalá Venceslada; Andújar cristiana (1956), con prefacio de Luis González López; La Morenita y su santuario (1961), introducido por el entonces obispo de Jaén, Félix Romero Mengíbar; Leyendas y tradiciones iliturgitanas (escrito en 1955 pero publicado en 1966), presentado por Ángel Cruz Rueda; y Andújar a través de sus actas capitulares 1600-1850, que vio la luz diez años después del fallecimiento del autor y cuya preparación corrió a cargo de su hijo, José Carlos de Torres Martínez. Todas estas obras se pueden encontrar en este blog, en formato pdf para su descarga.


    En el epílogo de este último título de su, digamos, pentalogía histórica andujareña, nos confiesa De Torres Martínez: “El conjunto de su actividad como médico y como historiador se sustenta en el idealismo que sintió siempre por la vida de los hombres, tanto coetáneos como antepasados, y que queda plasmado en sus escritos. De ahí su valor y la estima que despiertan por el esfuerzo que suponen de tantas horas de lecturas y de análisis, robadas muchas veces al sueño y al descanso. En un ambiente más bien escaso de fuentes, supo crecerse y suplir con entusiasmo la falta de una metodología más rigurosa ante los problemas técnicos que se le planteaban”.

 


 

    Seguimos a su hijo para perfilar la trayectoria vital de nuestro primer biografiado de esta nueva temporada: nació en Arjona un 9 de noviembre de 1904. Realizó el Bachillerato en Jaén y la carrera de Medicina en Madrid y Sevilla. Si eligió esta profesión fue imbuido por el ejemplo de su tío, el médico arjonero D. Mateo Laguna Serrano. En Andújar lo tenemos ya sobre 1933, adonde llegó para sustituir a D. Francisco Ramírez. Un año después contrae matrimonio con Luisa Martínez Navarrete. Parece que la afición por escudriñar el pasado de Andújar procede del hecho que un sobrino suyo, José Manuel de Torres Puentes, le entregó un ejemplar del “Terrones”.

 


 

    Poco a poco se fue implicando en la vida cultural de la ciudad, de tal manera que el 18 de abril de 1959 fundó el “Ateneo de Andújar”, en colaboración con D. Juan Obejo y D. Francisco Calzado. Unos años antes, en 1955, había sido nombrado consejero del Instituto de Estudios Giennenses. Implicado de manera clara en la conservación del patrimonio monumental de Andújar, no tuvo mucho éxito en esta empresa, sobre todo cuando la ciudad comienza a aumentar de población en la década de los sesenta y se cometen barbaridades como la destrucción de la judería para abrir la calle 12 de agosto. En “De la vieja Andújar que se va”, artículo incluido en uno de los libros citados al principio, entona un canto de cisne acerca de esa ciudad de calles estrechas y palacetes recoletos, destruidos por la especulación y la incultura. 

 

Emblema del Ateneo de Andújar

    Falleció en Andújar en la madrugada del 14 de agosto de 1971, tras una enfermedad que había surgido tres años antes.

    Como médico hay que reseñar, entre otros méritos, que fue socio fundador de número de la Sociedad Española de Radiología y Electrología Médica y de Medicina Nuclear, al igual que de la Sociedad Española de Historia de la Medicina. En su faceta como historiador cabe resaltar que fue académico correspondiente de la Real Academia de la Historia; de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba; socio fundador de número de la Asociación Española de Amigos de los Castillos de España, vocal de la Comisión Provincial de Monumentos de Jaén, etc. Por otro lado, nunca dejó de sentirse arjonero y, al margen de dedicar a su ciudad natal varios escritos, fue valí de avanzada de “Los Nazaritas” (agrupación de artistas y escritores de la ciudad de Arjona). Son numerosos los trabajos y artículos publicados acerca de la historia de Andújar, pero también de Arjona en revistas como Paisaje, Jaén, Ideal o Heraldo del santuario. Una de las vías de la ciudad andujareña que circundan el parque de San Eufrasio está dedicada a la memoria de Torres Laguna. En 1983 la Asociación de Amigos de la Historia de Andújar instauró los premios de investigación histórica con su nombre.


FUENTES:

QUIÉN; ¿Quién es quién en las letras españolas?. Madrid, INLE, 1973.

TORRES MARTÍNEZ, José Carlos de; “Epílogo a la obra local de un médico español”, en Andújar a través de sus actas capitulares (1600-1850). Jáen, IEG-Diputación provincial, 1981; pp. 12-15.

miércoles, 25 de junio de 2025

 Joyas bibliográficas de Andújar (XVI): Andújar a través de sus actas capitulares (1600-1850), de Carlos de Torres Laguna.

 

    Culminamos con esta entrega el escaneo de los cinco libros que dedicó el ilustre investigador arjonero, afincado en Andújar, y que intentaba repasar lo más granado de su ciudad de acogida: una pentalogía, si se nos permite la expresión, que englobó bajo el título general y muy significativo de "Historia de la Ciudad de Andújar y de su Patrona la Virgen de la Cabeza".  

    En realidad este último volumen vio la luz diez años después del fallecimiento de Torres Laguna, como homenaje del Instituto de Estudios Giennenses a uno de sus más destacados miembros y auspiciado por su hijo, el doctor José Carlos de Torres Martínez, a quien ya dedicamos una entrada en este blog. Podemos anunciar, de paso, que la primera referencia biográfica del próximo curso (el léxico profesional me traiciona) será para don Carlos de Torres Laguna.

    Mientras tanto, disfruten de este ímprobo esfuerzo de recopilación de lo más granado de las actas de las sesiones que nuestro cabildo celebró a lo largo de 250 años, donde se puede palpar a la perfección el día a día de nuestros antepasados.

    ¡Feliz verano! 

 

 

Enlace: https://drive.google.com/file/d/1djHFRPn4FR3fMezO3BeMbQVWtvUjgIWg/view?usp=sharing


jueves, 29 de mayo de 2025

 

MANUEL SALCEDO OLID

(? - 1668)


Historiador


    El pasado 6 de marzo tuvo lugar la presentación de una edición facsímil del Panegírico historial de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena, obra publicada en Madrid, en la imprenta de Julián de Paredes, en 1677, y debida a la pluma de Manuel Salcedo Olid. El ejemplar original llegó a manos de la institución municipal el año pasado y ha pasado a formar parte de los fondos de la biblioteca “Alcalá Venceslada”, a la vez que cualquiera puede consultarlo accediendo a la web de la concejalía de cultura del Ayuntamiento. Ya en 1994 la asociación de cronistas andaluces, el centro de estudios marianos que lleva el nombre del propio autor y la peña “El Madroño” dieron a la luz otra edición de esta joya del patrimonio histórico local. 

 

Portada facsímil de 2025

 

    ¿Quién fue Manuel Salcedo Olid? Nuestro biografiado de este caluroso mes de mayo fue un personaje importante en la Andújar del siglo XVII: alguacil mayor del Santo Oficio de la Inquisición, caballero capitular del Cabildo y diputado de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza. Vino al mundo en fecha aún desconocida para la historiografía local, fruto del matrimonio entre Juan Salcedo Notario y Jerónima del Villar. Casó con María Cacho de Quero, sobrina de Juan Cacho de Santillana y Mincoya, fundador del patronato de la casa cuna de la ciudad. Según se desprende de su testamento (descubierto por Jesús A. Palomino León) murió sin descendencia el 30 de septiembre de 1668, siendo enterrado al día siguiente en la capilla que poseía en el desaparecido convento de la Trinidad: concretamente la dedicada a Santa Catalina y Santa Inés. 

 

Portada facsímil de 1994

 

    La actividad municipal de Salcedo se atestigua consultando las actas capitulares, gracias a los extractos que en su momento hiciera Torres Laguna. Así nos lo encontramos ya en una reunión del cabildo el 14 de marzo de 1650 junto con Terrones Robles, el otro gran historiador durante la Edad Moderna en Andújar. Al igual que a este, a Salcedo Olid se le encomiendan funciones en las altas instancias, como lograr en 1665 que la ciudad pagara un donativo menor para la guerra en Portugal, algo que no pudo conseguir. En representación del Ayuntamiento, conseguirá ser nombrado alcalde por la vara de la cofradía de los hijosdalgos por la parroquia de San Miguel en 1663. En 1667 ya desaparecen las referencias a él en las actas, quizás por su avanzada edad y/o por una enfermedad grave.

Dedicatoria al obispo de Jaén
 

    No se le ha escapado al atento lector que la obra con la que hemos abierto esta reseña se publicó tras la muerte del autor, quizás por no encontrarse hasta entonces financiación para la misma o porque tal vez pensaba Salcedo Olid culminarla cuando llegó el final de su vida de manera abrupta. Lo curioso del asunto es que, en realidad, lo que tenemos en 1677 son dos ediciones, idénticas y ambas realizadas en la imprenta madrileña, pero dedicadas a dos personas diferentes: el obispo de Jaén, Antonio Fernández del Campo y Angulo, y el prioste de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Andújar, Fernando Antonio de Quero Escabias, caballero de la Orden de Santiago y caballero veinticuatro de la ciudad. Este Fernando de Quero aparece representado en el famoso cuadro que de la romería pintara Bernardo Asturiano, conservado en el museo del santuario. Además fue familiar de la esposa de Salcedo Olid lo que puede explicar que esté dedicado a él y que quizás él mismo costeara la edición máxime cuando había interés en la época para que el manuscrito no se perdiera. 

 

Retrato del obispo Angulo (iaph.es)

 

    El Panegírico es la primera obra dedicada íntegramente a la Virgen de la Cabeza, su aparición, historia y afamada romería, en un momento en que constituía una de las expresiones de devoción popular con más arraigo en España. Junto con el compendio que realiza Antonio Terrones Robles acerca de San Eufrasio como responsable de la llegada del Cristianismo a estos lares, y publicada veinte años antes, son las piedras angulares de la historiografía clásica de la ciudad. La influencia de ambas obras en los eruditos posteriores es innegable. De hecho, el libro de Salcedo fue la base de la Breve noticia del principio y sucesos de la Virgen de la Cabeza de Sierra Morena, compendiada del Panegírico historial que escribió y dio a la luz pública don Manuel Salcedo Olid, publicada en México en 1843, en la editorial de Luis Abadiano Valdés. En esta obrita se condensa de manera extrema todo lo narrado por el andujareño y se concluye con una novena, lo que indica la universalidad de la devoción a la Morenita. Por supuesto que la obra está lejos de la profunda investigación histórica que prevalece en la actualidad y ya en la revista Don Lope de Sosa, en 1918, recogían las palabras del padre Ángel V. Alonso sobre el Panegírico: “Gran parte de las noticias de esta santa imagen están tomadas de los falsos cronicones, defecto lamentable que se observa en casi todos los escritos históricos de esta provincia en el siglo XVII, y que conviene advertir, porque todavía en libros muy modernos se citan como buenas fuentes los malhadados cronicones”. No obstante, el propio vocablo “panegírico” nos remite no a la profundidad científica sino al elogio subjetivo, entonces y ahora.

 

Librito publicado en México en el siglo XVIII

 

    Escribió también nuestro paisano el Epílogo de la solemnísima y muy festiva translación de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Cabeza desde su prodigioso santuario de Sierra Morena a la iglesia mayor de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Andújar, para que la preserve del contagio con que Dios Nuestro Señor aflije esta Andalucía, que se dio a la imprenta en Jaén, en 1650. En este caso la dedica a D. Luis de Piédrola Serrano y Barrera, diputado de la Cofradía. Si en el Panegírico nos aparece el Salcedo Olid historiador, aquí muestra su sensibilidad literaria seleccionando una serie de piezas líricas de gran encanto, como unas quintillas que narran la aparición de la Virgen y que, según expresa nuestro biografiado, pudieran ser las más inmediatas a este hecho. Para José Carlos de Torres el poema quizás se podría fechar en el siglo XV y sería el texto literario más antiguo conservado que narra la leyenda. Del propio autor se incluye una canción que abre todo el poemario. Fue publicado en facsímil en 1995. Según Torres Laguna también escribió una Historia de Andújar y de sus santos, manuscrito que poseyó en su momento el marqués de la Merced y que desapareció sin poder haberse imprimido.

 

Facsímil del Epílogo

    El nomenclátor del callejero de Andújar, donde abundan denominaciones que nada tienen que ver con el devenir histórico y la realidad andujareñas, en este caso rinde tributo a uno de sus hijos insignes y le otorga el honor de darle nombre a la vía de salida de la ciudad hacia el camino viejo de herradura, en pos del cerro de la Cabeza.

 

Grabado interior del Panegírico

 


FUENTES:

CURIOSA, “Una curiosa historia de la Virgen de la Cabeza”, Don Lope de Sosa, 64 (abril 1918) p. 104.

FUENTES CHAMOCHO, Francisco; “Salcedo Olid, primer historiador de la Virgen de la Cabeza”, In edición Panegírico... realizada en Baena, Academia de cronistas de ciudades de Andalucía, el Centro de estudios marianos sobre Sierra Morena “Historiador Salcedo Olid” y la peña romera “El Madroño”, 1994.

GÓMEZ MARTÍNEZ, Enrique; “Salcedo Olid y su panegírico historial de Nuestra Señora de la Cabeza”, Diario Jaén Luz de Morenita, 25.04.2025, pp. 30-31.

TORRES LAGUNA, Carlos de; Andújar cristiana. Andújar, el autor, 1956.

TORRES LAGUNA, Carlos de; Andújar a través de sus actas capitulares (1600-1850). Andújar, IEG-Diputación provincial, 1981

TORRES MARTÍNEZ, José Carlos de; “D. Manuel Salcedo Olid, escritor de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena”, BIEG, 153 (1994) pp. 111-120.



jueves, 24 de abril de 2025

 

LOS ROMÁNTICOS


Grupo musical

(Facebook Fotos antiguas de Andújar)

 

    En plena efervescencia romera recordamos a este cuarteto musical que hizo las delicias de los devotos de la Virgen de la Cabeza hace ya unas décadas; aunque sus canciones, resistiendo los cambios en gustos y modas, se siguen escuchando de cuando en cuando sobre todo en la varias veces centenaria cita abrileña.

    El grupo aparece a finales de la década de los cincuenta y su estilo entronca con lo que vino en denominarse “músico-vocal”, que aúna calidad tanto en las voces, de tono suave y romántico (de ahí su nombre) como de los instrumentos. Lo conformaron Pablo Alcalde (guitarrista y compositor de muchas de las canciones), Alfonso Fuentes (laúd), José Colino (maracas) y Pedro Rodríguez (pandereta, palillos). Como curiosidad hay que indicar que el nombre inicial iba a ser “Los ruiseñores de Sierra Morena”.

    De Pablo Alcalde ya hablamos en este blog: compositor, poeta, persona de gran sensibilidad artística que comunicó su amor por la música a varias generaciones de andujareños. En cuanto a Alfonso Fuentes, hay que decir que formó parte del denominado “Cuarteto Iliturgitano” en la década de los cuarenta, igualmente como intérprete de laúd. Su hijo, Francisco Fuentes Chamocho, gran conocedor de la vertiente musical de Andújar, ha atesorado durante años multitud de grabaciones, en especial de temas romeros, que han dado su fruto, tanto en los artículos que estamos consultando para escribir este apunte biográfico como en el recientemente presentado Catálogo musical dedicado a la Virgen de la Cabeza y a la ciudad de Andújar, junto a Ramón Utrera Cardeñas.

 

(Diario Ideal Jaén, 22.04.1994)
 

    El cuarteto estuvo presente en cuantos actos benéficos se celebraron en Andújar en aquella época. Actuaron en varios actos y recitales provinciales, llevando además su arte a varios hogares a través de la radiodifusión: Radio Linares, Radio Jaén, Radio Andorra y La Voz de Madrid (siendo presentados en este último caso por el recordado Boby Deglané). Firmaron con la casa discográfica Hispavox y grabaron un disco en 1960, coincidiendo con los actos de la Recoronación o coronación de desagravio de la Virgen de la Cabeza. El trabajo fue reeditado en 1974, cuando aún el vinilo tenía vigencia plena y recoge cuatro canciones dedicadas a La Morenita: “Al Santuario” (con letra de Alfonso Fuentes y música de Pablo Alcalde), “La Rosa y la luna”, “Canto a la Virgen de la Cabeza” y “Mi sol de Andalucía” (en estos tres casos, con música y letra de Pablo Alcalde). Dicho disco llegó hasta la RTV francesa y se solicitó su actuación en directo. Su fama fue tal que incluso se barajó la posibilidad de una gira iberoamericana. El repertorio del grupo llegó a contar con unos cincuenta temas, boleros sobre todo.

 

 


 

Sus actuaciones comenzaban siempre con esta presentación, ideada por Alfonso Fuentes:

                                Somos tres hijos de Andújar

                                y uno más de Los Villares;

                                los cuatro somos de aquí

                                por un crisol de cantares.

                                Cantamos por afición

                                sin orgullo ni pereza,

                                solo al entonar queremos

                                rendir culto a la belleza.

                                Y decirle al mundo entero

                                que Andújar tiene majeza,

                                que no perdió los pinceles

                                ni el sello de su nobleza.

                                Y al decir al santuario

                                queremos decir grandeza;

                                cantando decimos: ¡Viva

                                la Virgen de la Cabeza!


    En abril de 1994 el Ayuntamiento de Andújar, a través de su concejalía de Festejos, le rindió un merecido homenaje, se le concedió el galardón especial de “romero del año” y se grabó un casette con los cuatro temas dedicados a la Virgen de la Cabeza. En el año 2003 se le dedicó una calle en la barriada de La Paz.

    Citamos textualmente las palabras de Francisco Fuentes Chamocho que son un inmejorable resumen de la corta pero fructífera carrera artística de “Los Románticos”: “era un grupo músico-vocal sencillo, modesto, que al igual que las estrellas, cuanto más buscan pasar desapercibidas en la oscuridad del cielo, más brillan. Escondían una gran sensibilidad, un volcán de amores en sus pechos y un buen nivel musical, en aspectos de voces e instrumentación”.



 



FUENTES:

FUENTES CHAMOCHO, Francisco; “Homenaje a Los Románticos”, Ideal, especial Romería de la Virgen de la Cabeza, viernes 22 de abril de 1994; página XIV.

FUENTES CHAMOCHO, Francisco; “Ensayo bio-bibliográfico sobre música y músicos en Andújar”, Historia de Andújar II, Andújar, Ayuntamiento, 2009; páginas 461-503.

 FUENTES CHAMOCHO, Francisco y UTRERA CARDEÑAS, Ramón; Catálogo musical dedicado a la Virgen de la Cabeza y a la Ciudad de Andújar. Andújar, los autores - editorial Madara, 2025.