martes, 18 de febrero de 2014

JOSÉ MARCHÁ
(JOSÉ RODRÍGUEZ CARMONA)
(1950)

(Tomado de su página web: www.josemarcha.es)


Pintor

Aunque nació en Andújar un doce de octubre de 1950, a los tres años ya lo tenemos en Arjonilla, tierra donde la alfarería y la cerámica de la zona arraigó con fuerza y sigue teniendo mucho protagonismo en la actualidad. Justamente, por el contacto con el barro vidriado nacería su vocación artística. Según aparece en su biografía oficial, a los doce años le regalan material para pintar al óleo y así conseguir dar forma a todo lo que bullía en su interior. A los dieciocho aterriza en Madrid, dispuesto a encontrar un hueco en el panorama de la pintura nacional. Al margen de imbuirse del arte de los grandes en el Prado, entra en contacto con el acreditado marchante Arnot, que le abre las puertas de América, a cuyos coleccionistas, desde entonces, llegarán regularmente sus lienzos rodeados ya de un prestigio internacional. Pero, antes de eso, hay que reseñar su encuentro decisivo con Nanita Kalachnikoff (una de las más fieles amistades con que contó Salvador Dalí). 

"Membrillo tras la lluvia"
 

Afincado en la costa del Sol, José Marchá tiene en su haber un sinfín de exposiciones. Cabría citar las de Kebila (Tetuán), la madrileña Galería Durán, la Sala Miramar de Málaga, la Galería Saanen (Gstaad, Suiza), la Galería Triángulo (París), Galería Sokoa (Madrid), el Marbella Club, la Galería El Bollander (Palm Beach, Estados Unidos), etc.

"Mujer de Marrague"

Sus obras se pueden admirar en varias colecciones particulares como las de los marqueses de Engloffteing (Alemania), la de los marqueses de Paul-Larios (España), el príncipe iraní Abbdelah (Francia), los marqueses de San Damián (Londres), la afamada colección Thysen; así como en diversos museos e instituciones: ACAF de Melbourne, The Spanish Institute de Nueva York, el palacio de Lebrija, etc.


"Flor de azahar"

De él decía hace unos años el literato Fernando Quiñones: “La pintura de Pepe Marchá nos gana en directo y a gusto, como un beso en la boca. Su rotunda energía de diseño y color no excluye una delicadeza esencial e inocente; sabia también, ya que el arte mejor es siempre una misteriosa, indecible suma de intuición y saber de espontaneidad y técnica”. Decía también entonces el recordado novelista que Marchá se aleja de los vaivenes de las modas pictóricas para crear un arte atemporal. En la misma línea están estas palabras de María de Juan: "El paso del tiempo y la transformación de la discusión en torno al arte se ha encargado de demostrar la gran pertinencia de trabajos que, como el suyo, plantean una pintura atemporal, independiente de categorías vanguardistas”.

"Chapapote"
 

 


FUENTES

Catálogo exposición de José Marchá en las salas provinciales de la diputación de Jaén. Jaén, Diputación, 1999.

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