jueves, 23 de abril de 2020


JOSÉ MARÍA GALLO MOYA
(1906 – 1977)

(Tomado de www.cofrades.sevilla.abc.es)



Escritor

En vísperas de la gran cita serrana, que este año solo podrá vivirse en la obligada lejanía a la que nos obliga el confinamiento por la alarma sanitaria, queremos rendir homenaje desde este blog a la figura de este tosiriano, autor de la ya inmortal letra “Morenita y pequeñita”, auténtico himno oficioso de la devoción hacia la Virgen de la Cabeza.

(Tomado de www.cofrades.sevilla.abc.es)

Su padre, el teniente coronel Juan Gallo Núñez, era malagueño, de ahí que viera la luz nuestro poeta en la capital de la costa del Sol, un 17 de agosto de 1906. Su vinculación con la provincia jienense le viene por su madre, Cecilia Moya Salazar, natural de Torredonjimeno. Realizó sus primeros estudios en Málaga y el Bachillerato en el instituto Aguilar y Eslava de Cabra (Córdoba). El temprano fallecimiento de la madre hace mella en el niño José María, que contaba entonces con siete años de edad. El padre es trasladado a Canarias y allí inicia Gallo Moya la carrera de Derecho, en La Laguna (Tenerife). Con diecisiete años participa en la guerra de África. A los veinte años de edad se asienta en Torredonjimeno, donde conoce a Asunción Moya, prima hermana de su madre, con la que contrae matrimonio en 1934, unión de la que nacerían seis hijos.

(Tomado de www.fnac.es)


Debido a sus ideas políticas y sus creencias religiosas, es encarcelado al estallar la guerra civil, primero en Torredonjimeno y después en Jaén. Allí se produce el hecho que trae a este autor a nuestro blog: alguien, al parecer natural de Andújar, le pide una composición poética dedicada a la Virgen de la Cabeza, aunque hay quien afirma que fue el joven músico alcaudetense Miguel Rivera de la Rosa. En cautiverio, y sin conocer ni la fiesta romera ni el santuario, y guiándose por las indicaciones que le dieron, dio a la luz el poema “Morenilla y pequeñita”, cuyo diminutivo inicial se asimiló al segundo poco después, quizás buscando un ritmo más idóneo o una facilidad en la memorización de la letra. La música fue compuesta por Rivera de la Rosa, desafortunadamente fallecido en aquellos aciagos días, con arreglos posteriores del maestro José Sapena Matarredona. La intercesión de cierta persona hizo que José María Gallo se librara de ser uno de los que sufrieran el fatal destino del llamado “tren de la muerte”.

(Tomado de www.virgendelacabezaencatalunya.com)


Al acabar la guerra civil, vuelve a Torredonjimeno y trabaja como funcionario en el ayuntamiento de su localidad, pues siempre la sintió como suya y en cuya vida cultural y religiosa se integró hasta el último momento de su vida. Ejemplo de ello lo tenemos en la labor desarrollada a la hora de recuperar imágenes y enseres de la Semana Santa tosiriana, vapuleada por el hecho bélico. Su amistad de juventud con el imaginero, también malagueño, Francisco Palma Burgos, hizo que consiguiera para Torredonjimento la talla de Jesús Preso, que el escultor tenía en su taller sin un destino claro. Colaboró en la reorganización de esa cofradía y ocupó cargos en su junta de gobierno. Su vinculación con la Semana Santa local se patentiza también en la composición de numerosos poemas religiosos pasionistas y saetas, y en el pregón que pronunció en el año 1959.

(Tomado de elblogdeCassia.blogspot.com)


Su afición a la escritura ha dejado para la posteridad numerosos artículos y poemas en diversas revistas, sobre todo de Torredonjimeno, pero también obras mayores, entre las que cabe destacar sus poemarios: La hospicianita (1933), Caballero prisionero (1940), En mi torre I, En mi torre II, Pequeña lira, Amado vagabundo, Maravilla, etc. También fue autor de una obra de teatro, Entre madrugada y alba, estrenada en 1948-1949 y reestrenada diez años después. Se destaca también Rapsodia de amor y luz: charla (1956), los himnos dedicados a las Vírgenes de Tiscar y de Consolación, numerosos villancicos y guiones radiofónicos para Radio Torredonjimeno que llevaban por título Café a las tres. Por desgracia, vivió la muerte de una de sus hijas, Cecilia, a la que dedicó un sentido libro de poemas: Ceci.

(Tomado de cofrades.sevilla.abc.es)


Falleció en Jaén el 26 de septiembre de 1977, curiosamente el día en que la Iglesia festeja a los santos Cosme y Damián, patronos de Torredonjimeno, para los que también compuso un himno. En 1995, la casa municipal de su ciudad de acogida le dedicó un emotivo homenaje, al igual que Andújar un año después.

He aquí la letra original que tanto emociona a los devotos de la Virgen de la Cabeza, tal y como fue publicada por vez primera en su poemario Caballero prisionero (1940):

Morenilla y Pequeñita”
(La Virgen de la Cabeza)

Morenilla y pequeñita
Lo mismo que una aceituna.
Una aceituna bendita.

Morena de luz de luna.
Meta del jienense anhelo.
Bronce de carne divina.
Escultura en barro santo.
Un chocolatín del cielo
Envuelto por la platina
Del orillo de su manto.

Es la ermita,
Reja que su marco aroma
Entre jaras de la sierra,
Una cita
Colgada entre cielo y tierra,
Morenilla y pequeñita
La Virgen su gracia asoma
Entre el joyal que la encierra.

Morena de luz de luna.
Desde el olivar del cielo
Que en ramón de astros se encierra,
Cayó una aceituna al suelo,
Rodó y se paró en la tierra.

Morenilla y pequeñita
¡Una aceituna bendita!



FUENTES:

CHICA, Fernando; “José María Gallo”, www.cofrades.sevilla.abc.es (31.01.2010).

LIÉBANA, José; “El autor de la letra de `Morenita y pequeñita´: José María Gallo Moya: el hombre y el poeta”, www.cofrades.sevilla.abc.es” (07.02.2010).





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