domingo, 7 de julio de 2019

JOAQUÍN CRUZ SOLÍS
(1930)

(www.artesacro.org)
Restaurador de obras de arte y escultor.

Inmerso ya en la canícula y a punto de tomar un breve descanso para volver con nuevas biografías en septiembre, pido disculpas por haber faltado a la, hasta ahora, puntual cita de final de mes. Pero, a veces, el trabajo se te echa encima y es difícil estar al día en todo aquello que uno se propone.

Trabajador incansable y orgullo de nuestra tierra es nuestro biografiado, hijo del mancharrealeño Fernando Cruz Muñoz y la andujareña Joaquina Solís Jurado, que vino al mundo a orillas del Guadalquivir un 27 de enero de 1930.

Joaquín Cruz Solís es algo más que un “restaurador” como arriba se ha indicado para intentar resumir en breves palabras su categoría profesional. Él, junto con sus hermanos Antonio y Raimundo, e Isabel Pozas Villlacañas (esposa de este último) han constituido en el panorama de la conservación patrimonial española voces más que autorizadas que, ante todo, han brindado su buen hacer a las cofradías penitenciales, y en especial, a las de Sevilla capital.


Detalle de una de las manos de Jesús de Pasíón, durante
el trabajo realizado por los Cruz Solís
(www.iaph.es)


Fue profesor de la facultad de Bellas Artes de Madrid, director del Instituto Central de Restauración y jefe del departamento de escultura del Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte. A los Cruz Solís se debe, entre otros, el levantamiento del organismo que lleva por nombre Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, cuya sede principal tiene asiento en el antiguo monasterio de la Cartuja en Sevilla. Su hijo, Marcos Cruz-Solís Casado (Madrid, 1965) sigue la estirpe familiar.

Joaquín, Antonio y Raimundo Cruz Solís en plena labor
de restauración de la talla de "El Cachorro"
(www.abc.es)

Su currículum apabulla por las intervenciones llevada a cabo. En Sevilla: Cristo de la Cofradía de la Quinta Angustia (1984), Cristo de la Buena Muerte (1985 y 1994), Cristo de la Fundación (1988), Cristo del Museo (1991), Jesús de Pasión (1996), etc. No obstante, se han ganado a pulso la fama de ser los “doctores” del Señor de Sevilla, Jesús del Gran Poder, siendo los responsables de dos importantes restauraciones: en 1983 y 2006. Pero ya a principios de la década de los setenta el equipo de los Cruz Solís logró recuperar para el patrimonio cofrade y andaluz al Cristo de la Expiración, popularmente conocido como El Cachorro, tras el incendio que sufrió el templo en 1973 y que calcinó por completo a la antigua Virgen del Patrocinio. Los méritos adquiridos después de tanta dedicación han motivado varios reconocimientos: la petición de la Medalla de Andalucía encabezada por la Hermandad de Los Negritos; la dedicación de un plaza denominada “Hermanos Cruz Solís” tras la basílica del Cachorro, en Triana; y el galardón del “llamador” que les concedió Canal Sur Radio en 2007.

Detalle del rostro de Jesús del Gran Poder
antes de la restauración de 2006
(www.lahornacina.es)


Fuera de Sevilla, hay que destacar la restauración de todas las imágenes de la Cofradía de “El Abuelo” de Jaén, Nuestra Señora de África de Ceuta, Cristo de la Caída de Úbeda, Nazareno de Puente Genil, Cristo de la Columna de Priego de Córdoba, Virgen del Mar de Almería, etc.

FUENTES:

VARIOS, Jaén, Sevilla, Gever, 1979; Tomo I.

ABC, 13 de enero de 1997




No hay comentarios:

Publicar un comentario