lunes, 29 de junio de 2026

  

JUAN MANUEL SOLÁS LÓPEZ

(1885-1936)

 

(Del libro Escritos de Juan Manuel Solás)

 

Cartero

Mártir por la fe


    El pasado 13 de diciembre de 2025 tuvo lugar en la catedral de Jaén el acto de beatificación de 123 mártires de la diócesis jienense, todos ellos ejecutados por su pertenencia a la iglesia católica en los inicios de la Guerra Civil del 36 al 39. De ellos, doce residían en Andújar: once sacerdotes y un laico. Nos detenemos hoy, para cerrar el blog antes del descanso veraniego, en este último, por varios motivos: aunque todas las muertes fueron arbitrarias e injustas, llama la atención que fuera eliminado por la sencilla razón de confesar públicamente su fe; que los milicianos que le dieron muerte tuvieran que ser conminados a ello, bajo amenazas de ser acusados de traición, ya que no entendían qué mal hacía a la República un sencillo cartero de modales educados y trato afable; y por fin, he de confesar que me siento agradecido al familiar que, amablemente, me regaló el librito que bajo el título Escritos de Juan Manuel Solás López, mártir del siglo XX de la diócesis de Jaén, han publicado sus descendientes. Además, como indica el sacerdote y escritor Juan Rubio, la “memoria histórica” debe recoger también el relato de estos hombres y mujeres que derramaron su sangre por su ideología religiosa, en aquellos aciagos días que nunca más han de repetirse, sobre todo cuando ciertas posturas y discursos parecen acercarnos peligrosamente a esa época.

 

(www.diocesisdejaen.es)

 

     Juan Manuel nació en Andújar el 11 de junio de 1885, año singular para la vida religiosa de la ciudad, ya que supuso la constitución de la primera sección de Adoración Nocturna de la provincia de Jaén en la ciudad andujareña, un colectivo al que perteneció nuestro biografiado de manera activa. Se casó el 3 de septiembre de 1910 en la parroquia de San Bartolomé Apóstol con Rosalía Lara Mármol. Un año antes ya ejercía la profesión de cartero; su padre fue sereno. Del matrimonio nacieron varios hijos: Josefa, Luis, José, Antonia, Francisco, Rosalía; y Juan y Agustín, fallecidos, el primero a los dos años y el segundo a los pocos meses de nacer. Sus familiares y conocidos siempre destacaron de él su carácter próximo, algo normal en el caso de quien repartía el correo diariamente y trataba con todos sus convecinos, a los que conocía. Su fe era de gran convicción: al margen de pertenecer a la Adoración Nocturna Española, tenía una gran relación con la comunidad de monjas capuchinas (curiosamente, un cuñado suyo perteneció a esta congregación: fray Joaquín María de Andújar) y con los padres Paúles. De hecho, cuando estalló la guerra, ayudó a algunos de ellos a huir de la ciudad vestidos de paisano.


     Se dice que escribía en revistas católicas, pero lo que nos ha llegado hasta nosotros es un par de escritos publicados en el semanario local El Guadalquivir: en uno de ellos recuerda los actos conmemorativos del VII centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza; el otro, de 1927, y que reproducimos aquí, está dedicado a su hijo Paquito el día de su primera comunión. En el librito antes citado, al margen de estos dos escritos, sus descendientes han tenido a bien incluir una crónica que escribió Solás en 1917, donde glosa la bajada de la Morenita a Andújar con motivo de la visita de Alfonso XIII a la ciudad el año anterior. En este relato se muestra como el gran devoto que era hacia su patrona, a quien, por cierto, portó cuando llegó a Andújar en 1909 para ser coronada, momento que se inmortalizó en el popular sitio conocido como la Pontanilla, justo la barriada donde había nacido Juan Manuel.

(Semanario El Guadalquivir, Andújar, 1927)

 

    Su implicación religiosa fue lo que determinó que fuera detenido un día cuando repartía el correo por el Peso de la Harina, concretamente el 14 de octubre de 1936. Esa misma noche fue fusilado por unos milicianos en el cruce de la carretera de Villanueva de la Reina con Madrid. Indagaciones realizadas por Juan Rubio muestran cómo, en principio, quien debía ser asesinado era su hijo Paco, tal y como le confesó un miliciano, amigo suyo. Él rezó para que fuera borrado su nombre y, en su lugar, que apareciera el suyo, tal y como ocurrió. Según testimonio de uno de los asistentes al crimen, murió perdonando a aquellos que lo mataban. Días después, a la viuda y a los huérfanos les fueron entregados algunos objetos personales de Juan Manuel, entre ellos, un crucifijo mutilado quizás por una de las balas y manchado de sangre. Su cuerpo jamás fue encontrado. 

Juan Manuel fotografiado con su familia (www.ecclesia.es)

 

    Volvemos a Juan Rubio para hacer relación de los otros once asesinados entre el 15 de agosto y el 17 de octubre de 1936, y que forman parte de los beatificados por el papa León XIV:

- Ildefonso Galán Cruz (Baeza, 1873 – Andújar, 15.08.1936), párroco de San Bartolomé.

- Agustín González Lara (Andújar, 04.04.1871 – 25.08.1936), capellán del convento de MM. Capuchinas.

- Antonio Romeu Collado (Andújar, 15.01.1882 – 14.09.1936), coadjutor de San Bartolomé.

- Francisco Javier Bellido Aragón (Andújar, 03.12.1882 – 24.09.1936), párroco de San Miguel.

- José Bellido Aragón (Andújar, 02.12.1887 – 24.09.1936), capellán del hospital municipal.

- Pedro Solís Rodríguez (Marmolejo, 19.08.1886 – Andújar, 26.09.1936), párroco de Santa María.

- José Manuel Lemus Garzón (Andújar, 24.02.1866 – 11.10.1936), capellán del convento de MM. Mínimas.

- José García Navarro (Andújar, 15.12.1867 – Andújar, 11.10.1936), ex rector del santuario de la Virgen de la Cabeza y adscrito a la parroquia de San Bartolomé.

- Manuel Medina de la Torre (Andújar, 21.07.1880 – Andújar, 11.10.1936), coadjutor de San Miguel.

- Manuel Ramírez González (Linares, 26.07.1902 – Andújar, 12.10.1936), coadjutor de Santa María.

- Juan de Dios Manjón Lombardo (Jaén, 1875 – Andújar, 17.10.1936), coadjutor de San Miguel.

 


 

    También reseña Rubio Fernández a otros dos sacerdotes, naturales de Andújar, que han entrado en el grupo de beatificados:

- Manuel Molina Estepa (Andújar, 22.06.1878 – Linares, 18.09.1936), párroco de San Francisco de Linares.

- Juan Martínez Sánchez (Andújar, 13.08.1871 – Jaén, 1938), coadjutor de la parroquia de Jamilena y capellán de la ermita de San Francisco de la misma localidad.


    Ya gozaban de este reconocimiento por parte de la iglesia de Roma tanto el capuchino andujareño fray Bernardino de Andújar como los tres religiosos trinitarios de la comunidad del santuario (los padres Prudencio de la Cruz, Segundo de Santa Teresa y Juan de Jesús y María). Aún quedan otros andujareños que murieron en esas sangrientas jornadas por las mismas causas, pero sin causa abierta o con escasez de datos: los sacerdotes Ramón Pérez de Vargas y Quero, Juan José Lombardo, Manuel Moreno y Ricardo Cazalla; el seminarista Juan Agudo y los laicos Eduardo Bellido, Domingo Solana y José Puentes.



FUENTES:

OSERO, Fran; “Mártires de Jaén: la historia de amor de Juan Manuel Solás”, revistaeclesia.es (13.12.2025).

RUBIO FERNÁNDEZ, Juan; Testigos del Amor Crucificado. Doce mártires de Andújar por “odio a la fe” (15 de agosto – 17 de octubre de 1936). Andújar, el autor, 2025.

SOLÁS LÓPEZ, Juan Manuel; Escritos de Juan Manuel Solás López, mártir del siglo XX de la diócesis de Jaén. Andújar, familiares de J. Manuel Solás, 2025.




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