lunes, 24 de agosto de 2015

FRANCISCO TRIGUEROS ENGELMO
(1892 – 1960)

(De Andújar en el recuerdo, tomo II)

Periodista. Escritor.


En este mes de connotaciones tan marianas para Andújar queremos recordar la figura del que fuera iliturgitano por los cuatro costados, gran devoto de la Morenita y primer cronista oficial de la ciudad. Su padre, Francisco Trigueros Palomino, fue alcalde en dos ocasiones (1915 y 1918) por el partido conservador. El hijo va a heredar la ideología paterna y también participará en la política local como concejal y teniente de alcalde (1917-1923). En la década de los años diez, dentro del agitado panorama político nacional, Trigueros Engelmo fundó diferentes periódicos de vida más que efímera, como era habitual en la prensa de entonces: La Crónica (1912), La Verdad (1913), Iliturgis (1913), El Popular (1914), El Defensor de Andújar (1917)... También fue redactor del diario Informaciones (1928), en Madrid y consiguió entrevistar al comandante Franco para El Guadalquivir en ese mismo año. Igualmente fue corresponsal del semanario deportivo Marcador.

(De www.todocoleccion.net)


Su tarea profesional, no obstante, se centró en la docencia que alternó con su vocación literaria. En su obra tienen cabida tanto la poesía como el teatro cómico, pasando por biografías como la dedicada a Prado y Palacio, según recoge la revista Don Lope de Sosa en 1920. La primera creación suya de la que tenemos noticia es Isabel, comedia dramática en dos actos y en prosa, publicada en 1911. Fue estrenada en Buenos Aires, al igual que La flor de la calle y El puesto de la alameda, esta última de 1914. El 3 de marzo de 1928 se representó en Andújar la comedia La idea salvadora. De 1936 es Las comunistas, subtitulada como “travesura picaresca femenina” y que, en realidad, se trata de una revista musical cuyo libreto es de Trigueros. En ese mismo año, la editorial Cisne de Barcelona le publica Las mujeres de Landrú, teatro frívolo. 

Hasta nuestro conocimiento ha llegado un manuscrito fechado en 1913 con el título Las mujeres galantes (zarzuela cómica en un acto). En la parte inferior de la portada el autor escribió: "Madrid, Sociedad de Autores", el espacio reservado al compositor está aún vacío, y presenta en todas sus páginas el sello de periódico La verdad.

(De www.todocoleccion.net)


En 1921, en la andujareña editorial La Puritana, vería la luz Rumores de zambra, colección de cantares que fueron prologados por Narciso Díaz de Escovar. No obstante, su contribución poética más perdurable será por siempre la letra del himno del VII centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza, a la que le pondría música el maestro José Alonso en 1927:

¡Viva la Virgen de la Cabeza,
que ha siete siglos se apareció
en lo más alto de nuestra Sierra
a Juan de Rivas, pobre pastor!

¡Viva la Virgen de la Cabeza,
que a Juan de Rivas se apareció,
y que, amorosa, para su alcázar
en nuestra tierra sitio eligió!

Mira amorosa, Madre querida,
al pueblo amante que de Ti en pos
tan solo vive para adorarte
y consagrarte todo su amor.

Bajo tu manto nos acogemos,
¡Virgen Purísima! ¡Madre de Dios!
Que no nos falte tu luz divina;
sé nuestro puerto de salvación.

¡Viva la Virgen de la Cabeza,
de nuestro pueblo soberana,
que a fe llamara de Juan de Rivas
con voz potente de una campana!

¡Viva la Virgen de la Cabeza,
faro brillante que el bien nos guía,
la que protege, la que embelesa,
la que es orgullo de Andalucía!


(De www.todocoleccion.net)



Su ideología política es muy evidente en obras como Asturias por la libertad (1936), Cortés, héroe y mártir (1951) y La Virgen de la epopeya (1948), uno de los títulos más destacados de la abundante bibliografía que, tras la Guerra Civil, glosó el sitio del santuario desde la perspectiva del régimen franquista. El mundo del toreo también le atrajo: en 1947 publicó La tragedia de Manolete y dos años después, Litri, el torero de las proezas.

(De www.todocoleccion.net)


Su vinculación con el devenir de la ciudad es absoluta: a lo citado con anterioridad, habría que añadir que participó en la Semana Social de Andújar de 1926, que estuvo involucrado lógicamente en los actos del centenario y que incluso tuvo un papel destacado en la resolución del conflicto que surgió entre las dos bancas de música de la ciudad (“La Primitiva” y “La Nueva”) en 1928.


FUENTES:

Andújar”, Jaén, pueblos y ciudades, 17, (1997), p. 336.

CHECA GODOY, Antonio; Historia de la prensa jienense (1808-1983). Jaén, Diputación, 1986.

HISTORIA, Historia de Andújar II. Arquitectura. Escultura. Pintura. Costumbres y tradiciones populares. Literatura. Poesía. Música. Andújar, Ayuntamiento, 2009.

PÉREZ GARCÍA, Luis Pedro; Andújar 1900-1936. Monarquía, Dictadura, República. Jaén, IEG, 2005.

UTRERA ÁLVAREZ, Diego R.; Andújar en el recuerdo... Tomo 2: Andujareños ilustres, mapas y documentos. Andújar, Plaza Vieja, 2011.

Revista Don Lope de Sosa.

Revista Paisaje.



jueves, 23 de julio de 2015

PEDRO MANUEL ACUÑA Y ESPINOSA DE LOS MONTEROS
(1834 – 1903)


Político, escritor


Pedro Manuel María del Carmen Simeón de Acuña y Espinosa de los Monteros vino a este mundo el 18 de febrero de 1834, siendo bautizado ese mismo día en la parroquial de San Miguel. Tras semejante retahíla de nombres y apellidos ilustres encontramos a uno de los vástagos del matrimonio formado por Luis María de Acuña y Camila María Espinosa de los Monteros, de fuerte raigambre en la cercana localidad de Baeza por la rama paterna, y representante de la oligarquía local; de aquella que durante el siglo XIX y buena parte de la centuria siguiente se introduciría en las estructuras políticas de la nación para que pervivieran sus ancestrales derechos. Su gran valedor, en este sentido, fue ni más ni menos que el general Serrano. Ya en 1866 es síndico del ayuntamiento de Andújar por Unión Liberal y dos años después, el 29 de septiembre de 1868, preside la la junta de gobierno que se constituirá en la ciudad tras la caída de Isabel II. Desde Madrid lo reclaman para ser gobernador civil y a partir de ese momento comenzará una meteórica carrera política.

El duque de la Torre: general Francisco Serrano Domínguez,
gran valedor de don Pedro Manuel Acuña.
(www.wikipedia.org)


En 1869 es nombrado gobernador de Toledo y de Sevilla en 1871. A partir de ese año es promocionado como diputado a Cortes y formará parte del Congreso durante cinco legislaturas, por la provincia de Jaén (representando, sucesivamente, a las circunscripciones de Baeza, Martos y La Carolina). Su actividad como diputado se prolonga desde el 24 de enero de 1872 hasta el 26 de febrero de 1898. Durante esa larga etapa de su vida, Acuña ocupará los siguientes cargos: en 1874, director general de Beneficiencia, Sanidad y Establecimientos penales; con Sagasta alcanza la dirección general de Agricultura, Industria y Comercio (1881); y con Romero Robledo entró a formar parte como vocal del Consejo Superior de Filipinas, hasta su disolución.

Su dilatada trayectoria pública le valió ser nombrado gentilhombre de Cámara sin ejercicio del rey Amadeo I, obtener la gran cruz de Isabel la Católica y ostentar el título de comendador de la Orden de Carlos III.

En el terreno más personal, casó el 5 de enero de 1860 con Elvira Pérez de Vargas González de Castejón, de cuyo matrimonio nacieron seis niñas y un niño. Era primo de la afamada escritora Rosario de Acuña y Villanueva.

La corredera Capuchinos en el siglo XIX retratada por la cámara
de Arturo Cerdá.
(andujarhistorica.blogspot.com.es)


Si nos alejamos de su perfil profesional, nos encontramos con un andujareño amante de las tradiciones locales. De esa manera, a él se le atribuye la Loa de la aparición de la Virgen de la Cabeza (1885) que fue acabada por su hija Camila. Dicha obra fue representada por vez primera en noviembre de ese año en el salón de la casa familiar, en el número 8 de la corredera Capuchinos, con motivo de la bajada de la Virgen. Se volvería a representar en 1909, el año de la coronación canónica de la imagen. No se olvidó nuestro biografiado de sus raíces baezanas y también es suya una Loa a la Virgen del Alcázar, de Baeza. Igualmente escribió la obra de teatro en verso De este agua no beberé, en tres actos; y la obrita Carolina (en un acto) representada en Andújar por Rafael Calvo y publicada en La Violeta (publicación local) en 1878.

Primer número de Cádiz.
(Extraído del artículo de Contreras Gila).


Fue asiduo colaborador de la revista Cádiz, que fundara y dirigiera Patrocinio de Biedma, donde publicó composiciones poéticas. También encontramos su firma en El Canipé, La Ilustración Española y la ya citada publicación andujareña La Violeta. Fue autor de apólogos morales y políticos, epigramas y otros poemas.

Falleció en Madrid el 28 de septiembre de 1903.


FUENTES:

BATISTA QUADROS, María de Fátima, Quadros: sua alma e sua gente nos caminhos da história. Río de Janeiro, Editora Frutos, 2008.

BORREGO TOLEDANO, Andrés; “Obras divulgativas de la devoción a la Virgen de la Cabeza en la segunda mitad del siglo XIX”, BIEG, 202, (2010), 11-24.

CABALLERO VENZALÁ, Manuel, Diccionario bio-bibliográfico del Santo Reino. Tomo I. Jaén, Diputación, 1979.

CONTRERAS GILA, Salvador; “Escritores giennenses en Cádiz”, BIEG, 150, (1993), 215-236.

PÉREZ GARCÍA, Luis Pedro; Andújar y el largo siglo XIX. Andújar, IES “Ntra. Sra. de la Cabeza”, 2000.




jueves, 11 de junio de 2015

PEDRO PALENCIANO RUIZ
(1931 - 2018)

(www.retabloceramico.net)

Pintor, ceramista.

Voy a comenzar esta reseña biográfica diciendo algo tan simple como que me gusta la cerámica de Palenciano. Así, sin más, sin andamiaje retórico, sin acudir a ninguna autoridad en la materia. Desde niño, el dibujo de Pedro Palenciano Ruiz me ha hecho sentirme muy cómodo, muy en sintonía con todo aquello que allí se representaba, y me ha acompañado allá por donde fuera. Pues si acudía con mi familia al torno del convento de Jesús María, allí que estaba el milagro de S. Francisco de Paula cruzando el estrecho de Messina sobre su capa. ¿Autor?: Pedro Palenciano. Cuando flanqueba el amplio zaguán de la Casa de Cultura, me saludaba ese prodigioso retablo cerámico dedicado a la romería, situado hoy en la fachada de la concejalía de festejos. Y de nuevo, el autor: Palenciano. Y cuando había que hacer cola en la Caja Rural para pagar algún recibo, me entretenía con los dibujos que decoraban la pared de esa entidad bancaria, salidos de la mano, por supuesto, de Pedro Palenciano. Seguir el rastro de nuestros artistas es tarea ardua pero plenamente satisfactoria. Y así, descubrir un Bartolomé Herrera en la plaza de los Jardinillos de Jaén o unas láminas de Luis Aldehuela en un perdido mesón de Pontones suponen algo equiparable a que durante unos años la imagen del San Roque que hiciera Palenciano para Siles custodiara la entrada de la cochera donde guardaba mi vehículo. Pedro Palenciano Ruiz, pues, me acompaña allá donde voy.

San Roque. Siles.


Dicho esto, vamos a los datos: nacido el 7 de mayo de 1931, heredó de su madre el gusto por el modelado en barro y de su padre las dotes pictóricas. Fue alumno además del mítico maestro ceramista Manuel Jiménez.

Su formación artística corre paralela a sus estudios como perito mercantil, que inicia en 1949. Dos años después obtiene, por oposición, plaza en el Banco Hispano Americano, en la oficina principal de Granada. Después, pasaría a la de Andújar donde permanecería hasta su jubilación.

En 1953 ingresa en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos y Bellas Artes “Santa Isabel de Hungría” de Sevilla. En 1962 nos lo encontramos en la Alliance Française de París para mejorar el idioma y de paso completar su formación artística con las corrientes y tendencias del momento. 1961 es el año de su primera exposición de pintura, en Andújar, patrocinada por el Ateneo y donde es presentado por Fernando Mesa. A partir de 1965 comienza a trabajar para las barcelonesas Galerías de Arte Tecinsa, del marqués de Monreal. A finales de la década de los sesenta es cuando comienza la realización de los murales cerámicos que tanta fama le han dado: el primero, por cierto, para la cafetería de la estación de autobuses de Jaén (1969).

S. Juan Bautista de La Salle. Andújar.


De 1972 son dos grandes murales para el Ministerio del Ejército de Madrid y para el Regimiento de Infantería mecanizada. También realiza otros dos para las comunidades de los Maristas de Jaén y Málaga. En 1975 se convierte en el primer ceramista de la Península que expone en las Canarias, concretamente en la sala de la Casa Colón. De 1995 a 1996 lo vemos trabajando para la urbanización “Playa Marina” de Benalmádena. En 2009 participó en la remodelación de la parroquia de la Divina Pastora de Andújar.

Mural cerámico en la zona del bulevar
de Jaén.

Ha montado exposiciones en Córdoba, Jaén, Málaga, Madrid y Sevilla. Entre sus premios, cabe citar el diploma y premio del ayuntamiento y Cámara de Comercio de Andújar (1965), la primera medalla en la especialidad de cerámica de la Agrupación sindical de Bellas Artes (1970), la mención especial y diploma de artesanía andaluza de la Consejería de industria y energía de la Junta de Andalucía (1980) o el diploma y premio a su obra en murales cerámicos otorgado por la Casa de Cultura de Andújar (1982).

San Nicasio. Priego de Córdoba.


En 1962 recibió el segundo premio del concurso de carteles de romería y fue cartelista de la misma en ese año, el siguiente y 1998. También a él se deben los carteles de las fiestas de Bailén de 1963 y 1973, y el de San Eufrasio de 2003.

Cartel Romería 1998 (www.andujar.es)


Enumerar sus muchas obras sería harto y prolijo. Y un servidor ha llegado a pensar que más raro que encontrar un Palenciano es hallar un lugar donde no exista alguna muestra de su arte. Sus azulejos adornan algunas oficinas bancarias y múltiples bloques de pisos y urbanizaciones. Suyos también son los lienzos cerámicos de la sede jienense de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, el cuadro de la Virgen de la Villa en el exterior de su santuario marteño, el cuadro de la patrona de Villarrodrigo y el San Marcos de Beas de Segura, el del patrón de Priego de Córdoba (San Nicasio), el de la hermandad de la Concepción de la capilla de San Andrés de Jaén, los de la capilla de salida de la cofradía andujareña de la Oración en el Huerto, etc. Sus obras pictóricas aparecen en colecciones y museos de Almería, Córdoba, Jaén, Madrid, Málaga, Casablanca, Lucerna, París...

Mural cerámico en su antiguo emplazamiento
de la Casa de Cultura
(deescuadrasatramos.blogspot.com.es)


Dos de sus últimas obras han sido, por un lado, las escenas romeras que se pudieron presenciar expuestas en el claustro de San Juan de Dios, y que, al parecer, han sido adquiridas por el ayuntamiento de Andújar para que puedan admirarse en la remodelada Casa de Cultura; y de otro, unas recreaciones de las historias que contaba José Pérez de Vargas y del Río en su libro Anécdotas de mi pueblo (1969), que adornan las jardineras de la corredera Capuchinos. En ambos casos, la pericia del maestro, su gusto por el detalle, el cariño con que trata a sus personajes ponen de manifiesto que estamos ante uno de los grandes pintores ceramistas que ha dado España.

Cartel de la exposición "Sensaciones de
romería" (sentimientoromero.blogspot.com)

En iniciativa tenida por la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza y tras recoger un gran número de adhesiones, el Ayuntamiento de Andújar declaró en junio de 2016 a don Pedro Palenciano, hijo predilecto de la ciudad.

Falleció en su ciudad natal el 17 de mayo de 2018.

http://andujar.ideal.es/andujar/noticias/201607/04/ayuntamiento-nombra-pedro-palenciano-20160704172338.html

http://deescuadrasatramos.blogspot.com.es/2016/06/maese-pedro-palenciano-ruiz-hijo.html
 
Aquí tuvo Pedro Palenciano durante años su estudio

 


FUENTES:

“Andújar”, In Jaén. Pueblos y ciudades. Jaén, Diario Jaén, nº 16, (1997), pp. 3 y 7.

HISTORIA, Historia de Andújar II. Arquitectura. Escultura. Pintura. Costumbres y tradiciones populares. Literatura. Poesía. Música. Andújar, Ayuntamiento, 2009 (1ª edic.), pág. 230.

MESA RUEDA, Fernando, Carteles de las fiestas y romería de la Santísima Virgen de la Cabeza. Jaén, Caja Rural, 1989.

VARIOS, Jaén. Tomo I, pág. 332.


Currículum cedido amablemente por su hijo, Pedro Palenciano Olivares.







lunes, 18 de mayo de 2015

Joyas bibliográficas de Andújar III: Novena de Nuestra Señora de la Cabeza

En este mes de mayo, una vez que se ha culminado la tradicional novena a la Virgen de la Cabeza, se acaba de celebrar la tradicional verbena en honor a San Eufrasio, y el barrio de la Divina Pastora está a las puertas de sus igualmente tradicionales festejos, es buen momento para recuperar este interesante librito, impreso en Córdoba en el año 1938. Se trata de un novenario dedicado a la patrona de Andújar, debido a la pluma de don Ramón Rodríguez Delgado de Mendoza, autor también del Libro del cofrade (1911) que fue el vademécum de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza hasta que esta quedó disuelta con el advenimiento del conflicto bélico. 
De don Ramón Rodríguez encontramos asimismo otra obra: el Compendio historial del Cuerpo de Infantería de Marina, libro que fue publicado en la andujareña imprenta de Manuel Blanco Luque en 1927, y gracias al cual nos informamos de que nuestro personaje en esa época era comandante de dicho cuerpo y que su actividad literaria abarcaba diversos aspectos de la milicia, la ensayística y la historia.
El novenario tiene como elemento interesante el dedicar cada día a glosar uno de los milagros atribuidos a la intercesión de la Morenita; y así, junto a la célebre conversión del príncipe marroquí Muley Xeque, nos encontramos con otras historias como la curación de una tullida en 1554, la lámpara del milagro, la curación de un paralítico en Valdehorna (Zaragoza), el mudo Vázquez, el guardián de Beas, Maximiana del Trigo, el niño ciego de Huelma y la curación de una niña en 1749. Todo ello muy documentado y escrito con una sencillez didáctica que posee gran encanto.
Se puede consultar o descargar la obra en este enlace: https://drive.google.com/drive/folders/1wkzDh8aMj46qLkqSGbuv8xAwhNQtJsti?usp=sharing




domingo, 19 de abril de 2015

JOAQUÍN COLODRERO ÁVALOS
(1920 – 2015)

(canalromero.blogspot.com.es)


Poeta

La vida de Joaquín Colodrero, “el coplero de María” como reza el epitafio que adorna su lápida, está ligada íntimamente a la Virgen de la Cabeza. Por eso, en este mes en el que todos los caminos confluyen en el cerro más famoso de nuestra sierra, bueno es recordar la trayectoria vital de quien fue un emblema de la devoción a la Morenita durante buena parte del siglo XX. Se podría afirmar que Joaquín, junto con otros romeros, fue el artífice de la recuperación de la romería tras la guerra civil, así como de la nueva concepción que de la misma surgió tras aquellos aciagos años. Fue secretario de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Andújar durante casi cuarenta años (concretamente desde 1958 a 1996), encargándose de la organización de la fiesta abrileña y coordinando buena parte de los actos que en torno a la Virgen surgían. La Cofradía lo honró con el cargo de hermano mayor honorario en 1993, el mismo año que tuvo el privilegio de pregonar la Romería. A este reconocimiento, hay que sumarle el de diputado de honor (1971), romero de oro (1997) y peñista de honor de la Peña El Madroño, así como de otras peñas romeras.

Poema en el patio de la aparición.


Su biógrafo y encendido admirador, Francisco Fuentes, nos recuerda que vino al mundo en el número 18 de la calle Corta, un 31 de diciembre de 1920. Estudió con las religiosas de San José de la Montaña. Después ingresó en la Escuela Apostólica de los padres paúles, para continuar estudios en las Apostólicas de Tardajos (Burgos) y Limpias (Santander). Su amor hacia la Virgen de la Cabeza y hacia su ciudad natal es palpable en las múltiples composiciones poéticas que durante años fueron apareciendo en diversos medios de comunicación. Algunos de sus poemas se han ido recopilando en diversos libros, como: Cantares con luz del alba, Siempre con Ella, Romancillo y coplas con sabor andujareño (editados por la Peña Peregrinos del Alba) y Colodrerías (este último, publicado recientemente, bajo el auspicio de Francisco Fuentes).



Suya también es la letra de la canción “Aires de Romería” y la obra teatral En Andújar y en abril, representada dentro de los actos que conformaron el Pórtico de Romería del año 1994, aunque la primera representación se realizó el 18 de abril de 1986. La última, por cierto, muy recientemente, en Mengíbar, según anuncia el cartel que abajo reproducimos. Su vinculación con el teatro le viene de lejos, habiendo constituido un grupo teatral en Andújar en la década de los cuarenta. Más tarde, actuaría con el grupo “Dionisos”.

(www.elblogdemengibar.com)


No solo pregonó la Romería, sino que lo hizo igualmente con San Eufrasio y con varias peñas romeras. También estuvo vinculado con la Semana Santa, y así lo tenemos como uno de los hermanos fundadores de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús en su Agonía del Huerto y Nuestra Señora de los Dolores, en 1948.

Joaquín Colodrero, el segundo a la izquierda, de pie, el día de
la presentación del conjunto escultórico de la Oración en el
Huerto (Archivo familia Luis Aldehuela).


La ciudad de Andújar lo nombró hijo predilecto en 2010 y desde 2005 tiene calle con su nombre junto al parque de Colón.

El día que fue nombrado hijo predilecto de Andújar
(www.ideal.es)


Falleció el 7 de febrero del presente año de 2015.




jueves, 26 de marzo de 2015

JUAN FRANCISCO EXPÓSITO CORTÉS (1972)
Y
SANTIAGO EXPÓSITO CORTÉS 
(1977)

(www.idealjaen.es)


Imagineros

No creo que haya un momento más idóneo para traer aquí a estos dos artistas que estas fechas donde los sentidos se van a nutrir de tantas vivencias tanto religiosas como estéticas. A las puertas de la Semana Santa, queremos dedicar nuestro espacio mensual a los hermanos Expósito Cortés, que en una tierra tan volcada a las distintas artes como es esta, enfocan su sensibilidad a la imaginería religiosa.

Grupo escultórico de la Oración en el Huerto de Lliria, Valencia
(www.lliria.portaldetuciudad.com).


Juan Francisco nació un veinte de noviembre de 1972, mientras que Santiago vino al mundo también en noviembre, pero un día ocho de 1977. Ambos son licenciados en Bellas Artes por las facultades Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, y San Carlos, de la Universidad politécnica de Valencia, respectivamente. En su muy cuidada página web leemos que Juan Francisco comenzó su formación artística como técnico en artes plásticas en dorado y policromía y técnico superior en artes aplicadas de la piedra, en la Escuela de Arte de Nervión (Sevilla). Tuvo como profesor de talla en esta Escuela a Jesús Santos Calero, hijo del célebre Sebastián Santos Rojas. En el módulo de dorado y policromía perfecciona técnicas ancestrales de la estatuaria religiosa como el dorado en pan de oro, los estofados al temple de huevo y las encarnaduras al óleo. En la facultad de San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia se especializa en proyectos de escultura pública y medios audiovisuales.

Sto. Cristo del Calvario.
Parroquia de S. Bartolomé, Andújar
(islapasionforos.com).


Santiago tiene como primer maestro en el campo de la imaginería al afamado escultor e imaginero sevillano Juan Manuel Miñarro López, doctor en Bellas Artes y profesor titular de la facultad que en ese momento impartía la asignatura de modelado del natural. En esta etapa de aprendizaje, tiene la oportunidad de profundizar en los aspectos esenciales de la imaginería como la talla en madera y la policromía al óleo, donde se tiene como referentes a maestros del propio Miñarro como Francisco Buiza y Sebastián Santos.

Uno de los evangelistas del paso de Jesús yacente,
Parroquia de S. Bartolomé, Andújar
(www.expositocortes.com)


Entre sus obras cabe destacar el conjunto escultórico para la Hermandad de la Oración en el Huerto de Llíria, en Valencia, que poco a poco se ha ido completando con las imágenes del Cristo, el Santo Ángel, San Juan Evangelista y Santiago Apóstol (esta última, en el año 2014). Queda aún por esculpir la imagen de San Pedro.

Detalle de uno de los ángeles del paso del Cautivo de Granada
(www.expositocortes.com)


También son notables sus ángeles pasionistas para la cofradía de la Encarnación de Granada, colocados en las esquinas del paso del Señor Cautivo. Igualmente son autores de siete angelitos para la Virgen del Carmen y el Niño de Antequera. En Andújar podemos contemplar sus bustos de los evangelistas que acompañan al Jesús Yacente de la cofradía del Santo Sepulcro, de San Bartolomé. Para esa misma parroquia realizaron el Santo Cristo del Calvario, un crucificado de pequeñas dimensiones. La cruz de mayo Pasión y Esperanza procesiona desde hace unos años un pequeño paso con dos imágenes que son reproducciones del Cristo de la Agonía y de Nuestra Señora de la Esperanza, de Andújar. Ambas también han salido del taller de nuestros imagineros, al igual que otras miniaturas de imágenes devocionales.

Miniatura que reproduce a Jesús de la Paciencia, Andújar. 


Dentro de la escultura profana, la obra que quizás ha tenido más repercusión ha sido la de Helvia Albina, madre del filósofo Séneca, para la vecina ciudad de Arjona, escultura que fue inaugurada en 2007. Para el municipio arjonero también han esculpido el monumento al príncipe íbero Iltirtil, la réplica de una cruz del siglo XV, y, volviendo al apartado religioso, son los autores del lienzo en óleo del estandarte de la agrupación parroquial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte en su sagrada lanzada.

Monumento a Helvia en Arjona
(expositocortes.blogspot.com.es)



FUENTES:











jueves, 19 de febrero de 2015

ALONSO LADRÓN DE GUEVARA
(1584 – 1639)



Militar... y “santo”.

Si hay un andujareño con historia harto curiosa (aunque, eso sí, generada no en vida, sino muchos años después de haber fallecido) es este militar que hizo carrera en la terrible Flandes cuando nuestros tercios se batían el cobre para preservar la honra y el Imperio en aquellos tiempos tan heroicos como ruines.

Vino al mundo en nuestra Andújar, en el año 1584. Su padre era don Pedro Ladrón de Guevara, apellido que procedía, al parecer, de Vizcaya. Su madre fue doña Catalina de Bellidos. Comenzó a servir en 1604, como soldado en la compañía del gobernador de Juliers (la actual Julich, en Alemania), Manuel Franco de Andrade. En 1610 es ya capitán de arcabuces en el tercio de Juan de Meneses. Diez años después sucede a Diego García del Águila como sargento mayor del Tercio. En 1621 presencia cómo se reanuda la guerra tras la Tregua de los doce años. Su carrera militar sigue en auge, y así, en 1627 es nombrado maestre de campo del tercio departamental de Brabante. Se cuenta que en agosto de ese mismo año, durante el asedio a Groenlo, al este de Amsterdam, tuvo un serio altercado con su compañero de armas, el italiano marqués de Campolataro, sobre quién debía poner a sus hombres en vanguardia, polémica que adquirió tono elevado puesto que hubo de intervenir el mismísimo Ambrosio de Spínola (capitán general de Flandes) y la gobernadora, la infanta Isabel, quien señaló que nunca se le debía discutir o negar a un español el ir en vanguardia. No es de extrañar, que a tan valioso militar, se le nombrara miembro del Consejo de Guerra de los Países Bajos. 

Flandes en 1606 (Wikimedia Commons. Dominio público)
 

Haremos ahora un alto en su carrera profesional, para hablar de su entronque con una noble familia de la zona. En 1615 contrae matrimonio con Charlotte Alegambe, hija y heredera de Quentin Alegambe, señor de Autroeuilles. Charlotte heredó el título al morir su hermano, Jacques, el primogénito, sin descendencia. Así pues, nuestro paisano, a la par que ascendía en el escalafón militar también se convertía en un adinerado propietario de esta región que actualmente forma parte del norte de Francia. A ello hay que sumar la concesión del hábito de la orden de Santiago en 1625. 

Escudo de los condes de Alegambe
(Wikimedia Commons. Dominio público)
 

En 1634 la guerra contra Francia es un hecho. Don Alonso es entonces gobernador de Ostende y moviliza, por orden del cardenal Infante, a todo su tercio que tenía cuarteles de invierno en Lierre. Al año siguiente se hace presente con sus tropas en Namur (en la actual Bélgica) para detener cualquier ataque que viniese por el río Mosa. En 1635 cayó prisionero en la batalla de Les Avins, el primer choque serio entre franceses y españoles en el transcurso de la Guerra de los Treinta Años. Fue liberado posteriormente, y al regresar, en febrero de 1636 dejó el mando de su tercio para seguir como gobernador de Ostende. 

El puerto de Ostende (footage.framepol.com)
 

En la campaña de 1639 fue gravemente herido en unas escaramuzas contra los franceses junto a Saint Omer; fue traído moribundo a su casa donde falleció el ocho de junio (hay otra versión de su muerte: aquella que indica que tuvo lugar el 8 de abril de 1638 también combatiendo contra los franceses, pero en Cassel). Fue enterrado en la iglesia de San Nicolás, en Avelin, que él mismo había mandado erigir, bajo una escultura yacente esculpida en mármol.

Su hijo, Juan Alonso, también hizo carrera militar y llegó a ser capitán del tercio de Gaspar de Bonifacio. Fue señor, además de Autroeuilles, de Pont-à-Marque, Moulin, Agneaux, Buffelin, Broye y Marquette. Al igual que su padre, murió en acción de guerra, cerca de Armentières, el 26 (ó 28) de mayo de 1647. Murió sin descendencia. Quizás por eso el castillo de la familia fue adquirido en 1660 por François Hangouart, conde de Avelin. En esa misma batalla, se cuenta que murió un hijo natural de don Alonso, que lo tuvo con la dama Jean Thomain.

 
La actual iglesia de Avelin (Wikimedia Commons. Dominio público)

Pero lo interesante empieza ahora, tras la muerte de nuestro personaje. El 1 de marzo de 1799, en pleno fragor revolucionario, unos obreros comienzan a demoler la iglesia donde está enterrado don Alonso. Se dedican con saña a su destrucción durante veinte días. Solo falta inspeccionar los enterramientos. Bajo la más pesada losa, se encuentran con un pesado ataúd que, al extraerlo, resbala y mata a tres obreros. Los demás huyen dejando la profanación a medias. Gentes del pueblo, atraídas por ese bello féretro de madera noble, lo abren y en su interior encuentran otro, de plomo. Dentro de él, ¡sorpresa!: hallan a un venerable anciano de barba blanca vestido con su armadura e incorrupto. De ahí a generarse el milagro solo hay un paso. De todas las poblaciones de alrededor comienzan a venir curiosos que, enseguida, se convierten en devotos fervientes de ese desconocido caballero. Las autoridades deben intervenir y mandan volver a enterrarlo. Para grabar la nueva lápida se fijan en los restos de la antigua losa. Tan solo consiguen leer una “S” (seguramente de “Alonso”) y “Ladrón”. Así pues, se manda que en la lápida rece tan solo “S. Ladrón”, es decir: “San Ladrón”, con lo cual, las autoridades no hacen sino acrecentar la fama de santidad que ya tenía el muerto. Siguen viniendo devotos de Arras, de Lille, de Douai... y al final, vuelven a exhumar el cuerpo ya que todos quieren verlo y tocarlo porque obraba milagros: curaba enfermedades, salvaba cosechas... Otra vez se le manda enterrar, pero esta vez en una sepultura anónima del cementerio de Avelin, donde quizás siga nuestro andujareño que, sin quererlo, se convirtió en santo venerado de esta amplia región del norte de Francia, ciento cuarenta años después de haber fallecido.



FUENTES

BERMEJO HERREROS, Antonio; Recuerdos españoles en Flandes. Tomo I: Francia. Madrid, editorial Visión Net, s.d.
M.D. - S.D.H., Suite du Supplément au Nobiliaire des Pays-Bas et du Comté de Bourgogne (1555-1614). Malines, Chez P.J. Hanicq, 1779.
TERRONES ROBLES, Antonio; Vida, Martirio, Translación y Milagros de San Eufrasio Obispo y Patrón de Andújar. Granada, 1657. Edición facsímil: Jaén, Diputación Provincial, 1996.
UTRERA CARDEÑAS, Pablo; Ladrón de Guevara: El santo oculto de Andújar. Colección Andújar: historias ocultas, 1. Andújar, Plaza Vieja, 2007.